2º Crónicas 4–5
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Mobiliario del templo
aEntonces hizo un altar de bronceb de 20 codos (9 metros) de largo, de 20 codos de ancho y de 10 codos de alto.
aHizo también el mar de metal fundido, de 10 codos (4.5 metros) de borde a borde, en forma circular; su altura era de 5 codos (2.25 metros) y su circunferencia de 30 codos (13.5 metros).
Y había figuras como de bueyes debajo de él y todo alrededor, diez por cada codo (45 centímetros), rodeando por completo el mar. Los bueyes estaban en dos hileras, fundidos en una sola pieza.
El mar descansaba sobre doce bueyes; tres mirando al norte, tres mirando al occidente, tres mirando al sur y tres mirando al oriente; el mar descansaba sobre ellos y todas sus ancas estaban hacia adentro.
Su grueso era de un palmo, y su borde estaba hecho como el borde de un cáliz, como una flor de lirio; tenía capacidad para 3,000 batos (66,000 litros)a.
Hizo también diez pilas para lavar, y puso cinco a la derecha y cinco a la izquierda para lavar las cosas para el holocaustoa; pero el mar era para que los sacerdotes se lavaran en él.
Entonces hizo los diez candelabros de oro según su diseño y los puso en el templo, cinco a la derecha y cinco a la izquierdaa.
Hizo además diez mesasa y las colocó en el templo, cinco a la derecha y cinco a la izquierda. Hizo también 100 tazones de oro.
Después hizo el atrioa de los sacerdotes, el gran atriob y las puertas para el atrio, y revistió las puertas de bronce.
Y puso el mar al lado derecho de la casa, hacia el surestea.
aHiram hizo también los calderos, las palas y los tazones. Así terminó Hiram la obra que hizo para el rey Salomón en la casa de Dios:
las dos columnas, los tazones y los capiteles en lo alto de las dos columnas, y las dos mallas para cubrir los dos tazones de los capiteles que estaban encima de las columnas,
y las 400 granadas para las dos mallas, dos hileras de granadas para cada malla, para cubrir los dos tazones de los capiteles que estaban sobre las columnasa.
Hizo también las basas, e hizo las pilas sobre las basasa,
y el mar con los doce bueyes debajo de él.
Los calderos, las palas, los garfios y todos sus utensilios los hizo de bronce pulido Hiram Abí para el rey Salomóna, para la casa del Señor.
El rey los fundió en la llanura del Jordán, en la tierra arcillosa entre Sucot y Seredata.
Salomón hizo todos estos utensilios en gran cantidad, de tal manera que el peso del bronce no se pudo determinara.
Salomón hizo también todas las cosas que estaban en la casa de Dios: el altar de oro, las mesas con el pan de la Presencia1 sobre ellasa,
los candelabros con sus lámparas de oro puro, para que ardieran frente al santuario interiora en la manera designada;
las flores, las lámparas y las tenazas de oro, de oro purísimo;
y las despabiladeras, los tazones, las cucharas y los incensarios de oro puro. La entrada de la casa, sus puertas interiores para el Lugar Santísimo y las puertas de la casa para la nave eran también de oro.
Traslado del arca al templo
Así fue terminada toda la obra que Salomón hizo para la casa del Señor. Y Salomón trajo las cosas consagradas por su padre David, es decir, la plata, el oro y todos los utensilios, y los puso en los tesoros de la casa de Diosa.
aEntonces Salomón reunió en Jerusalén a los ancianos de Israel, a todos los jefes de las tribus y a los principales de las casas paternas de los israelitas, para subir el arca del pacto del Señor de la ciudad de Davidb, la cual es Sión.
Y se reunieron ante el rey todos los hombres de Israel en la fiesta del mes séptimoa.
Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los levitas alzaron el arcaa;
y llevaron el arca y la tienda de reunión y todos los utensilios sagrados que estaban en la tienda; los sacerdotes levitas los llevaron.
Y el rey Salomón y toda la congregación de Israel, que estaba reunida con él delante del arca, sacrificaban tantas ovejas y bueyes que no se podían contar ni numerar.
Los sacerdotes trajeron el arca del pacto del Señor a su lugar, al santuario interior de la casa, al Lugar Santísimo, bajo las alas de los querubines.
Porque los querubines extendían las alas sobre el lugar del arca, y los querubines cubrían el arca y sus barras por encima.
Pero las barras eran tan largas que los extremos de las barras del arca se podían ver delante del santuario interior, pero no se podían ver desde afuera; y allí están hasta hoya.
En el arca no había más que las dos tablas que Moisés puso allía en Horeb, donde el Señor hizo pacto con los israelitas cuando salieron de Egipto.
Cuando los sacerdotes salieron del lugar santo (porque todos los sacerdotes que estaban presentes se habían santificado sin tener en cuenta las clasesa),
todos los levitas cantores, Asaf, Hemán, Jedutún y sus hijos y sus parientes1a, vestidos de lino fino, con címbalos, arpas y liras, estaban de pie al oriente del altar, y con ellos 120 sacerdotes que tocaban trompetasb.
Cuando los trompeteros y los cantores al unísono se hacían oír a una voz alabando y glorificando al Señor, cuando levantaban sus voces acompañados por trompetas y címbalos e instrumentos de músicaa, cuando alababan al Señor diciendo: «Ciertamente Él es bueno porque Su misericordia es para siempreb», entonces la casa, la casa del Señor, se llenó de una nube,
y los sacerdotes no pudieron quedarse a ministrar a causa de la nube, porque la gloria del Señor llenaba la casa de Diosa.
Footnotes
Cross references
- a2 Crón. 4:1–5:1: 1 Rey 7:23–51
- bEx. 27:1, 2; 2 Rey. 16:14
- a1 Rey. 7:23–26
- a1 Rey. 7:26
- aEx. 30:17–21; 1 Rey. 7:38, 40
- aEx. 25:31–40; 1 Rey. 7:49
- a1 Rey. 7:48
- a1 Rey. 6:36
- b2 Rey. 21:5
- a1 Rey. 7:39
- a1 Rey. 7:40–51
- a1 Rey. 7:20
- a1 Rey. 7:27–43
- a1 Rey. 7:14; 2 Crón. 2:13
- a1 Rey. 7:47
- a2 Crón. 4:8
- aEx. 25:31–37; 2 Crón. 5:7
- a2 Sam. 8:11; 1 Rey. 7:51; 1 Crón. 18:11
- a2 Crón. 5:2–14: 1 Rey. 8:1–11
- b2 Sam. 6:12–15; 1 Crón. 15:25–28; 2 Crón. 1:4
- a1 Rey. 8:2; 2 Crón. 7:8–10
- aJos. 3:6; 2 Crón. 5:7
- a1 Rey. 8:8, 9
- aDt. 10:2–5; Heb. 9:4
- a1 Crón. 24:1–5
- a1 Crón. 25:1–4
- b1 Crón. 13:8; 15:16, 24; 2 Crón. 7:6
- a1 Crón. 16:42
- b1 Crón. 16:34; 2 Crón. 7:3; Esd. 3:11; Sal. 100:5; Jer. 33:11
- aEx. 40:35; 1 Rey. 8:11
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