Logos Bible Study

2º Crónicas 34:1–35:27

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aJosías tenía ocho años cuando comenzó a reinar, y reinó treinta y un años en Jerusalén.

Él hizo lo recto ante los ojos del Señor y anduvo en los caminos de su padre Davida; no se apartó ni a la derecha ni a la izquierda.

Porque en el octavo año de su reinado, siendo aún joven, comenzó a buscar al Diosa de su padre David; y en el año doce empezó a purificar a Judá y a Jerusalén de los lugares altos, de las Aseras1, de las imágenes talladas y de las imágenes fundidasb.

Y derribaron en su presencia los altares de los Baales; destrozó los altares del incienso1 que estaban puestos en alto, encima de ellos; despedazó también las Aseras, las imágenes talladas y las imágenes fundidas y las redujo a polvo, que esparcióa sobre las sepulturas de los que les habían ofrecido sacrificios.

Entonces quemó los huesos de los sacerdotes sobre sus altares y purificó a Judá y a Jerusaléna.

En las ciudades de Manasés, Efraín, Simeón y hasta en Neftalí, y en sus ruinas alrededora,

derribó también los altares y redujo a polvo las Aseras y las imágenes talladasa, y destrozó todos los altares de incienso por todas las tierras de Israel. Después regresó a Jerusalén.

aEn el año dieciocho de su reinado, cuando terminó de purificar el país y la casa1, Josías envió a Safán, hijo de Azalía, y a Maasías, un oficial de la ciudad, y a Joab, hijo de Joacaz, escriba, para que repararan la casa1 del Señor su Dios.

Ellos vinieron al sumo sacerdote Hilcíasa y le entregaron el dinero que había sido traído a la casa de Dios, y que los levitas guardianes del umbral habían recogido de1 Manasés y de Efraínb y de todo el remanente de Israel, y de todo Judá y Benjamín y de los habitantes de Jerusalén.

Entonces entregaron el dinero en manos de los obreros que estaban encargados de la casa del Señor; y los obreros que trabajaban en la casa del Señor lo usaron1 para restaurar y reparar la casa.

Ellos a su vez les dieron dinero a los carpinteros y a los constructores para comprar piedra de cantería y maderas para las uniones, y hacer vigas para los edificios1 que los reyes de Judá habían dejado que se arruinarana.

Los hombres hicieron el trabajo fielmentea con estos capataces sobre ellos para dirigirlos: Jahat y Abdías, levitas de los hijos de Merari, y Zacarías y Mesulam, de los hijos de Coat, y de los levitas, todos los que eran hábiles con instrumentos musicalesb.

Ellos también estaban sobre los cargadoresa y dirigían, de trabajo en trabajo, a todos los que hacían la obra. Algunos de los levitas eran escribas, oficiales y porteros.

Hallazgo del libro de la ley

Mientras ellos sacaban el dinero que habían traído a la casa del Señor, el sacerdote Hilcíasa encontró el libro de la ley del Señor dada por Moisés.

Entonces Hilcías dijo al escriba Safán: «He hallado el libro de la ley en la casa del Señor». Hilcías le dio el libro a Safán,

y este llevó el libro al rey y le dio más noticias1: «Todo lo que fue encomendado a2 sus siervos, lo están haciendo.

»También han tomado1 el dinero que se encontraba en la casa del Señor, y lo han entregado en manos de los encargados y de los obreros».

El escriba Safán informó también al rey: «El sacerdote Hilcías me ha dado un libro». Y Safán leyó de él en la presencia del rey.

aCuando el rey oyó las palabras de la ley, rasgó sus vestidosb.

Entonces el rey ordenó a Hilcías, a Ahicam, hijo de Safán, a Abdón, hijo de Micaía1, al escriba Safán y a Asaías, siervo del rey:

«Vayan, consulten al Señor por mí y por los que quedan en Israel y en Judá, acerca de las palabras del libro que se ha encontrado. Porque grande es el furor del Señor que se derrama sobre nosotrosa, por cuanto nuestros padres no han guardado la palabra del Señor, haciendo conforme a todo lo que está escrito en este libro».

Entonces Hilcías fue con los que el rey había dicho1 a la profetisa Hulda, mujer de Salum, hijo de Ticva, hijo de Harhas, encargado del vestuario. Ella habitaba en Jerusalén en el segundo sector, y hablaron con ella acerca de esto.

Y ella les dijo: «Así dice el Señor, Dios de Israel: “Digan al hombre que los ha enviado a Mí:

así dice el Señor: ‘Voy a traer mal sobre este lugar y sobre sus habitantesa, es decir, todas las maldiciones escritas en el librob que ellos han leído en presencia del rey de Judá.

’Por cuanto me han abandonado y han quemado incienso a otros diosesa para provocarme a ira con todas las obras de sus manos, por tanto Mi furor se derramará sobre este lugar, y no se apagará’ ”.

Pero al rey de Judá que los envió a ustedes a consultar al Señor, así le dirán: “Así dice el Señor, Dios de Israel: ‘En cuanto a las palabras que has oído,

porque se enterneció tu corazón y te humillaste delante de Dios cuando oíste Sus palabras contra este lugar y contra sus habitantes, y te humillaste delante de Mí, y rasgaste tus vestidos y lloraste delante de Mí, ciertamente te he oídoa’, declara el Señor.

‘Te reuniré con tus padres y serás recogido en tu sepultura en paz, y tus ojos no verán todo el mal que Yo voy a traer sobre este lugar y sobre sus habitantes’ ”». Y llevaron la respuesta al rey.

aEntonces el rey mandó reunir a todos los ancianos de Judá y de Jerusalén.

Y subió el rey a la casa del Señor con todos los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el mayor hasta el menor, y leyó en su presencia1 todas las palabras del libro del pactoa que había sido hallado en la casa del Señor.

Después el rey se puso en pie en su lugara e hizo pacto delante del Señorb de andar en pos del Señor y de guardar Sus mandamientos, Sus testimonios y Sus estatutos con todo su corazón y con toda su alma, para cumplir las palabras del pacto escritas en este libro.

Además, hizo suscribir el pacto a todos los que se encontraban en Jerusalén y en Benjamín. Y los habitantes de Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, el Dios de sus padres.

Y Josías quitó todas las abominaciones de todas las tierras que pertenecían a los israelitasa, e hizo que todos los que se encontraban en Israel sirvieran al Señor su Dios. Mientras él vivió1 no se apartaron de seguir al Señor, Dios de sus padres.

La Pascua celebrada por Josías

Entonces Josías celebró la Pascua al Señora en Jerusalén, y mataron los animales de la Pascua el día catorce del mes primerob.

Y puso a los sacerdotes en sus oficios y los animó al servicio de la casa del Señora.

También dijo a los levitas que enseñaban a todo Israela y que estaban consagrados al Señor: «Pongan el arca santa en la casa que edificó Salomón, hijo de David, rey de Israel. No será más una carga sobre sus hombrosb. Ahora sirvan al Señor su Dios y a Su pueblo Israel.

»Prepárense según sus casas paternas en sus clasesa, conforme a lo escrito por Davidb, rey de Israel, y conforme a lo escrito por su hijo Salomón.

»Además, estén en el lugar santo conforme a las secciones de las casas paternas de sus hermanos, los hijos del pueblo, y conforme a los levitas, según la división de una casa paternaa.

»Ahora pues, maten los animales de la Pascuaa, santifíquenseb y hagan las preparaciones para que sus hermanos hagan conforme a la palabra del Señor dada por Moisés».

Josías contribuyó para los hijos del pueblo, para todos los que estaban presentes, rebaños de corderos y cabritos en número de 30,000 más 3,000 bueyes, todo para las ofrendas de la Pascua; todo ello de las posesiones del rey.

También sus jefes contribuyeron con una ofrenda voluntaria al pueblo, a los sacerdotes y a los levitas. Hilcías, Zacarías y Jehiel, oficiales de la casa de Diosa, dieron a los sacerdotes 2,600 ovejas y 300 bueyes para las ofrendas de la Pascua.

Asimismo Conaníasa, y Semaías y Natanael sus hermanos, y Hasabías, Jeiel y Josabad, jefes de los levitas, contribuyeron para los levitas 5,000 ovejas y 500 bueyes para las ofrendas de la Pascua.

Así fue preparado el servicio; los sacerdotes se colocaron en sus puestos y los levitas según sus clases, conforme al mandato del reya.

Los levitas mataron los animales de la Pascuaa, y mientras los sacerdotes rociaban la sangre1b recibida de la mano de ellos, los levitas los desollabanc.

Entonces quitaron los holocaustos para dárselos a las secciones de las casas paternas de los hijos del pueblo, para que los presentaran al Señor, como está escrito en el libro de Moisés. Hicieron esto también con los bueyes.

Y asaron los animales de la Pascua sobre el fuego conforme a la ordenanzaa, y cocieron las cosas consagradasb en calderos, ollas y sartenes, y las llevaron rápidamente a todos los hijos del pueblo.

Después hicieron las preparaciones, para sí y para los sacerdotes, porque los sacerdotes, hijos de Aarón, estuvieron ofreciendo los holocaustos y la grasa hasta la noche; por eso los levitas prepararon para sí y para los sacerdotes, hijos de Aarón.

También los cantores, los hijos de Asaf, estaban en sus puestos conforme a lo ordenado por David, Asaf, Hemán, y Jedutúna, vidente del rey. Los porteros en cada puerta no tenían que apartarse de su servicio, porque sus hermanos los levitas preparaban para ellosb.

Así se preparó todo el servicio del Señor en aquel día para celebrar la Pascua y para ofrecer holocaustos sobre el altar del Señor, conforme al mandato del rey Josías.

Los israelitas que estaban presentes celebraron la Pascua en ese tiempo, y la Fiesta de los Panes sin Levadura1 por siete díasa.

No se había celebrado una Pascua como esta en Israela desde los días del profeta Samuel. Tampoco ninguno de los reyes de Israel había celebrado una Pascua como la que celebró Josías con los sacerdotes, los levitas y todos los de Judá e Israel que estaban presentes, y los habitantes de Jerusalén.

Esta Pascua se celebró en el año dieciocho del reinado de Josías.

Muerte de Josías

Después de todo esto, cuando Josías había terminado de reparar el templo1, Necao, rey de Egipto, subió para combatir en Carquemis junto al Éufrates, y Josíasa salió para enfrentarse a élb.

Pero Necao le envió mensajeros, diciéndole: «¿Qué tenemos que ver el uno con el otro, oh rey de Judá? No vengo hoy contra ti, sino…

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Footnotes

  1. 1 símbolos de madera de una deidad femenina.
  2. 1O pilares del sol.
  3. 1O el templo.
  4. 1 de la mano de.
  5. 1 dieron.
  6. 1 las casas.
  7. 1 y trajo de nuevo palabras al rey.
  8. 2 dado en mano de.
  9. 1 vaciado.
  10. 1En 2 Rey. 22:12, Acbor, hijo de Micaías.
  11. 1Así en la versión (); el no incluye, había dicho.
  12. 1 a oídos de ellos.
  13. 1 Todos sus días.
  14. 1Así en la versión (); el no incluye, la sangre.
  15. 1O de los Ázimos.
  16. 1 la casa.

Cross references

  1. a2 Rey. 22:1, 2; Jer. 1:2; 3:6
  2. a2 Crón. 29:2
  3. a2 Crón. 15:2; Prv. 8:17
  4. b1 Rey. 13:2; 2 Crón. 33:22
  5. aEx. 32:20; 2 Rey. 23:4, 5, 11
  6. a1 Rey. 13:2; 2 Rey. 23:20
  7. a2 Rey. 23:15, 19
  8. a2 Crón. 31:1
  9. a2 Crón. 34:8–33: 2 Rey. 22:3–23:3
  10. b2 Crón. 18:25
  11. a2 Crón. 35:8
  12. b2 Crón. 30:10, 18
  13. a2 Crón. 33:4–7
  14. a2 Rey. 12:15
  15. b1 Crón. 25:1
  16. aNeh. 4:10
  17. a2 Crón. 34:9
  18. aDt. 28:3–68
  19. bJos. 7:6
  20. a2 Crón. 29:8
  21. a2 Crón. 36:14–20
  22. bDt. 28:15–68
  23. a2 Crón. 33:3
  24. a2 Rey. 22:19; 2 Crón. 12:7; 32:26
  25. a2 Rey. 23:1–3
  26. aNeh. 8:1–3
  27. a2 Rey. 11:14; 23:3; 2 Crón. 30:16
  28. b2 Crón. 23:16; 29:10
  29. a2 Crón. 34:3–7
  30. a2 Rey. 23:21
  31. bEx. 12:6; Núm. 9:3
  32. a2 Crón. 29:11
  33. a2 Crón. 17:8, 9; Neh. 8:7
  34. b1 Crón. 23:26
  35. a1 Crón. 9:10–13
  36. b2 Crón. 8:14
  37. aEsd. 6:18
  38. a2 Crón. 35:1
  39. b2 Crón. 29:5
  40. a2 Crón. 31:13
  41. a2 Crón. 31:12
  42. a2 Crón. 35:5
  43. a2 Crón. 35:1, 6
  44. b2 Crón. 29:22
  45. c2 Crón. 29:34
  46. aEx. 12:8, 9
  47. bLev. 6:28
  48. a1 Crón. 25:1
  49. b1 Crón. 26:12–19
  50. aEx. 12:1–20; 2 Crón. 30:21
  51. a2 Rey. 23:21; 2 Crón. 30:5
  52. aIsa. 10:9; Jer. 46:2
  53. b2 Rey. 23:29, 30