Logos Bible Study

2º Crónicas 22–24

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Reinado de Ocozías

aEntonces los habitantes de Jerusalén hicieron rey en su lugar a Ocozías1, hijo menor de Joram, porque la banda de hombres que vinieron con los árabesb al campamento había matado a todos los hijos mayores. Por lo cual Ocozías, hijo de Joram2, rey de Judá, comenzó a reinar.

Ocozías tenía veintidós años cuando comenzó a reinar, y reinó un año en Jerusalén. El nombre de su madre era Atalía, nieta2 de Omri.

Él también anduvo en los caminos de la casa de Acab, porque su madre fue su consejera para que hiciera lo malo.

Hizo lo malo ante los ojos del Señor, como lo había hecho la casa de Acab, porque después de la muerte de su padre ellos fueron sus consejeros para perdición suyaa.

Ocozías también anduvo conforme al consejo de ellos, y fue con Joram1, hijo de Acab, rey de Israel, a hacer guerra contra Hazael, rey de Aram, en Ramot de Galaad. Los arameos2 hirieron a Jorama,

y este volvió a Jezreel para ser curado de las heridas que le habían hecho1 en Ramot, cuando peleó contra Hazael, rey de Aram. Entonces Ocozías, hijo de Joram, rey de Judá, descendió a visitar a Joram, hijo de Acab, en Jezreel, que estaba enfermo.

La destrucción de Ocozías vino de Diosa, por ir a visitar a Joram. Pues cuando llegó, salió con Joram contra Jehúb, hijo de Nimsi, a quien el Señor había ungido para exterminar la casa de Acabc.

Cuando Jehú estaba ejecutando justicia contra la casa de Acab, encontró a los príncipes de Judá y a los hijos de los hermanos de Ocozías que estaban al servicio de Ocozías, y los matóa.

También buscó a Ocozías, que lo prendieron cuando estaba escondido en Samaria. Lo llevaron a Jehú y lo matarona, pero le dieron sepulturab, pues decían: «Es hijo de Josafat, que buscó al Señorc con todo su corazón». Así que no quedó nadie de la casa de Ocozías para retener el poder del reino.

Atalía usurpa el trono

aCuando Atalía, madre de Ocozías, vio que su hijo había muerto, se levantó y exterminó toda la descendencia1 real de la casa de Judá.

Pero Josabet1, hija del rey, tomó a Joás, hijo de Ocozías, y lo sacó a escondidas de entre los hijos del rey a quienes estaban dando muerte, y lo puso a él y a su nodriza en la alcoba. Así Josabet, hija del rey Joram, mujer del sacerdote Joiada (pues era hermana de Ocozías), lo escondió de Atalía para que no le diera muerte.

Y Joás estuvo escondido con ellos en la casa de Dios seis años, mientras Atalía reinaba en el país.

Coronación de Joás

aEn el séptimo año, el sacerdote Joiada cobró ánimo, y tomó a estos capitanes de centenas: Azarías, hijo de Jeroham, Ismael, hijo de Johanán, Azarías, hijo de Obed, Maasías, hijo de Adaía, y Elisafat, hijo de Zicri, los cuales hicieron pacto con él.

Y recorrieron Judá y reunieron a los levitas de todas las ciudades de Judá y a los jefes de las casas paternas de Israel, y vinieron a Jerusaléna.

Entonces toda la asamblea hizo pacto con el rey en la casa de Dios. Y Joiada les dijo: «Miren, el hijo del rey reinará, como el Señor ha hablado respecto a los hijos de Davida.

»Esto es lo que harán: una tercera parte de ustedes, de los sacerdotes y los levitas que entran en el día de reposoa estarán de porteros;

otra tercera parte estará en la casa del rey, y otra tercera parte en la puerta del Cimiento; y todo el pueblo estará en los atrios de la casa del Señor.

»Pero que nadie entre en la casa del Señor, excepto los sacerdotes y los levitas que ministran; estos pueden entrar porque son santos. Y que todo el pueblo guarde el precepto del Señora.

»Los levitas rodearán al rey, cada uno con sus armas en la mano; y cualquiera que entre en la casa será muerto. Ustedes estarán con el rey cuando entre y cuando salga».

Y los levitas y todo Judá hicieron conforme a todo lo que había ordenado el sacerdote Joiada. Cada uno de ellos tomó sus hombres, los que habían de entrar en el día de reposo, junto con los que habían de salir el día de reposo, porque el sacerdote Joiada no despidió a ninguno de los gruposa.

Entonces el sacerdote Joiada dio a los capitanes de cientos las lanzas y los escudos grandes y pequeños que habían sido del rey David, que estaban en la casa de Dios.

Y colocó a todo el pueblo, cada hombre con su arma en la mano, desde el lado1 derecho de la casa hasta el lado1 izquierdo de la misma2, junto al altar y junto a la casa, alrededor del rey.

Entonces sacaron al hijo del rey y le pusieron la corona, le dieron el libro del testimonioa y lo proclamaron rey. Y Joiada y sus hijos lo ungieron, y gritaron1: «¡Viva el reyb!».

Muerte de Atalía

Al oír Atalía el estruendo del pueblo que corría y alababa al rey, se llegó al pueblo en la casa del Señor,

y miró que el rey estaba de pie junto a su columna a la entrada, y los capitanes y los trompetas1 estaban junto al rey. Y todo el pueblo del país se regocijaba y tocaba trompetas, y los cantores con sus instrumentos de música dirigían la alabanza2. Entonces Atalía rasgó sus vestidos, y gritó3: «¡Traición! ¡Traición!».

Pero el sacerdote Joiada sacó a los capitanes de centenas que estaban al mando del ejército, y les dijo: «Sáquenla de entre1 las filas; y al que la siga, mátenlo a espada». Porque el sacerdote les había dicho: «No la maten en la casa del Señor».

Así que le echaron1 mano, y cuando ella llegó a la entrada de la puerta de los Caballosa de la casa del rey, allí la mataronb.

Entonces Joiada hizo un pacto entre1 todo el pueblo y el rey, de que ellos serían el pueblo del Señora.

Y todo el pueblo fue a la casa de Baal y la derribaron, hicieron pedazos sus altares y sus imágenes y mataron delante de los altares a Matán, sacerdote de Baala.

Además, Joiada puso los oficios de la casa del Señor bajo la autoridad1 de los sacerdotes levitasa, a quienes David había designado sobre la casa del Señor para ofrecer los holocaustos del Señorb, como está escrito en la ley de Moisés, con alegría y con cánticos conforme a la disposición2 de Davidc.

Colocó porteros junto a las puertas de la casa del Señora, de modo que no entrara ninguno que por alguna causa estuviera inmundo.

Después Joiada tomó a los capitanes de cientos, a los nobles, a los gobernantes del pueblo y a todo el pueblo del país, e hizo descender al rey de la casa del Señor, entraron por la puerta superior a la casa del rey, y sentaron al rey sobre el trono reala.

Y todo el pueblo del país se regocijó, y la ciudad quedó tranquila, porque Atalía había sido muerta a espadaa.

Reinado de Joás

aJoás tenía siete años cuando comenzó a reinar, y reinó cuarenta años en Jerusalén. El nombre de su madre era Sibia de Beerseba.

Joás hizo lo recto ante los ojos del Señora todos los días del sacerdote Joiada.

Joiada escogió dos mujeres para el rey1, y este tuvo hijos e hijas.

Sucedió después de esto que Joás decidió1 restaurar la casa del Señora.

Así que reunió a los sacerdotes y a los levitas, y les dijo: «Salgan a las ciudades de Judáa, y recojan dinero de todo Israel para reparar1 anualmente2 la casa de su Dios; y dense prisa en esto». Pero los levitas no se apresuraron.

Entonces el rey llamó al sumo sacerdote Joiada, y le dijo: «¿Por qué no has exigido a los levitas que traigan de Judá y de Jerusalén la contribución que Moisésa, siervo del Señor, impuso sobre la congregación de Israel para la tienda del testimoniob?».

Porque los hijosa de la perversa Atalía habían forzado la entrada a la casa de Dios y aun habían usado1 para los Baales las cosas sagradas de la casa del Señor.

Entonces el rey mandó que hicieran un cofre y lo colocaron afuera, junto a la puerta de la casa del Señora.

Y proclamarona en Judá y en Jerusalén que trajeran al Señor la contribución que Moisés, siervo de Dios, impuso sobre Israelb en el desierto.

Todos los oficiales y todo el pueblo se regocijaron y trajeron sus contribuciones y las echaron en el cofre hasta llenarlo1.

Y sucedía que siempre que el cofre era traído al oficial del rey por los levitas, y cuando veían que había mucho dinero, entonces el escriba del rey y el oficial del sumo sacerdote venían, vaciaban el cofre, lo tomaban y lo volvían a su lugar. Así hacían diariamente y recogían mucho dineroa.

El rey y Joiada lo daban a los que hacían la obra del servicio de la casa del Señor. Estos contrataron canteros y carpinteros para reparar la casa del Señor, y también artífices en hierro y bronce para reparar1 la casa del Señor.

Los obreros hicieron su trabajo, y el trabajo de reparación progresó en sus manos, y restauraron1 la casa de Dios conforme a sus planos2 y la reforzaron.

Cuando terminaron, trajeron el resto del dinero delante del rey y de Joiada; y lo convirtieron en utensilios para la casa del Señor, utensilios para el ministerio y para el holocausto, y recipientes y utensilios de oro y de plata. Todos los días de Joiada ofrecieron continuamente holocaustos en la casa del Señor.

Joiada envejeció y murió a una edad muy avanzada1. Tenía 130 años cuando murió.

Lo sepultaron en la ciudad de David con los reyesa, porque había hecho bien en Israelb, a1 Dios y a Su templo2.

Pero después de la muerte de Joiada, vinieron los oficiales de Judá y se inclinaron ante el rey, y el rey los escuchó.

Abandonaron la casa del Señora, el Dios de sus padres, y sirvieron a las Aseras1 y a los ídolosb; entonces vino la ira de Dios sobrec Judá y Jerusalén a causa de esta culpa suya.

No obstante, Él les envió profetasa para hacerlos volver al Señor; y aunque estos dieron testimonio contra ellos, ellos no prestaron atención.

Entonces el Espíritu de Dios vino sobre1 Zacaríasa, hijo del sacerdote Joiada. Él se puso en pie, en un lugar más alto que el pueblo, y les dijo: «Así ha dicho Dios: “¿Por qué quebrantan ustedes los mandamientos del Señor y no prosperanb? Por haber abandonado al Señor, Él también los ha abandonadoc”».

Pero ellos conspiraron contra Zacarías, y por orden del rey lo mataron a pedradas en el atrio de la casa del Señora.

No se acordó el rey Joás de la bondad que Joiada, padre de Zacarías1, le había mostrado, sino que asesinó a su hijo. Y este al morir dijo: «Que lo vea el Señor y tome venganza2a».

Y aconteció que a la vuelta del año,…

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Footnotes

  1. 1En 2 Crón. 21:17, Joacaz.
  2. 2 Jehoram.
  3. 2 hija.
  4. 1 Jehoram.
  5. 2 arqueros.
  6. 1 con las cuales le habían herido.
  7. 1 simiente.
  8. 1En 2 Rey. 11:2, Josaba.
  9. 1 hombro.
  10. 2 casa.
  11. 1 dijeron.
  12. 1 las trompetas.
  13. 2 dirigiendo para alabar.
  14. 3 dijo.
  15. 1 adentro.
  16. 1 pusieron.
  17. 1 entre él y.
  18. 1 mano.
  19. 2 las manos.
  20. 1 él.
  21. 1 estaba con un corazón para.
  22. 1 fortalecer.
  23. 2 de año en año.
  24. 1 hecho.
  25. 1 terminar.
  26. 1 reforzar.
  27. 1 arreglaron.
  28. 2 por su proporción.
  29. 1 y satisfecho de días.
  30. 1 con.
  31. 2 casa.
  32. 1 símbolos de madera de una deidad femenina.
  33. 1 cubrió a.
  34. 1 Joiada, su padre,
  35. 2 exija.

Cross references

  1. a2 Crón. 22:1–6: 2 Rey. 8:24–29
  2. b2 Crón. 21:16
  3. aPrv. 13:20
  4. a2 Rey. 8:28
  5. a2 Crón. 10:15
  6. b2 Rey. 9:21
  7. c2 Rey. 9:6, 7
  8. a2 Rey. 10:11–14
  9. a2 Rey. 9:27
  10. b2 Rey. 9:28
  11. c2 Crón. 17:4
  12. a2 Crón. 22:10–12: 2 Rey. 11:1–3
  13. a2 Crón. 23:1–21: 2 Rey. 11:4–20
  14. a2 Crón. 11:13–17; 21:2
  15. a2 Sam. 7:12; 2 Crón. 21:7
  16. a1 Crón. 9:25
  17. a1 Crón. 23:28–32
  18. a1 Crón. 24:1
  19. aEx. 25:16, 21
  20. b1 Sam. 10:24
  21. aNeh. 3:28; Jer. 31:40
  22. b2 Crón. 22:10
  23. a2 Rey. 11:17
  24. aDt. 13:6–9; 1 Rey. 18:40
  25. a2 Crón. 5:5
  26. b1 Crón. 23:6, 25–31
  27. c1 Crón. 25:1
  28. a1 Crón. 9:22
  29. a2 Rey. 11:19
  30. a2 Rey. 11:20
  31. a2 Rey. 11:21; 12:1–15
  32. a2 Crón. 26:4, 5
  33. a2 Crón. 24:7
  34. a2 Crón. 21:2
  35. aEx. 30:12–16
  36. bNúm. 1:50
  37. a2 Crón. 21:17
  38. a2 Rey. 12:9
  39. a2 Crón. 36:22
  40. b2 Crón. 24:6
  41. a2 Rey. 12:10
  42. a2 Crón. 21:20
  43. b2 Crón. 21:2
  44. a2 Crón. 24:4
  45. bEx. 34:12–14
  46. cJos. 22:20
  47. aJer. 7:25
  48. a2 Crón. 20:14
  49. bNúm. 14:41
  50. c2 Crón. 15:2
  51. aNeh. 9:26; Mat. 23:34, 35
  52. aGn. 9:5