Logos Bible Study

1 Tesalonicenses 2–3

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Comportamiento de Pablo como ministro de Jesucristo

Porque ustedes mismos saben, hermanos, que nuestra visita1 a ustedesa no fue en vanob,

sino que después de haber sufrido y sido maltratadosa en Filiposb, como saben, tuvimos el valor, confiados en nuestro Dios, de hablarlesc el evangelio de Diosd en medio de mucha oposicióne.

Pues nuestra exhortacióna no procede de errorb ni de impurezac ni es con engañod,

sino que así como hemos sido aprobados por Diosa para que se nos confiara el evangeliob, así hablamos, no como agradando a los hombres, sino a Diosc que examina1 nuestros corazonesd.

Porque como saben, nunca fuimos1 a ustedes con palabras lisonjeras, ni con pretexto para sacar provechoa. Dios es testigob.

Tampoco buscamos gloria de los hombresa, ni de ustedes ni de otros, aunque como apóstoles de Cristo hubiéramos podido imponer nuestra autoridad1b.

Más bien demostramos ser1 benignos2a entre3 ustedes, como una madre que cría con ternura a sus propios hijosb.

Teniendo así un gran afecto por ustedes, nos hemos complacido en impartirlesa no solo el evangelio de Diosb, sino también nuestras propias vidas1, pues llegaron a ser muy amados para nosotros.

Porque recuerdan, hermanos, nuestros trabajos y fatigasa, cómo, trabajando de día y de nocheb para no ser cargac a ninguno de ustedes, les proclamamos el evangelio de Diosd.

Ustedes son testigos, y también Diosa, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos1 con ustedesb los creyentes.

Saben además de qué manera los exhortábamosa, alentábamos e implorábamos1 a cada uno de ustedesb, como un padre lo haría con sus propios hijosc,

para que anduvieran como es dignoa del Dios que los ha llamado1 a Su reinob y a Su gloriac.

Pablo da gracias por los tesalonicenses

Por esto también nosotros sin cesar damos gracias a Diosa de que cuando recibieron la palabra de Dios que oyeron de nosotrosb, la aceptaron no como la palabra de hombres, sino como lo que realmente es, la palabra de Diosc, la cual también hace su obrad en ustedes los que creen.

Pues ustedes, hermanos, llegaron a ser imitadoresa de las iglesias de Dios en Cristo Jesúsb que están en Judeac, porque también ustedes padecieron los mismos sufrimientos a manos de sus propios compatriotasd, tal como ellos padecieron a manos de los judíose.

Estos mataron tanto al Señor Jesúsa como a los profetasb, y a nosotros nos expulsaron1, y no agradan a Dios sino que2 son contrarios a todos los hombres,

impidiéndonos hablar a los gentilesa para que se salvenb, con el resultado de que siempre llenan la medida de sus pecadosc. Pero la irad de Dios ha venido sobre ellos hasta el extremo.

Pero nosotros, hermanos, separados de ustedes por breve tiempo1, en persona2 pero no en espíritu3a, estábamos muy ansiosos, con profundo deseo de ir a verlosb.

Ya que queríamos ir a ustedesa, al menos yo, Pablo, más de una vez1b; pero Satanásc nos lo ha impedidod.

Porque ¿quién es nuestra esperanza o gozo o corona de gloriaa? ¿No lo son ustedes en la presencia de nuestro Señor Jesús en Su venida1b?

Pues ustedes son nuestra gloriaa y nuestro gozo.

Interés de Pablo por sus hijos en la fe

Por lo cual, no pudiendo soportarlo mása, pensamos que era mejor quedarnos solos en Atenasb.

Enviamos a Timoteoa, nuestro hermano y colaborador de Dios1 en el evangelio de Cristo, para fortalecerlos y alentarlos respecto a la fe de ustedes;

a fin de que nadie se inquiete1 por causa de estas aflicciones, porque ustedes mismos saben que para esto hemos sido destinadosa.

Porque en verdad, cuando estábamos con ustedes les predecíamos que íbamos a sufrir aflicción, y así1 ha acontecidoa, como2 saben.

Por eso también yo, cuando ya no pude soportar mása, envié a Timoteo para informarme de su feb, por temor a que el tentador los hubiera tentadoc y que nuestro trabajo hubiera sido en vanod.

Pero ahora Timoteo ha regresado1a de ustedes a nosotros, y nos ha traído buenas noticias de su fe y amorb y de que siempre tienen buen recuerdo de nosotrosc, anhelando vernos, como también nosotros a ustedes.

Por eso, hermanos, en toda nuestra necesidad y aflicción fuimos consolados respecto a ustedes por medio de su fe.

Porque ahora sí que vivimos, si ustedes están firmesa en el Señor.

Pues ¿qué acción de gracias podemos dar a Dios por ustedesa, por todo el gozo con que nos regocijamos delante de nuestro Dios a causa de ustedes,

según oramos intensamente de noche y de díaa que podamos ver el rostro de ustedesb y que completemos lo que faltac a su fe?

Exhortación a la santidad

Ahora, pues, que el mismo Diosa y Padre nuestro, y Jesús nuestro Señorb, dirijan nuestro caminoc a ustedes.

Que el Señor los haga crecer y abundar en amor unos para con otrosa, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con ustedes;

a fin de que Él afirme sus corazonesa irreprensibles en santidadb delante de nuestro Dios y Padrec, en la venida1 de nuestro Señor Jesúsd con todos Sus santose.

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Footnotes

  1. 1 entrada.
  2. 1O aprueba.
  3. 1 nos presentamos.
  4. 1O ser carga.
  5. 1 nos hicimos.
  6. 2Algunos antiguos dicen: niños.
  7. 3 en medio de.
  8. 1O almas.
  9. 1 nos hicimos.
  10. 1O testificábamos.
  11. 1O llama.
  12. 1O nos persiguieron.
  13. 2 y.
  14. 1 por espacio de una hora.
  15. 2 rostro.
  16. 3 corazón.
  17. 1 tanto una vez como dos.
  18. 1O presencia.
  19. 1Algunos dicen: servidor de Dios y colaborador nuestro.
  20. 1O se engañe.
  21. 1 tal como.
  22. 2 y.
  23. 1 venido.
  24. 1O presencia.

Cross references

  1. a1Tes. 1:9
  2. b2Tes. 1:10
  3. aHech. 14:5; 16:19–24; Fil. 1:30
  4. bHech. 16:22–24
  5. cHech. 17:1–9
  6. dRom. 1:1
  7. eFil. 1:30
  8. aHech. 13:15
  9. b2Tes. 2:11
  10. c1Tes. 4:7
  11. d2Cor. 4:2
  12. a2Cor. 2:17
  13. bGál. 2:7
  14. cGál. 1:10
  15. dRom. 8:27
  16. aHech. 20:33; 2Ped. 2:3
  17. bRom. 1:9; 1Tes. 2:10
  18. aJuan 5:41, 44; 2Cor. 4:5
  19. b1Cor. 9:1, 2
  20. a2Tim. 2:24
  21. bGál. 4:19; 1Tes. 2:11
  22. a2Cor. 12:15; 1Jn. 3:16
  23. bRom. 1:1
  24. aFil. 4:16; 2Tes. 3:8
  25. bHech. 18:3
  26. c1Cor. 9:4, 5; 2Cor. 11:9
  27. dRom. 1:1
  28. a1Tes. 2:5
  29. b2Cor. 1:12; 1Tes. 1:5
  30. a1Tes. 5:14
  31. bLuc. 16:28; 1Tes. 4:6
  32. c1Cor. 4:14; 1Tes. 2:7
  33. aEf. 4:1
  34. bRom. 8:28; 1Tes. 5:24; 2Tes. 2:14
  35. c2Cor. 4:6; 1Ped. 5:10
  36. aRom. 1:8; 1Tes. 1:2
  37. bRom. 10:17; Heb. 4:2
  38. cMat. 10:20; Gál. 4:14
  39. dHeb. 4:12
  40. a1Tes. 1:6
  41. b1Cor. 7:17; 10:32
  42. cGál. 1:22
  43. dHech. 17:5; 1Tes. 3:4; 2Tes. 1:4, 5
  44. eHeb. 10:33, 34
  45. aLuc. 24:20; Hech. 2:23
  46. bMat. 5:12; Hech. 7:52
  47. aHech. 9:23; 13:45, 50; 14:2, 5, 19; 17:5, 13; 18:12; 21:21, 22, 27; 25:2, 7
  48. b1Cor. 10:33
  49. cGn. 15:16; Dan. 8:23; Mat. 23:32
  50. d1Tes. 1:10
  51. a1Cor. 5:3
  52. b1Tes. 3:10
  53. aRom. 15:22
  54. bFil. 4:16
  55. cMat. 4:10
  56. dRom. 1:13; 15:22
  57. aFil. 4:1
  58. bMat. 16:27; Mar. 8:38; Juan 21:22; 1Tes. 3:13; 4:15; 5:23
  59. a2Cor. 1:14
  60. a1Tes. 3:5
  61. bHech. 17:15, 16
  62. a2Cor. 1:1; Col. 1:1
  63. aHech. 9:16; 14:22
  64. a1Tes. 2:14
  65. aFil. 2:19; 1Tes. 3:1
  66. b1Tes. 3:2
  67. cMat. 4:3
  68. d2Cor. 6:1; Fil. 2:16
  69. aHech. 18:5
  70. b1Tes. 1:3
  71. c1Cor. 11:2
  72. a1Cor. 16:13
  73. a1Tes. 1:2
  74. a2Tim. 1:3
  75. b1Tes. 2:17
  76. c2Cor. 13:9
  77. a1Tes. 4:16; 5:23; Apoc. 21:3
  78. bGál. 1:4; 1Tes. 3:13; 2Tes. 2:16; 3:16
  79. c2Tes. 3:5
  80. aFil. 1:9; 1Tes. 4:1, 10; 2Tes. 1:3
  81. a1Cor. 1:8; 1Tes. 3:2
  82. bLuc. 1:6
  83. cGál. 1:4; 1Tes. 3:11
  84. d1Tes. 2:19
  85. eMat. 25:31; Mar. 8:38; 1Tes. 4:17; 2Tes. 1:7