1º Samuel 18:5–11
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
David salía adondequiera que Saúl le enviaba, y prosperaba1. Saúl lo puso sobre hombres de guerra, y esto fue agradable a los ojos de todo el pueblo y también a los ojos de los siervos de Saúl.
Envidia de Saúl
Y aconteció que cuando regresaban, al volver David de matar al filisteo, las mujeres de todas las ciudades de Israel salían cantando y danzando al encuentro del rey Saúl, con panderos, con cánticos de júbilo y con instrumentos musicales1a.
Las mujeres cantaban mientras tocaban1a, y decían:
«Saúl ha matado a sus milesb,
Y David a sus diez milesc».
Entonces Saúl se enfureció, pues este dicho le desagradó1, y dijo: «Han atribuido a David diez miles, pero a mí me han atribuido miles. ¿Y qué más le falta sino el reinoa?».
De aquel día en adelante Saúl miró a David con recelo.
Y aconteció al día siguiente que un espíritu malo de parte de Dios se apoderó de Saúla, y este deliraba en medio de la casab, mientras David tocaba el arpa con su mano como de costumbre1c. Saúl tenía la lanza en la manod,
y Saúl le arrojó la lanza, pues se dijo: «Clavaré a David en1 la pareda». Pero David lo evadió2 dos veces.
Footnotes
Cross references
Copyright 2005 por The Lockman Foundation