Logos Bible Study

1º Samuel 18:5–11

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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David tenía éxito en todas las misiones que le encomendaba Saúl, por lo que este lo puso al frente de su ejército. David caía bien a todo el mundo, incluso a los ministros de Saúl.

ENVIDIA DE SAÚL

Cuando volvían, después de que David matara al filisteo, las mujeres de todas las ciudades salían al encuentro del rey Saúl, cantando y danzando alegremente con panderos y platillos. Y las mujeres cantaban a coro:

Saúl mató a mil

y David a diez mil.

A Saúl no le gustó la copla y muy enfadado pensaba: a David le dan diez mil y a mí me dan mil. ¡Sólo falta que lo hagan rey! Y a partir de aquel momento Saúl sintió celos de David.

Al día siguiente, el mal espíritu atacó a Saúl que andaba por el palacio fuera de sí. David estaba tocando el arpa, como otros días. Saúl tenía la lanza en la mano y la arrojó contra David pensando clavarlo en la pared. Pero David la esquivó por dos veces.

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