Logos Bible Study

1º Reyes 14–15

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Profecía de Ahías contra Jeroboam

Por aquel tiempo Abías, hijo de Jeroboam, se enfermó.

Y Jeroboam dijo a su mujer: «Levántate ahora y disfrázatea para que no conozcan que eres la mujer de Jeroboam, y ve a Silob, pues allí está el profeta Ahías, que dijo de mí que yo sería rey sobre este puebloc.

»Toma en tus manos diez panesa, tortas y un jarro de miel, y ve a él. Él te dirá lo que le ha de suceder al niño».

Así lo hizo la mujer de Jeroboam; se levantó, fue a Siloa y llegó a casa de Ahíasb. Y Ahías no podía ver porque sus ojos se habían nublado1 a causa de su vejezc.

Pero el Señor había dicho a Ahías: «La mujer de Jeroboam viene a consultarte sobre su hijo, pues está enfermo. Esto y esto le dirás, pues será que cuando ella venga, fingirá ser otra mujera».

Cuando Ahías oyó el ruido de los pasos de ella al entrar por la puerta, dijo: «Entra, mujer de Jeroboam. ¿Por qué finges ser otra mujer? Pues he sido enviado a ti con un duro mensaje.

»Ve, dile a Jeroboam: “Así dice el Señor, Dios de Israel: ‘Yo te levanté de entre el pueblo y te hice príncipe sobre Mi pueblo Israela.

’Arranqué el reino de la casa de David y te lo di a tia, pero tú no has sido como Mi siervo David, que guardó Mis mandamientos y me siguió de todo corazón, para hacer solo lo que era recto a Mis ojosb;

sino que has hecho más mal que todos los que fueron antes de ti, y fuiste e hiciste para ti otros diosesa e imágenes fundidasb para provocarme a ira, y me arrojaste detrás de tus espaldasc;

por tanto, voy a traer mal sobre la casa de Jeroboam, y cortaré de Jeroboam a todo varón, tanto esclavo como libre en Israela. Barreré completamente la casa de Jeroboamb, como se barre el estiércol hasta que desaparece del todo.

’Cualquiera de los de Jeroboam que muera en la ciudad, se lo comerán los perros. Y el que muera en el campo, se lo comerán las aves del cieloa; porque el Señor ha hablado’ ”.

»Y tú, levántate, vete a tu casa. Cuando tus pies entren en la ciudad, el niño moriráa.

»Y todo Israel hará duelo por él y lo sepultarán, pues solo este de la familia de Jeroboam irá a la sepultura, porque de la casa de Jeroboam, solo en él fue hallado algo bueno hacia el Señor, Diosa de Israel.

»Y el Señor levantará para sí un rey sobre Israel que destruirá la casa de Jeroboama en este día, y de ahora en adelante1.

»El Señor, pues, herirá a Israel, como se agita una caña en el agua, y Él arrancará a Israela de esta buena tierrab que dio a sus padresc, y los esparcirá más allá del río Éufrates, porque han hecho sus Aseras1, provocando a ira al Señord.

»Él abandonará a Israel a causa de los pecados que cometió Jeroboam y con los cuales hizo pecar a Israela».

Entonces la mujer de Jeroboam se levantó, se fue y llegó a Tirsaa. Y al entrar ella por el umbral de la casa, el niño muriób.

Y todo Israel lo sepultó e hizo duelo por éla, conforme a la palabra que el Señor había hablado por medio de Su siervo, el profeta Ahías.

Los demás hechos de Jeroboama, cómo peleó en las guerras y cómo reinó, están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Israel.

El tiempo que Jeroboam reinó fue de veintidós años, y durmió con sus padres; y su hijo Nadab reinó en su lugar.

Reinado de Roboam

aRoboam, hijo de Salomón, reinó en Judá. Roboam tenía cuarenta y un años cuando comenzó a reinar, y reinó diecisiete años en Jerusalén, la ciudad que el Señor había escogido de entre todas las tribus de Israel para poner allí Su nombre. El nombre de su madre era Naama, una amonitab.

Judá hizo lo maloa ante los ojos del Señor, y lo provocaron a celosb más que todo lo que sus padres lo habían provocado con los pecados que habían hecho.

Porque ellos también edificaron para sí lugares altosa, pilaresb sagrados y Aserasc en toda colina alta y bajo todo árbol frondosod.

Hubo también en la tierra sodomitas de cultos paganosa. Hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que el Señor había echado delante de los israelitas.

Y sucedió que en el quinto año del rey Roboam, Sisac, rey de Egipto, subió contra Jerusaléna.

Tomó los tesoros de la casa del Señor y los tesoros del palacio del rey. Se apoderó de todo, llevándose aun todos los escudos de oro que había hecho Salomóna.

Entonces el rey Roboam hizo escudos de bronce en su lugar, y los entregó al cuidado de los jefes de la guardiaa que custodiaban la entrada de la casa del rey.

Cuando el rey entraba en la casa del Señor, los de la guardia llevaban los escudos; y después los devolvían a la sala de los de la guardia.

Los demás hechos de Roboam y todo lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de las Crónicasa de los reyes de Judá?

Hubo guerra continua entre Roboam y Jeroboama.

Y durmió Roboam con sus padres y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David; y el nombre de su madre era Naama, una amonitaa. Y su hijo Abiam1 reinó en su lugar.

Reinado de Abiam

En el año dieciocho del rey Jeroboam, hijo de Nabat, Abiam comenzó a reinar sobre Judáa.

Reinó tres años en Jerusalén; y el nombre de su madre era Maaca1a, hija de Abisalom2b.

Y Abiam anduvo en todos los pecados que su padre había cometido antes de él. Su corazón no estuvo dedicado por completo al Señor su Dios, como el corazón de su padre Davida.

Pero por amor a David, el Señor su Dios le dio una lámpara1 en Jerusalén, levantando a su hijo después de éla y sosteniendo a Jerusalén.

Porque David había hecho lo recto ante los ojos del Señora, y no se había apartado de nada de lo que Él le había ordenado durante todos los días de su vida, excepto en el caso de Urías el hititab.

Y hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todos los días de su vidaa.

Los demás hechos de Abiam y todo lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de las Crónicasa de los reyes de Judá? Y hubo guerra entre Abiam y Jeroboamb.

Y durmió Abiam con sus padres y lo sepultaron en la ciudad de David; y su hijo Asa reinó en su lugara.

Reinados de Asa y Nadab

En el año veinte de Jeroboam, rey de Israel, Asa comenzó a reinar sobre Judá.

Reinó cuarenta y un años en Jerusalén; y el nombre de su abuela era Maaca, hija de Abisaloma.

Asa hizo lo recto ante los ojos del Señora, como David su padre.

También expulsó de la tierra a los sodomitas de cultos paganosa, y quitó todos los ídolos que sus padres habían hechob.

aTambién quitó a Maaca su abuela de ser reina madre, porque ella había hecho una horrible imagen de Asera. Además, Asa derribó su horrible imagen y la quemób junto al torrente Cedrón.

Pero los lugares altos no fueron quitadosa; sin embargo, el corazón de Asa estuvo dedicado por completo al Señorb todos sus días.

Trajo a la casa del Señor las cosas consagradas por su padre y sus propias cosas consagradas: plata, oro y utensiliosa.

Y hubo guerra entre Asa y Baasa, rey de Israel, todos sus díasa.

aBaasa, rey de Israel, subió contra Judá y fortificó Ramáb para prevenir que nadie saliera o entrara en ayuda de Asa, rey de Judá.

Entonces Asa tomó toda la plata y el oro que había quedado en los tesoros de la casa del Señora y en los tesoros de la casa del rey, y los puso en manos de sus siervos. Y el rey Asa los envió a Ben Adad, hijo de Tabrimón, hijo de Hezión, rey de Aramb, que habitaba en Damascoc, diciéndole:

«Haya alianza entre tú y yo1a, como hubo entre mi padre y tu padre. Te envío un presente de plata y de oro. Ve, rompe tu alianza con Baasa, rey de Israel, para que se aparte de mí».

Ben Adad escuchó al rey Asa y envió a los jefes de sus ejércitos contra las ciudades de Israel, y conquistó1 Ijón, Dana, Abel Bet Maaca, y toda Cineretb, además de toda la tierra de Neftalíc.

Y cuando Baasa lo oyó, dejó de fortificar Ramáa, y se quedó en Tirsab.

Entonces el rey Asa hizo una proclamación a todo Judá, sin excepción, y se llevaron las piedras de Ramá y la madera con que Baasa había estado edificando. Y con ellas el rey Asa fortificó1 Geba de Benjamína y Mizpa.

aLos demás hechos de Asa y todo su poderío, todo lo que hizo y las ciudades que edificó, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Judá? Solo que en el tiempo de su vejez se enfermó de los pies.

Durmió Asa con sus padres y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David su padre; y su hijo Josafat reinó en su lugara.

Y Nadab, hijo de Jeroboama, comenzó a reinar sobre Israel en el segundo año de Asa, rey de Judá, y reinó sobre Israel dos años.

E hizo lo malo ante los ojos del Señora, y anduvo en el camino de su padre y en el pecado con que hizo pecar a Israelb.

Entonces Baasa, hijo de Ahías, de la casaa de Isacar, conspiró contra él, y Baasa lo hirió en Gibetón, que pertenecía a los filisteosb, mientras Nadab y todo Israel sitiaban a Gibetón.

Baasa lo mató en el tercer año de Asa, rey de Judá, y reinó en su lugar.

Y en cuanto fue rey, Baasa hirió a toda la casa de Jeroboam. No dejó con vida a ninguno de los de Jeroboam, hasta destruirlos, conforme a la palabra que el Señora había hablado por medio de Su siervo Ahías el silonita,

por los pecados que Jeroboam había cometido, y con los cuales había hecho pecar a Israela, y por la provocación con que provocó a ira al Señor, Dios de Israel.

Los demás hechos de Nadab y todo lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Israela?

Hubo guerra entre Asa y Baasa, rey de Israel, todos los díasa que vivieron.

Reinado de Baasa

En el tercer año de Asa, rey de Judá, Baasa, hijo de Ahías, comenzó a reinar sobre todo Israel en Tirsa, y reinó veinticuatro años.

Hizo lo malo ante los ojos del Señor, y anduvo en el camino de Jeroboam y en el pecado con que hizo pecar a Israela.

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Footnotes

  1. 1 estaban fijos.
  2. 1 y ¿qué también ahora?
  3. 1 deidades femeninas.
  4. 1En 2 Crón. 12:16, Abías.
  5. 1En 2 Crón. 13:2, Micaías, hija de Uriel.
  6. 2En 2 Crón. 11:20, Absalón.
  7. 1 un descendiente en el trono.
  8. 1 mí y ti.
  9. 1 e hirió.
  10. 1 edificó.

Cross references

  1. a1 Sam. 28:8; 2 Sam. 14:2; 2 Crón. 18:29
  2. bJos. 18:1
  3. c1 Rey. 11:29–31
  4. a1 Sam. 9:7, 8; 1 Rey. 13:7; 2 Rey. 4:42
  5. a1 Rey. 14:2
  6. b1 Rey. 11:29
  7. c1 Sam. 3:2; 4:15
  8. a2 Sam. 14:2
  9. a2 Sam. 12:7; 1 Rey. 11:28–31; 16:2
  10. a1 Rey. 11:31
  11. b1 Rey. 11:33, 38; 15:5
  12. a1 Rey. 12:28; 2 Crón. 11:15
  13. bEx. 34:17
  14. cNeh. 9:26; Sal. 50:17; Ezq. 23:35
  15. aDt. 32:36; 1 Rey. 21:21; 2 Rey. 9:8; 14:26
  16. b1 Rey. 15:29
  17. a1 Rey. 16:4; 21:24
  18. a1 Rey. 14:17
  19. a2 Crón. 19:3
  20. a1 Rey. 15:27–29
  21. aDt. 29:28; 2 Rey. 17:6; Sal. 52:5
  22. bJos. 23:15, 16
  23. c2 Rey. 15:29
  24. dEx. 34:13, 14; Dt. 12:3, 4
  25. a1 Rey. 12:30; 13:34; 15:30, 34; 16:2
  26. a1 Rey. 15:21, 33; 16:6–9, 15, 23; Cant. 6:4
  27. b1 Rey. 14:12
  28. a1 Rey. 14:13
  29. a1 Rey. 14:30; 2 Crón. 13:2–20
  30. a2 Crón. 12:1–16; 1 Rey. 11:32, 36
  31. b2 Crón. 12:13
  32. a2 Crón. 12:1, 14
  33. bDt. 32:21; Sal. 78:58; 1 Cor. 10:22
  34. aDt. 12:2; Ezq. 16:24
  35. bDt. 16:22
  36. c1 Rey. 14:15
  37. d2 Rey. 17:10; Isa. 57:5; Jer. 2:20
  38. aGn. 19:5; Dt. 23:17; 1 Rey. 15:12; 22:46; 2 Rey. 23:7
  39. a1 Rey. 11:40; 2 Crón. 12:2, 9
  40. a1 Rey. 10:17; 15:18; 2 Crón. 9:15, 16; 12:9
  41. a1 Sam. 8:11; 22:17
  42. a2 Crón. 12:15, 16
  43. a1 Rey. 12:21; 15:6
  44. a1 Rey. 14:21
  45. a2 Crón. 13:1
  46. a2 Crón. 13:2
  47. b2 Crón. 11:21
  48. a1 Rey. 11:4; Sal. 119:80
  49. a2 Sam. 21:17; 1 Rey. 11:36; 2 Crón. 21:7
  50. a1 Rey. 9:4; 14:8; Luc. 1:6
  51. b2 Sam. 11:3, 4, 15–17; 12:9, 10
  52. a1 Rey. 14:30; 2 Crón. 12:15–13:20
  53. a2 Crón. 13:2, 21, 22
  54. b2 Crón. 13:3–20
  55. a2 Crón. 14:1
  56. a1 Rey. 15:2
  57. a2 Crón. 14:2
  58. aDt. 23:17; 1 Rey. 14:24; 22:46
  59. b1 Rey. 11:7, 8; 14:23; 2 Crón. 14:2–5
  60. a1 Rey. 15:13–15: 2 Crón. 15:16–18
  61. bEx. 32:20
  62. a1 Rey. 22:43; 2 Rey. 12:3
  63. b1 Rey. 8:61; 15:3
  64. a1 Rey. 7:51
  65. a1 Rey. 15:32
  66. a1 Rey. 15:17–22: 2 Crón. 16:1–6
  67. bJos. 18:25; 1 Rey. 15:21, 22
  68. a1 Rey. 14:26; 15:15
  69. b2 Rey. 12:17, 18; 2 Crón. 16:2
  70. cGn. 14:15; 1 Rey. 11:23, 24
  71. a2 Crón. 16:7
  72. aJue. 18:29; 1 Rey. 12:29
  73. bJos. 11:2; 12:3
  74. c2 Sam. 20:15; 2 Rey. 15:29
  75. a1 Rey. 15:17
  76. b1 Rey. 14:17; 16:15–18
  77. aJos. 18:24; 21:17
  78. a2 Crón. 16:11–14
  79. a1 Rey. 22:41–44; 2 Crón. 17:1; Mat. 1:8
  80. a1 Rey. 14:20
  81. a1 Rey. 12:28–33; 13:33, 34
  82. b1 Rey. 14:16; 15:30, 34
  83. a1 Rey. 14:14
  84. bJos. 19:44; 21:23; 1 Rey. 16:15
  85. a1 Rey. 14:9–16
  86. a1 Rey. 15:26
  87. a1 Rey. 14:19
  88. a1 Rey. 15:16
  89. a1 Rey. 15:26