1º Crónicas 22:1–24:31
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Entonces David dijo: «Esta es la casa del Señor Dios, y este es el altar del holocausto para Israela».
Y David dio órdenes de reunir a los extranjeros que estaban en la tierra de Israela, y designó canteros para labrar piedras para edificar la casa de Diosb.
David preparó grandes cantidades de hierroa para hacer clavos para las puertas de la entrada y para las grapas, y más bronce del que podía pesarseb;
y madera de cedro incalculable, porque los sidonios y los tirios trajeron grandes cantidades de madera de cedro a Davida.
«Mi hijo Salomón», dijo David, «es joven y sin experienciaa, y la casa que ha de edificarse al Señor será de gran magnificencia, de renombre y de gloria por todas las tierras. Por tanto haré preparativos para ella». Así que David hizo grandes preparativos antes de su muerte.
Entonces llamó a su hijo Salomóna, y le encargó que edificara una casa al Señor, Dios de Israel.
Y David le dijo a Salomón: «Hijo mío, yo tenía el propósito de edificar una casa al nombre del Señor mi Diosa.
»Pero vino a mí la palabra del Señor, diciendo: “Tú has derramado sangre en abundancia, y has emprendido grandes guerras. No edificarás una casa a Mi nombre, porque has derramado mucha sangre en la tierra delante de Mía.
”Pero te nacerá un hijo que será hombre de paz; Yo le daré paz de todos sus enemigos en derredora, pues Salomón1b será su nombre y en sus días daré paz y reposo a Israel.
”Él edificará una casa a Mi nombre, y él será Mi hijo y Yo seré su padre; y estableceré el trono de su reino sobre Israel para siemprea”.
»Ahora pues, hijo mío, el Señor sea contigoa para que prosperes y edifiques la casa del Señor tu Dios tal como Él ha hablado de ti.
»Que el Señor te dé prudencia y entendimientoa, y te dé dominio sobre Israel, para que guardes la ley del Señor tu Diosb.
»Entonces prosperarás, si te cuidas de observar los estatutos y ordenanzas que el Señor ordenó a Moisés para Israela. Esfuérzate y sé valiente, no temas ni te acobardesb.
»Con grandes esfuerzos1 yo he preparado para la casa del Señor 3,400 toneladas de oro y 34,000 toneladas de plataa, y bronce y hierro sin medidab, porque hay2 en abundancia. También he preparado madera y piedra, a lo cual tú podrás añadir.
»Además, tienes contigo muchos obreros, canteros, albañiles, carpinteros y todo experto en toda clase de obra.
»Del oro, de la plata, del bronce y del hierro no hay límite. Levántate y trabaja, y que el Señor sea contigoa».
David también ordenó a todos los jefes de Israel que ayudaran a su hijo Salomóna, diciéndoles:
«¿No está con ustedes el Señor su Dios? ¿Y no les ha dado paz por todos ladosa? Pues Él ha entregado en mi mano a los habitantes de la tierra, y la tierra está sometida delante del Señor y delante de Su pueblo.
»Dispongan ahora su corazón y su alma para buscar al Señor su Diosa. Levántense, pues, y edifiquen el santuario del Señor Dios, para que traigan el arca del pacto del Señorb y los utensilios sagrados de Dios a la casa que se ha de edificar para el nombre del Señorc».
Organización de los levitas
Cuando David ya era muy anciano y colmado de díasa, puso a su hijo Salomón como rey sobre Israelb.
Y reunió a todos los principales de Israel con los sacerdotes y los levitas.
Los levitas fueron contados de treinta años para arribaa, y su número, según el censo de los hombres, fue de 38,000b.
De estos, 24,000 debían dirigir la obra de la casa del Señora, 6,000 eran oficiales y juecesb,
y 4,000 eran porteros y 4,000 alababan al Señor con los instrumentos que David había hecho para tributar alabanzaa.
David los dividió en clases conforme a los hijos de Leví: Gersón, Coat y Meraria.
De los de Gersón fueron Laadán y Simei.
Los hijos de Laadán fueron Jehiel el primero, Zetam y Joel: tres.
Los hijos de Simei fueron Selomit, Haziel y Harán: tres. Estos fueron los jefes de las casas paternas de Laadán.
Y los hijos de Simei fueron Jahat, Zina, Jeús y Bería. Estos cuatro fueron los hijos de Simei.
Jahat fue el primero y Zina el segundo; pero Jeús y Bería no tuvieron muchos hijos, por lo cual constituyeron una casa paterna, un grupo1.
Los hijos de Coat fueron cuatro: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.
Los hijos de Amram fueron Aarón y Moisésa. Y Aarón fue separado para ser santificado como el más santob, él y sus hijos para siempre, para quemar incienso delante del Señor, para servirle y para bendecir en Su nombre para siemprec.
Pero en cuanto a Moisés el hombre de Diosa, sus hijos fueron contados entre la tribu de Leví.
Los hijos de Moisés fueron Gersón y Eliezer.
El hijo de Gersón fue Sebuel el jefe.
Y el hijo de Eliezer fue1 Rehabías el jefe; y Eliezer no tuvo más hijos, pero los hijos de Rehabías fueron muchos.
El hijo de Izhar fue Selomit el jefe.
Los hijos de Hebrón fueron Jerías el primero, Amarías el segundo, Jahaziel el tercero, y Jecamán el cuarto.
Los hijos de Uziel fueron Micaía el primero, e Isías el segundo.
Los hijos de Merari fueron Mahli y Musi. Los hijos de Mahli fueron Eleazar y Cis.
Y Eleazar murió y no tuvo hijos, sino solo hijas, de modo que sus parientes1, los hijos de Cis, las tomaron por mujeres.
Los hijos de Musi fueron tres: Mahli, Eder y Jeremot.
Estos fueron los hijos de Leví conforme a sus casas paternasa, es decir, los jefes de las casas paternas de los que fueron contados, en la cuenta de nombres según su censo, de veinte años para arriba, los cuales hacían la obra del servicio de la casa del Señorb.
Porque David dijo: «El Señor, Dios de Israel, ha dado reposo a su puebloa, y Él habita en Jerusalén para siempre.
»Y además los levitas ya no tendrán que llevar el tabernáculo y todos los utensilios para su servicioa».
Porque de acuerdo con las últimas palabras de David, los hijos de Leví eran contados de veinte años para arriba;
y su oficio sería ayudar a los hijos de Aarón en el servicio de la casa del Señor, en los atrios y en las cámaras y en la purificación de todas las cosas sagradas y en la obra del servicio de la casa de Dios.
También debían encargarse de los panes de la proposicióna, la flor de harina para la ofrenda de cereal, los hojaldres sin levadurab, lo preparado en sarténc, lo bien mezclado y todas las medidas de capacidad y longitudd.
Debían estar presentes cada mañana para dar gracias y para alabar al Señor, y asimismo por la noche,
para ofrecer todos los holocaustos al Señor todos los días de reposo, las lunas nuevasa y las fiestas señaladas según el número fijado por la ordenanzab que las prescribe, continuamente delante del Señor.
Así estarían encargados de cuidar la tienda de reunión, de cuidar el lugar santoa y de cuidar a los hijos de Aarón sus parientes, para el servicio de la casa del Señorb.
Organización de los sacerdotes
Estas fueron las clases de los descendientes1 de Aarón. Los hijos de Aarón fueron Nadab, Abiú, Eleazar e Itamara.
Pero Nadab y Abiú murierona antes que su padre y no tuvieron hijos. De modo que Eleazar e Itamar sirvieron como sacerdotes.
Y David, con Sadoca de los hijos de Eleazar y Ahimelec de los hijos de Itamar, los dividió según sus oficios para su ministerio.
Puesto que se encontraron más hombres principales entre los descendientes de Eleazar que entre los descendientes de Itamar, los dividieron así: de los descendientes de Eleazar, dieciséis jefes de casas paternas, y ocho de los descendientes de Itamar según sus casas paternas.
Así fueron divididos por suertea los unos y los otros; porque eran funcionarios del santuario y funcionarios de la casa de Dios, tanto los descendientes de Eleazar como los descendientes de Itamar.
Y Semaías, hijo del escriba Natanael, de los levitas, los inscribió en la presencia del rey, de los príncipes, del sacerdote Sadoc, de Ahimeleca, hijo de Abiatar, y de los jefes de las casas paternas de los sacerdotes y de los levitas; una casa paterna designada para Eleazar y otra designada para Itamar.
La primera suerte tocó a Joiarib, la segunda a Jedaías,
la tercera a Harim, la cuarta a Seorim,
la quinta a Malquías, la sexta a Mijamín,
la séptima a Cos, la octava a Abíasa,
la novena a Jesúa, la décima a Secanías,
la undécima a Eliasib, la duodécima a Jaquim,
la decimotercera a Hupa, la decimocuarta a Jesebeab,
la decimoquinta a Bilga, la decimosexta a Imer,
la decimoséptima a Hezir, la decimoctava a Afisés,
la decimonovena a Petaías, la vigésima a Hezequiel,
la vigesimoprimera a Jaquín, la vigesimosegunda a Gamul,
la vigesimotercera a Delaía, la vigesimocuarta a Maazías.
Estos fueron sus deberes para su ministerioa cuando entraron en la casa del Señor según la ordenanza que les fue dada por medio de su padre Aarón, tal como el Señor, Dios de Israel, le había mandado.
Y para el resto de los hijos de Leví: de los hijos de Amram, Subael; de los hijos de Subael, Jehedías.
De Rehabías: de los hijos de Rehabías, Isías el primero.
De los izharitas, Selomot; de los hijos de Selomot, Jahat.
Y de los hijos de Hebrón: Jerías el primero, Amarías el segundo, Jahaziel el tercero, Jecamán el cuartoa.
De los hijos de Uziel, Micaía; de los hijos de Micaía, Samir.
El hermano de Micaía, Isías; de los hijos de Isías, Zacarías.
Los hijos de Merari: Mahli y Musi; de los hijos de Jaazías, Beno.
Los hijos de Merari por Jaazías: Beno, Soham, Zacur e Ibri.
Por Mahli: Eleazar, que no tuvo hijos.
Por Cis: de los hijos de Cis, Jerameel.
Y los hijos de Musi: Mahli, Edar y Jerimot. Estos fueron los hijos de los levitas conforme a sus casas paternas.
Estos también echaron suertesa como sus parientes1, los hijos de Aarón, en la presencia del rey David, de Sadocb, de Ahimelec y de los jefes de las casas paternas de los sacerdotes y de los levitas. El principal de las casas paternas fue tratado igual que el menor de sus hermanos.
Footnotes
Cross references
- a1 Crón. 21:18–28; 2 Crón. 3:1
- a1 Rey. 9:20, 21; 2 Crón. 2:17
- b1 Rey. 5:17, 18
- a1 Crón. 29:2, 7
- b1 Crón. 22:14
- a1 Rey. 5:6–10
- a1 Rey. 3:7; 1 Crón. 29:1
- a1 Rey. 2:1
- a2 Sam. 7:2, 3; 1 Crón. 17:1
- a1 Crón. 28:3
- a1 Rey. 4:20, 25
- b2 Sam. 12:24, 25
- a2 Sam. 7:13, 14; 1 Crón. 17:12
- a1 Crón. 22:16
- a1 Rey. 3:9–12; 2 Crón. 1:10
- b1 Rey. 2:3
- a1 Crón. 28:7
- bJos. 1:6–9
- a1 Crón. 29:4
- b1 Crón. 22:3
- a1 Crón. 22:11
- a1 Crón. 28:1–6
- a1 Crón. 22:9; 23:25
- a1 Crón. 28:9
- b1 Rey. 8:6, 21; 2 Crón. 5:7
- c1 Crón. 22:7
- a1 Crón. 29:28
- b1 Rey. 1:1–40; 2:12; 1 Crón. 28:5; 29:22
- aNúm. 4:48; 1 Crón. 23:24
- bNúm. 4:3–49
- aEsd. 3:8, 9
- b1 Crón. 26:29
- a1 Crón. 15:16
- a1 Crón. 6:1
- aEx. 6:20
- bEx. 28:1
- cEx. 30:6–10
- aDt. 33:1; Sal. 90:Subtítulo
- aNúm. 10:17, 21
- b1 Crón. 23:3
- a1 Crón. 22:18
- aNúm. 4:5, 15; 7:9; Dt. 10:8
- aLev. 24:5–9
- bLev. 6:20
- cLev. 6:21; 1 Crón. 9:31
- dLev. 19:35, 36
- aIsa. 1:13, 14
- bLev. 23:2–4
- aNúm. 1:53; 1 Crón. 9:27
- bNúm. 3:6–9, 38
- aEx. 6:23
- aLev. 10:2
- a1 Crón. 6:8
- a1 Crón. 24:31
- a1 Crón. 18:16
- aNeh. 12:14; Luc. 1:5
- a1 Crón. 9:25
- a1 Crón. 23:19
- a1 Crón. 24:5
- b1 Crón. 24:6
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