Logos Bible Study

Salmo 90:título–17

Nueva Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

La eternidad de Dios y lo transitorio del hombre

Oración de Moisésdag, hombre de Dios.

Señor, Tú has sido un refugio para nosotrosa

De generación en generación.

Antes que los montes fueran engendradosa,

Y nacieran la tierra y el mundob,

Desde la eternidad y hasta la eternidadc, Tú eres Dios.

Haces que el hombre vuelva a ser polvoa,

Y dices: «Vuelvan, hijos de los hombres».

Porque mil años ante Tus ojosa

Son como el día de ayer que ya pasób,

Y como una vigilia de la nochec.

Tú los has barrido como un torrentea, son como un sueñob;

Son como la hierba que por la mañana reverdecec;

Por la mañana florecea y reverdece;

Al atardecer se marchitab y se secac.

Porque hemos sido consumidos con Tu iraa,

Y por Tu furor hemos sido conturbados.

Has puesto nuestras iniquidades delante de Tia,

Nuestros pecados secretosb a la luz de Tu presencia.

Porque por Tu furor han declinado todos nuestros díasa;

Acabamos nuestros años como un suspiro.

Los días de nuestra vida llegan a setenta años;

Y en caso de mayor vigor, a ochenta añosa.

Con todo, su orgullo es solo trabajo y pesarb,

Porque pronto pasa, y volamosc.

¿Quién conoce el poder de Tu iraa,

Y Tu furor conforme al temorb que se debe a Ti?

Enséñanos a contar de tal modo nuestros díasa,

Que traigamos al corazón sabiduríab.

Vuelvea, Señor; ¿hasta cuándob?

Y compadécete de Tus siervosc.

Sácianosa por la mañana con Tu misericordia,

Y cantaremos con gozob y nos alegraremos todos nuestros días.

Alégranosa conforme a los días que nos afligiste,

Y a los años en que vimos adversidadb.

Sea manifestada Tu obra a Tus siervosa,

Y Tu majestad a sus hijosb,

Y sea la gracia del Señora nuestro Dios sobre nosotros.

Confirma, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manosb;

Sí, la obra de nuestras manos confirma.

Read in Logos
Salmo 90:12: Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría.

Cross references

  1. dagVéase Dt. 33:1.
  2. aDt. 33:27; Sal. 71:3; 91:1; Ezq. 11:16
  3. aJob 15:7; Prv. 8:25
  4. bGn. 1:1; Sal. 102:25; 104:5
  5. cSal. 93:2; 102:24, 27; Jer. 10:10
  6. aGn. 3:19; Job 34:14, 15; Sal. 104:29
  7. a2 Ped. 3:8
  8. bSal. 39:5
  9. cEx. 14:24; Jue. 7:19
  10. aJob 22:16; 27:20
  11. bJob 14:12; 20:8; Sal. 76:5
  12. cSal. 103:15; Isa. 40:6
  13. aJob 14:2
  14. bSal. 92:7; Mat. 6:30
  15. cSant. 1:11
  16. aSal. 39:11
  17. aSal. 50:21; Jer. 16:17
  18. bSal. 19:12; Ecl. 12:14
  19. aSal. 78:33
  20. a2 Rey. 19:35
  21. bEcl. 12:2–7; Jer. 20:18
  22. cJob 20:8; Sal. 78:39
  23. aSal. 76:7
  24. bNeh. 5:9
  25. aDt. 32:29; Sal. 39:4
  26. bPrv. 2:1–6
  27. aSal. 6:4; 80:14
  28. bSal. 6:3; 74:10
  29. cEx. 32:12; Dt. 32:36; Sal. 106:45; 135:14; Amós 7:3, 6; Jon. 3:9
  30. aSal. 36:8; 65:4; 103:5; Jer. 31:14
  31. bSal. 31:7; 85:6
  32. aSal. 86:4
  33. bDt. 2:14–16; Sal. 31:10
  34. aDt. 32:4; Sal. 44:1; 77:12; 92:4; Hab. 3:2
  35. b1 Rey. 8:11; Isa. 6:3
  36. aSal. 27:4
  37. bSal. 37:23; Isa. 26:12; 1 Cor. 3:7