Mateo 7:16–29
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
»Por sus frutos los conocerána. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos?
»Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malosa.
»Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos.
»Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuegoa.
»Así que, por sus frutos los conocerána.
»No todo el que me dice: “Señor, Señora”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos.
»Muchos me dirána en aquel díab: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros1?”.
»Entonces les declararé: “Jamás los conocí; apártense de Mía, los que practican la iniquidad”.
Los dos cimientos
»aPor tanto, cualquiera que oye estas palabras Mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca;
y cayó la lluvia, vinieron los torrentes1, soplaron los vientos y azotaron2 aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.
»Todo el que oye estas palabras Mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena;
y cayó la lluvia, vinieron los torrentes1, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción».
Cuando1 Jesús terminóa estas palabras, las multitudes se admiraban de Su enseñanzab;
porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas.
Footnotes
Cross references
- aMat. 7:20; 12:33; Luc. 6:44; Sant. 3:12
- aMat. 12:33, 35
- aMat. 3:10; Luc. 3:9; 13:7; Juan 15:2, 6
- aMat. 7:16; 12:33; Luc. 6:44; Sant. 3:12
- aLuc. 6:46
- aMat. 25:11, 12; Luc. 13:25 y
- bMat. 10:15
- aSal. 6:8; Mat. 25:41; Luc. 13:27
- aMat. 7:24–27: Luc. 6:47–49; Mat. 16:18; Sant. 1:22–25
- aMat. 11:1; 13:53; 19:1; 26:1
- bMat. 13:54; 22:33; Mar. 1:22; 6:2; 11:18; Luc. 4:32; Juan 7:46
Copyright 2005 por The Lockman Foundation