Jueces 3:12–30
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Aod libra a Israel de Moab
Los israelitas volvieron a hacer lo malo ante los ojos del Señora. Entonces el Señor fortaleció a Eglón, rey de Moab, contra Israelb, porque habían hecho lo malo ante los ojos del Señor.
Y Eglón reunió consigo a los amonitas y amalecitas. Fue y derrotó1 a Israel, y se apoderaron de la ciudad de las palmeras2a.
Y los israelitas sirvieron a Eglón, rey de Moab, por dieciocho años.
Pero los israelitas clamaron al Señora, y el Señor les levantó un libertador, a Aod, hijo de Gera, el benjamita, el cual era zurdo. Y los israelitas enviaron tributo con él1 a Eglón, rey de Moab.
Aod se hizo una espada de dos filos, de un codo (45 centímetros) de largo, y la ató a su muslo derecho debajo de la ropa.
Y presentó el tributo a Eglón, rey de Moab; y Eglón era un hombre muy grueso.
Cuando Aod terminó de presentar el tributo, despidió a la gente que había traído el tributo.
Pero él se volvió desde los ídolos que estaban en Gilgal, y dijo: «Tengo un mensaje secreto para usted, oh rey». «Guarda silencio», le dijo el rey. Y todos los que le servían salieron.
Aod vino a él cuando estaba sentado solo en su sala de verano1. Y Aod dijo: «Tengo un mensaje de Dios para usted». Y él se levantó de su silla.
Aod alargó la mano izquierda, tomó la espada de su muslo derecho, y se la hundió en el vientre.
Y la empuñadura entró también tras la hoja, y la gordura se cerró sobre la hoja, pues no sacó la espada de su vientre. Y se le salieron los excrementos.
Entonces salió Aod al corredor, cerró tras sí las puertas de la sala de la terraza y les pasó el cerrojo.
Después que él salió, vinieron los siervos y vieron que las puertas de la sala de la terraza tenían el cerrojo pasado, y dijeron: «Sin duda que el rey está haciendo su necesidad1a en la sala de verano2»
Y esperaron hasta sentir inquietud1, pues él no abría las puertas de la sala de la terraza. Entonces tomaron la llave y las abrieron, y su señor estaba en el suelo2, muerto.
Pero Aod había escapado mientras ellos esperaban. Pasando por los ídolos, había huido a Seirat.
Cuando llegó, tocó la trompeta en la región montañosa de Efraína; y los israelitas descendieron con él de la región montañosa, estando él al frente de ellos.
Entonces Aod les dijo: «Persíganlos, porque el Señor ha entregado en sus manos a sus enemigos, los moabitas». Y descendieron tras él y se apoderaron de los vados del Jordána frente a Moab, y no dejaron pasar a nadie.
En aquella ocasión mataron a unos 10,000 moabitas, todos hombres robustos y valientes; ninguno escapó.
Así Moab fue subyugado aquel día bajo la mano de Israel. Y la tierra tuvo descanso durante ochenta años.
Footnotes
Cross references
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