Logos Bible Study

Deuteronomio 2–3

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La Providencia del Señor

»Después nos volvimos y salimos hacia el desierto por el camino del Mar Rojo1a, como el Señor me había mandado2, y por muchos días dimos vueltas al3 monte Seirb.

»Entonces el Señor me habló:

“Ustedes han dado ya bastantes vueltas alrededor de este monte. Vuélvanse ahora hacia el norte,

y da orden al pueblo, diciendo: ‘Ustedes van a pasar por el territorio de sus hermanosa, los hijos de Esaú que habitan en Seirb, y ellos les tendrán miedoc. Así que tengan mucho cuidado;

no los provoquen1, porque no les daré nada de su tierra, ni siquiera la huella de un pie2, porque a Esaú he dado el monte Seir por posesióna.

’Les comprarán con dinero los alimentos para comer, y también con dinero comprarán de ellos agua para beber.

’Pues el Señor tu Dios te ha bendecido en todo lo que has hecho1; Él ha conocido tu peregrinar2 a través de este inmenso desiertoa. Por3 cuarenta añosb el Señor tu Dios ha estado contigo; nada te ha faltado’ ”.

En camino de Cades a Zered

»Pasamos, pues, de largo a nuestros hermanos, los hijos de Esaú que habitan en Seir, lejos del camino del Arabáa, lejos de Elat y de Ezión Geberb. Y nos volvimos, y pasamos por el camino del desierto de Moab.

»Entonces el Señor me dijo: “No molestes a Moab, ni los provoques a la guerra, porque no te daré nada de su tierra por posesión, pues he dado Ara a los hijos de Lotb por posesión.

(Antes habitaban allí los emitasa, un pueblo tan grande, numeroso y alto como los anaceos.

Como los anaceos, ellos también son considerados gigantes1a, pero los moabitas los llaman emitas.

Los horeos habitaban antes en Seir, pero los hijos de Esaú los desalojaron y los destruyeron delante de ellos, y se establecieron1 en su lugara, tal como Israel hizo con la tierra que el Señor les dio en posesiónb).

”Levántense ahora, y crucen el torrente de Zered”, dijo el Señor. Y cruzamos el torrente de Zered.

»El tiempo que nos llevó para venir1 de Cades Barnea, hasta que cruzamos el torrente de Zered, fue de treinta y ocho añosa; hasta que pereció toda la generación de los hombres de guerra de en medio del campamentob, como el Señor les había juradoc.

»Además, la mano del Señor fue contra ellos, para destruirlos de en medio del campamento, hasta que todos perecierona.

»Cuando todos los hombres de guerra ya habían perecido de entre el puebloa,

el Señor me habló:

“Tú cruzarás hoy por Ar la frontera de Moaba.

”Y cuando llegues frente a los amonitasa, no los molestes ni los provoques, porque no te daré en posesión nada de la tierra de los amonitas, pues se la he dado a los hijos de Lot por heredadb”.

(Esta región es también conocida como la tierra de los gigantes1a, porque antiguamente habitaban gigantes en ella1, a los que los amonitas llaman zomzomeos,

pueblo grande, numeroso y alto como los anaceos, pero que el Señor destruyó delante de ellos. Y los amonitas los desalojaron y se establecieron en su lugar,

tal como Dios hizo con1 los hijos de Esaú, que habitan en Seira, cuando destruyó a los horeos delante de ellos; y ellos los desalojaron, y se establecieron en su lugar hasta hoyb.

Y a los aveos que habitaban en aldeas hasta Gazaa, los caftoreos1b, que salieron de Caftor2c, los destruyeron y se establecieron en su lugar).

“Levántense; pónganse en marcha y pasen por el valle1 del Arnóna. Mira, he entregado en tu mano a Sehón amorreo, rey de Hesbón, y a su tierra; comienza a tomar posesión y entra2 en batalla con él.

”Hoy comenzaré a infundir1 el espanto y terror tuyoa sobre2 los pueblos debajo del cielo3, quienes, al oír tu fama, temblarán y se angustiarán a causa de tib”.

Conquista de Sehón

»aEntonces, desde el desierto de Cademot, envié mensajeros a Sehón, rey de Hesbón, con palabras de paz, diciéndole:

“Déjeme pasar por su tierra; solamente iré por el camino, sin apartarme ni a la derecha ni a la izquierda.

”Me venderá comestibles por dinero para que yo pueda comer, y me dará agua por dinero para que pueda beber; déjeme tan solo pasar a pie1a,

tal como hicieron conmigo los hijos de Esaú que habitan en Seir y los moabitas que habitan en Ara, hasta que cruce el Jordán a la tierra que el Señor nuestro Dios nos da”.

»Pero Sehón, rey de Hesbón, no quiso dejarnos pasar por su tierra1a porque el Señor tu Dios endureció su espíritu e hizo obstinado su corazónb, a fin de entregarlo en tus manos, como lo está hoy.

»Y el Señor me dijo: “Mira, he comenzado a entregar a Sehón y su tierra en tus manos1. Comienza a ocuparla2 para que poseas la tierra”.

»Entonces Sehón salió con1 todo su pueblo a encontrarnos en batalla en Jahaza.

»Y el Señor nuestro Dios lo entregó a1 nosotrosa; y lo derrotamos2b a él, a sus hijos y a todo su pueblo.

»En aquel tiempo tomamos todas sus ciudades, y exterminamos1 a hombres, mujeres y niños de cada ciudad2a. No dejamos ningún sobreviviente.

»Tomamos solamente como nuestro botín los animales y los despojos de las ciudades que habíamos capturadoa.

»Desde Aroer, que está a la orilla del valle del Arnón, y desde la ciudad que está en el valle1, aun hasta Galaada, no hubo ciudad inaccesible2 para nosotros; el Señor nuestro Dios nos3 las entregó todas.

»Pero, conforme a todo lo que el Señor nuestro Dios había prohibido1, no te acercaste a la tierra de los Amonitasa, a todo lo largo del arroyo Jabocb, ni a las ciudades del monte.

Derrota del rey de Basán

»aVolvimos, pues, y subimos por el camino de Basán, y Og, rey de Basán, nos salió al encuentro con1 todo su pueblo para pelear en Edrei.

»Pero el Señor me dijo: “No le tengas miedo, porque Yo lo he entregado en tu mano a todo su pueblo y su tierra; y harás con él tal como hiciste con Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón”.

»Así que el Señor nuestro Dios también entregó en nuestra mano a Og, rey de Basán, con todo su pueblo, y los1 herimos hasta que no quedaron sobrevivientes2.

»Conquistamos en aquel entonces todas sus ciudades; no quedó ciudad que no les tomáramos: sesenta ciudades, toda la región de Argob, el reino de Og en Basána.

»Todas estas eran ciudades fortificadas con altas murallas, puertas y barras, aparte de muchos otros pueblos sin murallas.

»Las destruimos totalmente1, como hicimos con Sehón, rey de Hesbóna, exterminando2 a todos los hombres, mujeres y niños de cada ciudad3b.

»Pero tomamos como nuestro botín todos los animales y los despojos de las ciudadesa.

»Tomamos entonces la tierra de mano de los dos reyes de los amorreos que estaban del otro lado del Jordán, desde el valle1 del Arnón hasta el monte Hermóna

(los sidonios llaman Sirióna, a Hermónb, y los amorreos lo llaman Senirc):

todas las ciudades de la meseta, todo Galaad y todo Basána, hasta Salca y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán.

»Porque solo Og, rey de Basán, quedaba de los gigantes1a. Su2 cama era una cama de hierro; está en Rabáb, ciudad de los amonitas. Tenía 9 codos (4 metros) de largo y 4 codos (1.6 metros) de ancho, según el codo de un hombre.

Rubén, Gad y Manasés se establecen

»Tomamos posesión, pues, de esta tierra en aquel tiempo. Desde Aroer, que está en el valle1 del Arnóna, y la mitad de la región montañosa de Galaad y sus ciudades, se la di a los rubenitas y a los gaditasb.

»Y el resto de Galaad y todo Basán, el reino de Og, toda la región de Argob, se la di a la media tribu de Manasés. (En cuanto a todo Basán, se le llama la tierra de los gigantes1.

»Jair, hijo de Manasés, tomó toda la región de Argob hasta la frontera con Gesur y Maaca, y la1 llamó, es decir a Basán, según su propio nombre, Havot Jair2a, como se llama hasta hoy).

»A Maquir le di Galaada.

»A los rubenitas y a los gaditas les di desde Galaad hasta el valle1 del Arnón, el medio del valle1 como2 frontera, hasta el arroyo Jaboc, frontera de los amonitasa;

también el Arabá, con el Jordán como1 frontera, desde el Cineret2a hasta el mar del Arabá, el Mar Salado3b, al pie4 de las laderas del Pisgac al oriente.

»aEn aquel tiempo yo les ordené a ustedes: “El Señor su Dios les ha dado esta tierra para poseerla. Todos ustedes, hombres valientes, cruzarán armados delante de sus hermanos, los israelitasb.

”Pero sus mujeresa, sus pequeños y su ganado (yo sé que ustedes tienen mucho ganadob) permanecerán en las ciudades que les he dado,

hasta que el Señor dé reposo a sus compatriotas como a ustedes, y ellos posean también la tierra que el Señor, Dios de ustedes, les dará al otro lado del Jordána. Entonces podrán volver cada hombre a la posesión que les he dadob”.

»En aquel tiempo le ordené a Josué: “Tus ojos han visto todo lo que el Señor, Dios de ustedes, ha hecho a estos dos reyes; así hará el Señor a todos los reinos por los cuales vas a pasar.

”No les teman, porque el Señor su Dios es el que pelea por ustedesa”.

No se le concede a Moisés cruzar el Jordán

»Yo también supliqué al Señor en aquel tiempo:

“Oh Señor Dios1, Tú has comenzado a mostrar a Tu siervo Tu grandeza y Tu mano poderosaa; porque ¿qué dios hay en los cielos o en la tierra que pueda hacer obras y hechos tan poderosos como los Tuyosb?

”Permíteme, te suplico, cruzar y ver la buena tierraa que está al otro lado del Jordán, aquella1 buena región montañosa y el Líbano”.

»Pero el Señor se enojó conmigo por causa de ustedesa, y no me escuchó; y el Señor me dijo: “¡Basta1! No me hables más de esto.

”Sube a la cumbre del monte Pisgaa y alza tus ojos al occidente, al norte, al sur y al oriente, y mírala con tus propios ojos, porque tú no cruzarás este Jordánb.

”Pero encarga a Josué, y anímalo y fortaléceloa, porque él pasará a la cabeza1 de este pueblo, y él les dará por heredad la tierra que tú verásb”.

»Así que nos quedamos en el valle frente a Bet Peora.

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Footnotes

  1. 1 mar de Cañas.
  2. 2 hablado.
  3. 3O anduvimos alrededor del.
  4. 1O entren en batalla.
  5. 2 el pisar de la planta de un pie.
  6. 1 toda la obra de tu mano.
  7. 2 tus idas.
  8. 3 Estos.
  9. 1 refaím.
  10. 1 habitaron, y así en el resto del
  11. 1 Y los días en los cuales fuimos.
  12. 1 refaím.
  13. 1 para.
  14. 1 filisteos.
  15. 2 Creta.
  16. 1O torrente.
  17. 2 contiende.
  18. 1 poner.
  19. 2 delante de.
  20. 3 debajo de todos los cielos.
  21. 1 en mis pies.
  22. 1 junto a él.
  23. 1 delante de ti.
  24. 2 poseer.
  25. 1 él y.
  26. 1 delante de.
  27. 2 herimos.
  28. 1O dedicamos al anatema.
  29. 2 toda ciudad de hombres.
  30. 1O torrente.
  31. 2O fuerte.
  32. 3 delante de nosotros.
  33. 1 ordenado.
  34. 1 él y.
  35. 1 lo.
  36. 2 no le quedó sobreviviente.
  37. 1O Las dedicamos al anatema.
  38. 2O dedicando al anatema.
  39. 3 toda ciudad de hombres.
  40. 1O torrente.
  41. 1 refaím.
  42. 2 He aquí, su.
  43. 1O torrente.
  44. 1 refaím.
  45. 1 las.
  46. 2 las aldeas de Jair.
  47. 1O torrente.
  48. 2 y.
  49. 1 debajo de la.
  50. 2 mar de Galilea.
  51. 3O Mar Muerto.
  52. 4 debajo.
  53. 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
  54. 1 esta.
  55. 1 ¡Basta de tu parte!
  56. 1 delante.

Cross references

  1. aNúm. 21:4
  2. bDt. 1:2
  3. aNúm. 20:14–21
  4. bGn. 36:8
  5. cEx. 15:15, 16
  6. aGn. 36:8; Jos. 24:4
  7. aDt. 1:19
  8. bNúm. 14:33, 34; 32:13; Dt. 2:14
  9. aNúm. 33:35; 1 Rey. 9:26
  10. bDt. 1:1
  11. aGn. 19:36, 37
  12. bNúm. 21:15, 28; Dt. 2:18, 29
  13. aGn. 14:5
  14. aGn. 14:5; Dt. 2:20
  15. aGn. 36:20; Dt. 2:22
  16. bNúm. 21:25, 35
  17. aDt. 2:7
  18. bNúm. 14:29–35; 26:64, 65; Sal. 106:26; 1 Cor. 10:5
  19. cDt. 1:34, 35
  20. aJud. 5
  21. aDt. 2:14
  22. aDt. 2:9
  23. aGn. 19:38
  24. bDt. 2:9
  25. aDt. 2:11
  26. aGn. 36:8; Dt. 2:5
  27. bDt. 2:12
  28. aJos. 13:3
  29. bGn. 10:14; 1 Crón. 1:12
  30. cJer. 47:4; Amós 9:7
  31. aNúm. 21:13, 14; Jue. 11:18
  32. aEx. 23:27; Dt. 11:25; Jos. 2:9
  33. bEx. 15:14–16
  34. aDt. 2:26–37: Núm. 21:21–26; Dt. 1:4; Jue. 11:19–21
  35. aNúm. 20:19
  36. aDt. 2:9
  37. aNúm. 21:23
  38. bEx. 4:21; Jos. 11:20
  39. aEx. 23:31; Dt. 7:2
  40. bDt. 29:7
  41. aDt. 3:6; 7:2
  42. aDt. 3:7
  43. aDt. 3:12; 4:48; Jos. 12:2; 13:9
  44. aDt. 2:19
  45. bGn. 32:22; Núm. 21:24; Dt. 3:16
  46. aNúm. 21:33–35
  47. aDt. 3:13, 14; 1 Rey. 4:13
  48. aDt. 1:4
  49. bDt. 2:34
  50. aDt. 2:35
  51. aNúm. 32:33; Jos. 12:1–7; 13:8–12
  52. aDt. 4:48; Jos. 11:17; Sal. 42:6; 133:3
  53. bSal. 29:6
  54. c1 Crón. 5:23
  55. aJos. 13:11
  56. aGn. 14:5; Dt. 2:11, 20
  57. b2 Sam. 11:1; 12:26; Jer. 49:2
  58. aDt. 2:36
  59. bNúm. 32:32–38; Jos. 13:8–13
  60. aNúm. 32:41; 1 Crón. 2:22
  61. aNúm. 32:39, 40
  62. aNúm. 21:24; Dt. 2:37
  63. aNúm. 34:11; Jos. 13:27
  64. bGn. 14:3; Jos. 3:16
  65. cJos. 12:3
  66. aDt. 3:18–20: Jos. 1:12–15
  67. bNúm. 32:20; Jos. 4:12, 13
  68. aJos. 1:14
  69. bEx. 12:38
  70. aJos. 1:15
  71. bJos. 22:4
  72. aEx. 14:14; Dt. 1:30; 20:4; Neh. 4:20
  73. aDt. 11:2
  74. bEx. 8:10; 15:11; 2 Sam. 7:22; Sal. 71:19; 86:8
  75. aDt. 4:22
  76. aDt. 1:37
  77. aNúm. 23:14; 27:12
  78. bDt. 1:37
  79. aNúm. 27:18; Dt. 31:3, 7, 8, 23
  80. bDt. 1:38
  81. aNúm. 25:1–3; Dt. 4:46; 34:6