Logos Bible Study

1 Juan 3

Nueva Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Greek

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Los hijos de Dios

Miren cuán gran amor1 nos ha otorgado el Padrea: que seamos llamados hijos de Diosb. Y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no lo conoció a Élc.

Amadosa, ahora somos hijos de Diosb y aún no se ha manifestado lo que habremos de serc. Pero sabemos que cuando Cristo se manifieste1d, seremos semejantes a Éle, porque lo veremos como Él esf.

Y todo el que tiene esta esperanza puesta en Éla, se purifica, así como Él es purob.

Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley1, pues2 el pecado es infracción de la ley1a.

Ustedes saben que Cristo se manifestóa a fin de quitar los1 pecadosb, y en Él no hay pecadoc.

Todo el que permanece en Él, no pecaa. Todo el que peca, ni lo ha visto ni lo ha conocidob.

Hijos míos1a, que nadie los engañeb. El que practica la justicia es justoc, así como Él es justo.

El que practica el pecado es del diabloa, porque el diablo ha pecado1 desde el principio. El Hijo de Diosb se manifestó con este propósitoc: para destruir2 las obras del diablod.

Ninguno que es nacido de Diosa practica1 el pecadob, porque la simiente de Dios2 permanece en él. No puede pecar, porque es nacido de Dios.

En esto se reconocen1 los hijos de Diosa y los hijos del diablob: todo aquel que no practica la justicia, no es de Dios; tampoco aquel que no amac a su hermanod.

Porque este es el mensajea que ustedes han oído desde el principiob: que nos amemos unos a otrosc.

No como Caína que era del malignob, y mató a su hermano. ¿Y por qué causa lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justasc.

Amemos de hecho, no de palabra

Hermanos, no se maravillen si el mundo los odiaa.

Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vidaa porque amamos a los hermanosb. El que no ama1 permanece en muerte.

Todo el que aborrece a su hermano es un asesinoa, y ustedes saben que ningún asesino tiene vida eterna permanente en élb.

En esto conocemos el amor: en que Él puso Su vida por nosotrosa. También nosotros debemos poner nuestras vidasb por los hermanosc.

Pero el que tiene bienes de este mundoa, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón1 contra2 élb, ¿cómo puede morar3 el amor de Dios en élc?

Hijos1a, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdadb.

En esto sabremos que somos de la verdada, y aseguraremos1 nuestros corazones delante de Él

en cualquier cosa en que nuestro corazón nos condene. Porque Dios1 es mayor que nuestro corazón y Él sabe todas las cosas.

Amadosa, si nuestro corazón no nos condena, confianza tenemos delante de1 Diosb.

Y todo lo que pidamos lo recibimos de Éla, porque guardamos Sus mandamientosb y hacemos las cosas que son agradables delante de Élc.

Y este es Su mandamiento: que creamosa en el nombre de Su Hijo Jesucristob, y que nos amemos unos a otros como Él nos ha mandado1c.

El que guarda Sus mandamientosa permanece en Élb y Dios1 en él. Y en esto sabemosc que Él permanece en nosotrosd: por el Espíritu que nos ha dado.

Read in Logos

Footnotes

  1. 1 qué clase de amor.
  2. 1 si se manifiesta.
  3. 1O iniquidad.
  4. 2 y.
  5. 1Algunos dicen: nuestros.
  6. 1O Hijitos.
  7. 1 peca.
  8. 2O deshacer.
  9. 1 Todo aquel…no practica.
  10. 2 Su simiente.
  11. 1 se manifiestan.
  12. 1Algunos posteriores agregan: a su hermano.
  13. 1 sus entrañas.
  14. 2 de.
  15. 3 ¿cómo mora?
  16. 1O Hijitos.
  17. 1O persuadiremos.
  18. 1 delante de Él; porque si nuestro corazón nos condena, Dios.
  19. 1 hacia.
  20. 1O nos dio mandamiento.
  21. 1 Él.

Cross references

  1. aJuan 3:16; 1Jn. 4:10
  2. bJuan 1:12; 11:52; Rom. 8:16; 1Jn. 3:2, 10
  3. cJuan 15:18, 21; 16:3
  4. a1Jn. 2:7
  5. bJuan 1:12; 11:52; Rom. 8:16; 1Jn. 3:1, 10
  6. cRom. 8:19, 23, 24
  7. dLuc. 17:30; Col. 3:4; 1Jn. 2:28
  8. eRom. 8:29; 2Ped. 1:4
  9. fJuan 17:24; 2Cor. 3:18
  10. aRom. 15:12; 1Ped. 1:3
  11. bJuan 17:19; 2Cor. 7:1; 2Ped. 3:13, 14; 1Jn. 2:6
  12. aRom. 4:15; 1Jn. 5:17
  13. a1Jn. 1:2; 3:8
  14. bJuan 1:29; 1Ped. 1:18–20; 1Jn. 2:2
  15. c2Cor. 5:21; 1Jn. 2:29
  16. a1Jn. 3:9
  17. b1Jn. 2:3; 3Jn. 11
  18. a1Jn. 2:1
  19. b1Jn. 2:26
  20. c1Jn. 2:29
  21. aMat. 13:38; Juan 8:44; 1Jn. 3:10
  22. bMat. 4:3
  23. c1Jn. 3:5
  24. dJuan 12:31; 16:11
  25. aJuan 1:13; 3:3; 1Jn. 2:29; 4:7; 5:1, 4, 18; 3Jn. 11
  26. b1Ped. 1:23; 1Jn. 3:6; 5:18
  27. aJuan 1:12; 11:52; Rom. 8:16; 1Jn. 3:1, 2
  28. bMat. 13:38; Juan 8:44; 1Jn. 3:8
  29. cRom. 13:8 y ; Col. 3:14; 1Tim. 1:5; 1Jn. 4:8
  30. d1Jn. 2:9
  31. a1Jn. 1:5
  32. b1Jn. 2:7
  33. cJuan 13:34, 35; 15:12; 1Jn. 4:7, 11, 12, 21; 2Jn. 5
  34. aGn. 4:8
  35. bMat. 5:37; 1Jn. 2:13, 14
  36. cSal. 38:20; Prv. 29:10; Juan 8:40, 41
  37. aJuan 15:18; 17:14
  38. aJuan 5:24
  39. bJuan 13:35; 1Jn. 2:10
  40. aMat. 5:21, 22; Juan 8:44
  41. bGál. 5:20, 21; Apoc. 21:8
  42. aJuan 10:11; 15:13
  43. bFil. 2:17; 1Tes. 2:8
  44. c1Jn. 2:9
  45. aSant. 2:15, 16
  46. bDt. 15:7
  47. c1Jn. 4:20
  48. a1Jn. 2:1; 3:7
  49. b2Jn. 1; 3Jn. 1
  50. a1Jn. 2:21
  51. a1Jn. 3:2
  52. b1Jn. 2:28; 5:14
  53. aJob 22:26, 27; Mat. 7:7; 21:22; Juan 9:31
  54. b1Jn. 2:3
  55. cJuan 8:29; Heb. 13:21
  56. aJuan 6:29
  57. bJuan 1:12; 2:23; 3:18
  58. cJuan 13:34; 15:12; 1Jn. 2:8
  59. a1Jn. 2:3
  60. bJuan 6:56; 10:38; 1Jn. 2:6, 24; 4:15
  61. cJuan 14:17; Rom. 8:9, 14, 16; 1Tes. 4:8; 1Jn. 4:13
  62. d1Jn. 2:5