Logos Bible Study

1º Samuel 5

Nueva Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

El arca en manos de los filisteos

Los filisteos tomaron el arca de Dios y la llevaron de Ebenezera a Asdodb.

Entonces los filisteos tomaron el arca de Dios y la introdujeron en el templo1 de Dagóna, y la pusieron junto a Dagón.

A la mañana siguiente, cuando los de Asdod se levantaron temprano, vieron que Dagón había caído rostro en tierra delante del arca del Señora. Así que tomaron a Dagón y lo pusieron otra vez en su lugarb.

Pero al levantarse temprano al día siguiente, otra vez Dagón había caído rostro en tierra delante del arca del Señor. Y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral; solo el tronco le quedaba a Dagón1a.

Por tanto, hasta hoy, ni los sacerdotes de Dagón ni ninguno de los que entran en el templo1 de Dagón, pisan el umbrala de Dagón en Asdod.

Y la mano del Señor se hizo pesada sobre los de Asdoda, y los desoló y los hirió con tumoresb, tanto a Asdod como a sus territorios.

Cuando los hombres de Asdod vieron lo que les sucedía1, dijeron: «El arca del Dios de Israel no debe quedar con nosotros, pues su mano es dura sobre nosotros y sobre Dagón nuestro dios».

Así que enviaron a buscar e hicieron venir1 a todos los príncipes de los filisteosa, y les dijeron: «¿Qué haremos con el arca del Dios de Israel?». «Que se traslade el arca del Dios de Israel a Gat», respondieron ellos. Y trasladaron el arca del Dios de Israel.

Pero después que la habían trasladado, la mano del Señor estuvo contra la ciudad causando gran confusióna; e hirió a los hombres de la ciudad, desde el menor hasta el mayor, saliéndoles tumoresb.

Entonces enviaron el arca de Dios a Ecrón. Y sucedió que cuando el arca de Dios llegó a Ecrón, los ecronitas clamaron y dijeron: «Han traído el arca del Dios de Israel hasta nosotros1 para matarnos a nosotros2 y a nuestro3 pueblo».

Por tanto, mandaron reunir a todos los príncipes de los filisteos, y les dijeron: «Saquen de aquí1 el arca del Dios de Israela, y que vuelva a su sitio, para que no nos mate a nosotros2 y a nuestro pueblo». Porque había un pánico mortal por toda la ciudad; la mano de Dios se hizo muy pesada allíb.

Y los hombres que no murieron fueron heridos con tumores, y el clamor de la ciudad subió hasta el cieloa.

Read in Logos

Footnotes

  1. 1 la casa.
  2. 1Así en algunas versiones antiguas; en solo Dagón le quedaba.
  3. 1 la casa.
  4. 1 que era así.
  5. 1 y congregaron.
  6. 1 mí.
  7. 2 matarme a mí.
  8. 3 mi.
  9. 1 Enviad.
  10. 2 me mate a mí.

Cross references

  1. a1 Sam. 4:1; 7:12
  2. bJos. 13:3
  3. aJue. 16:23–30; 1 Crón. 10:8–10
  4. aIsa. 19:1; 46:1, 2
  5. bIsa. 46:7
  6. aEzq. 6:4, 6; Miq. 1:7
  7. aSof. 1:9
  8. aEx. 9:3; 1 Sam. 5:7, 11; Sal. 32:4; 145:20; 147:6; Hech. 13:11
  9. bDt. 28:27; 1 Sam. 6:5; Sal. 78:66
  10. a1 Sam. 5:11; 29:6–11
  11. aDt. 2:15; 1 Sam. 5:11; 7:13; 12:15
  12. b1 Sam. 5:6
  13. a1 Sam. 5:8
  14. b1 Sam. 5:6, 9
  15. aEx. 12:30; Isa. 15:3