Mateo 7:13–25
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- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
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Dos puertas y dos sendas
13Entrad por la puerta estrechaa, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición1, y muchos son los que entran por ella.
14Porque estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
Cómo conocer a los falsos profetas
15Cuidaos de los falsos profetasa, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapacesb.
16Por sus frutos los conoceréisa. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?
17Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malosa.
18Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos.
19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuegoa.
20Así que, por sus frutos los conoceréisa.
21No todo el que me dice: «Señor, Señora», entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
22Muchos me dirána en aquel díab: «Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros1?».
23Y entonces les declararé: «Jamás os conocí; apartaos de mía, los que practicáis la iniquidad».
Los dos cimientos
24aPor tanto, cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca;
25y cayó la lluvia, vinieron los torrentes1, soplaron los vientos y azotaron2 aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.
Notas al pie
Referencias cruzadas
- aLuc. 13:24
- aMat. 24:11, 24; Mar. 13:22; Luc. 6:26; Hech. 13:6; 2 Ped. 2:1; 1 Jn. 4:1; Apoc. 16:13; 19:20; 20:10
- bEzeq. 22:27; Juan 10:12; Hech. 20:19
- aMat. 7:20; 12:33; Luc. 6:44; Sant. 3:12
- aMat. 12:33, 35
- aMat. 3:10; Luc. 3:9; 13:7; Juan 15:2, 6
- aMat. 7:16; 12:33; Luc. 6:44; Sant. 3:12
- aLuc. 6:46
- aMat. 25:11, 12; Luc. 13:25 y sig.
- bMat. 10:15
- aSal. 6:8; Mat. 25:41; Luc. 13:27
- aMat. 7:24–27; Luc. 6:47–49; Mat. 16:18; Sant. 1:22–25
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