Marcos 4:21–34
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- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
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21Y les decía: ¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de un almud o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candeleroa?
22Porque nada hay oculto, si no es para que sea manifestado; ni nada ha estado en secreto, sino para que salga a la luza.
23Si alguno tiene oídos para oír, que oigaa.
24También les decía: Cuidaos de lo que oís. Con la medida con que midáis, se os mediráa, y aun más se os dará.
25Porque al que tiene, se le dará más, pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitaráa.
Parábola del crecimiento de la semilla
26Decía también: El reino de Dios es como un hombre que echa semilla en la tierraa,
27y se acuesta1 y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece; cómo, él no lo sabe.
28La tierra produce fruto por sí misma; primero la hoja, luego la espiga, y después el grano maduro1 en la espiga.
29Y cuando el fruto lo permite, él enseguida mete1 la hoza, porque ha llegado el tiempo de la siega.
Parábola del grano de mostaza
30aTambién decía: ¿A qué compararemos el reino de Diosb, o con qué parábola lo describiremos?
31Es como un grano de mostaza, el cual, cuando se siembra en la tierra, aunque es más pequeño que todas las semillas que hay en la tierra,
32sin embargo, cuando es sembrado, crece y llega a ser más grande que todas las hortalizas y echa grandes ramas, tanto que las aves del cielo pueden anidar bajo su sombraa.
33Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, según podían oírla;
34y sin parábolas1a no les hablaba, sino que lo explicabab todo en privado a sus propios discípulos.
Notas al pie
Referencias cruzadas
- aMat. 5:15; Luc. 8:16; 11:33
- aMat. 10:26; Luc. 8:17; 12:2
- aMat. 11:15; 13:9, 43; Mar. 4:9; Luc. 8:8; 14:35; Apoc. 3:6, 13, 22; 13:9
- aMat. 7:2; Luc. 6:38
- aMat. 13:12; 25:29; Luc. 8:18; 19:26
- aMat. 13:24–30; Mar. 4:26–29
- aJoel 3:13
- aMar. 4:30–32; Mat. 13:31, 32; Luc. 13:18, 19
- bMat. 13:24
- aSal. 104:12; Ezeq. 17:23; 31:6; Dan. 4:12
- aMat. 13:34; Juan 10:6; 16:25
- bLuc. 24:27
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