Levítico 10:1–7
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
El pecado de Nadab y Abiú
Nadab y Abiú, hijos de Aaróna, tomaron sus respectivos incensariosb, y después de poner en ellos fuego y echar incienso sobre él, ofrecieron delante del Señor fuego extraño, que Él no les había ordenado.
2Y de la presencia del Señor salió fuego que los consumió, y murieron delante del Señora.
3Entonces Moisés dijo a Aarón: Esto es lo que el Señor habló, diciendo:
«Como santo seré tratadoa por1 los que se acercan a míb,
y en presencia de todo el pueblo seré honradoc».
Y Aarón guardó silencio.
4Llamó también Moisés a Misael y a Elzafán, hijos de Uziela, tío de Aarón, y les dijo: Acercaos, llevaos a vuestros parientes1 de delante del santuario, fuera del campamento.
5Y ellos se acercaron y los llevaron fuera del campamento todavía en sus túnicasa, como Moisés había dicho.
6Luego Moisés dijo a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar: No descubráis vuestra cabeza ni rasguéis vuestros vestidos, para que no muráisa y para que Él no desate todo su enojo contra toda la congregaciónb. Pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, se lamentarán por el incendio que el Señor ha traído1.
7Ni siquiera saldréis de la entrada de la tienda de reunión, no sea que muráis; porque el aceite de unción del Señor está sobre vosotrosa. Y ellos hicieron conforme al mandato1 de Moisés.
Footnotes
Cross references
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation