Hechos de los Apóstoles 4:5–13
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Pedro y Juan ante el concilio
5Y sucedió que al día siguiente se reunieron en Jerusalén sus gobernantes, ancianosa y escribas;
6estaban allí el sumo sacerdote Anás, Caifása, Juan y Alejandro, y todos los que eran del linaje de los sumos sacerdotes.
7Y habiéndolos puesto en medio de ellos, les interrogaban: ¿Con qué poder1, o en qué nombre, habéis hecho esto?
8Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santoa, les dijo: Gobernantes y ancianosb del pueblo1,
9si se nos está interrogando hoy por causa del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera1 este ha sido sanado2a,
10sabed todos vosotros, y todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo el Nazarenoa, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertosb, por Él1, este hombre se halla aquí sano delante de vosotros.
11Este Jesúsa es la piedrab desechadac por vosotros los constructores, pero que ha venido a ser la piedra angular1.
12Y en ningún otroa hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser1 salvos.
Amenazados y puestos en libertad
13Al ver la confianzaa de Pedro y de Juanb, y dándose cuenta de que eran hombres sin letras y sin preparaciónc, se maravillaban, y reconocían que ellos habían estado con Jesús.
Footnotes
Cross references
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