Hechos de los Apóstoles 2:1–42
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
La venida del Espíritu Santo
Cuando llegó1 el día de Pentecostésa, estaban todos juntos2 en un mismo lugar.
2De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que1 llenó toda la casa donde estaban sentadosa,
3y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose1, se posaron2 sobre cada uno de ellos.
4Todos fueron llenos del Espíritu Santoa y comenzaron a hablar en otras lenguasb, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.
5Y había judíos que moraban en Jerusalén, hombres piadososa, procedentes de todas las naciones bajo el cielo.
6Y al ocurrir este estruendoa, la multitud se juntó; y estaban desconcertados porque cada uno les oía hablar en su propia lengua1.
7Y estaban asombrados y se maravillabana, diciendo: Mirad, ¿no son galileosb todos estos que están hablando?
8¿Cómo es que cada uno de nosotros les oímos hablar en nuestra lengua1 en la que hemos nacido?
9Partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Pontoa y de Asia1b,
10de Frigiaa y de Panfiliab, de Egipto y de las regiones de Libia1 alrededor de Cirenec, viajerosd de Roma, tanto judíos como prosélitos2e,
11cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestros idiomas de las maravillas de Dios.
12Todos estaban asombrados y perplejosa, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?
13Pero otros se burlaban y decían: Están borrachos1a.
Primer sermón de Pedro
14Entonces Pedro, poniéndose en pie con los oncea, alzó la voz y les declaró: Varones judíos y todos los que vivís en Jerusalén, sea esto de vuestro conocimiento y prestad atención a mis palabras,
15porque estos no están borrachos como vosotros suponéis, pues apenas es la hora tercera1 del díaa;
16sino que esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel:
17aY sucederá en los últimos días—dice Dios—
que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne;
y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán,
vuestros jóvenes verán visiones,
y vuestros ancianos soñarán sueños;
18y aun sobre mis siervos y sobre mis siervas
derramaré de mi Espíritu en esos días,
y profetizarán.
19Y mostraré prodigios arriba en el cielo
y señales abajo en la tierra:
sangre, fuego y columna1 de humo.
20El sol se convertirá en tinieblas
y la luna en sangre,
antes que venga el día grande y glorioso1 del Señor.
21Y sucederá1 que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvoa.
22Varones israelitas, escuchad estas palabras: Jesús el Nazarenoa, varón confirmado1 por Dios entre vosotros con milagros2, prodigios y señales3b que Dios hizo en medio vuestro a través de Élc, tal como vosotros mismos sabéis,
23a este, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento1 de Diosa, clavasteis en una cruz por manos de impíos2 y le matasteisb,
24a quien Dios resucitóa, poniendo fin a la agonía1 de la muerte, puesto que no era posible que Él quedara bajo el dominio de ellab.
25Porque David dice de Él:
aVeía siempre al Señor en mi presencia;
pues está a mi diestra para que yo no sea conmovido.
26Por lo cual mi corazón se alegró y mi lengua se regocijó;
y aun hasta mi carne descansará en esperanza;
27pues tu no abandonarás mi alma en el Hades1a,
ni permitirás2 que tu Santo vea corrupciónb.
28Me has hecho conocer los caminos de la vida;
me llenarás de gozo con tu presencia.
29Hermanos1, del patriarcaa David os puedo decir confiadamente que murió y fue sepultadob, y su sepulcroc está entre nosotros hasta el día de hoy.
30Pero siendo profetaa, y sabiendo que Dios le había jurado sentar a uno de sus descendientes1 en su tronob,
31miró hacia el futuro y habló de la resurrección de Cristo1, que ni fue abandonado en el Hades2, ni su carne sufrió3 corrupcióna.
32A este Jesús resucitó Diosa, de lo cual todos nosotros somos testigosb.
33Así que, exaltado a1 la diestra de Diosa, y habiendo recibido del Padre la promesab del Espíritu Santoc, ha derramadod esto que vosotros veis y oís.
34Porque David no ascendió a los cielos, pero él mismo dice:
aDijo el Señor a mi Señor:
«Siéntate a mi diestra,
35hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies».
36Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israela, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteisb, Dios le ha hecho Señor y Cristo1c.
Efectos del sermón de Pedro
37Al oír esto, compungidos de corazón1, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos2, ¿qué haremosa?
38Y Pedro les dijo: Arrepentíosa y sed bautizadosb cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.
39Porque la promesa es para vosotros y para vuestros hijosa y para todos los que están lejosb, para tantos como el Señor nuestro Dios llame.
40Y con muchas otras palabras testificabaa solemnemente y les exhortaba diciendo: Sed salvos1 de esta perversa generaciónb.
41Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas1a.
42Y se dedicaban continuamentea a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del panb y a la oración1a.
Footnotes
- 1, Y al cumplirse
- 2, unánimes
- 1, y
- 1O, siendo distribuidas
- 2, éste se posó
- 1O, dialecto
- 1O, dialecto
- 1I.e., la provincia de la costa occidental de Asia Menor
- 1Algunas versiones dicen: Africa
- 2I.e., gentiles convertidos al judaísmo
- 1, llenos de mosto o vino nuevo
- 1I.e., las nueve de la mañana
- 1O, vapor
- 1O, manifiesto
- 1, será
- 1O, exhibido, o, acreditado
- 2U, obras de poder
- 3O, milagros
- 1O, presciencia
- 2O, de hombres sin ley; i.e., paganos
- 1, los dolores de parto
- 1I.e., la región de los muertos
- 2, darás
- 1, Varones hermanos
- 1, del fruto de sus lomos
- 1I.e., el Mesías
- 2I.e., la región de los muertos
- 3, vio
- 1O, por
- 1I.e., Mesías
- 1O, heridos en la conciencia
- 2, Varones hermanos
- 1O, Escapad
- 1I.e., personas
- 1, las oraciones
Cross references
- aLev. 23:15, 16; Hech. 20:16; 1 Cor. 16:8
- aHech. 4:31
- aMat. 10:20; Hech. 1:5, 8; 4:8, 31; 6:3, 5; 7:55; 8:17; 9:17; 11:15; 13:9, 52
- bMar. 16:17; 1 Cor. 12:10, 11; 14:21
- aLuc. 2:25; Hech. 8:2
- aHech. 2:2
- aHech. 2:12
- bMat. 26:73; Hech. 1:11
- aHech. 18:2
- bHech. 6:9; 16:6; 19:10; 20:4; 21:27; 24:18; 27:2; Rom. 16:5; 1 Cor. 16:19; 2 Cor. 1:8; 2 Tim. 1:15; 1 Ped. 1:1; Apoc. 1:4
- aHech. 16:6; 18:23
- bHech. 13:13; 14:24; 15:38; 27:5
- cMat. 27:32
- dHech. 17:21
- eMat. 23:15
- aHech. 2:7
- a1 Cor. 14:23
- aHech. 1:26
- a1 Tes. 5:7
- aJoel 2:28–32
- aRom. 10:13
- aHech. 3:6; 4:10; 10:38
- bJuan 4:48; Hech. 2:19, 43
- cJuan 3:2
- aLuc. 22:22; Hech. 3:18; 4:28; 1 Ped. 1:20
- bMat. 27:35; Mar. 15:24; Luc. 23:33; 24:20; Juan 19:18; Hech. 3:13
- aMat. 28:5, 6; Mar. 16:6; Luc. 24:5, 6; Hech. 2:32; 3:15, 26; 4:10; 5:30; 10:40; 13:30, 33, 34, 37; 17:31; Rom. 4:24; 6:4; 8:11; 10:9; 1 Cor. 6:14; 15:15; 2 Cor. 4:14; Gál. 1:1; Ef. 1:20; Col. 2:12; 1 Tes. 1:10; Heb. 13:20; 1 Ped. 1:21
- bJuan 20:9
- aSal. 16:8–11
- aMat. 11:23; Hech. 2:31
- bHech. 13:35
- aHech. 7:8, 9; Heb. 7:4
- b1 Rey. 2:10
- cNeh. 3:16; Hech. 13:36
- aMat. 22:43
- b2 Sam. 7:12, 13; Sal. 89:3, 4; 132:11
- aMat. 11:23; Hech. 2:27
- aHech. 2:24; 3:15, 26; 4:10; 5:30; 10:40; 13:30, 33, 34, 37; 17:31; Rom. 4:24; 6:4; 8:11; 10:9; 1 Cor. 6:14; 15:15; 2 Cor. 4:14; Gál. 1:1; Ef. 1:20; Col. 2:12; 1 Tes. 1:10; Heb. 13:20; 1 Ped. 1:21
- bHech. 1:8
- aMar. 16:19; Hech. 5:31
- bHech. 1:4
- cJuan 7:39; Gál. 3:14
- dHech. 2:17; 10:45
- aSal. 110:1; Mat. 22:44, 45
- aEzeq. 36:22, 32, 37; 45:6
- bHech. 2:23
- cLuc. 2:11
- aLuc. 3:10, 12, 14
- aMar. 1:15; Luc. 24:47; Hech. 3:19; 5:31; 20:21
- bMar. 16:16; Hech. 8:12, 16; 22:16
- aIsa. 44:3; 54:13; 57:19; Joel 2:32; Rom. 9:4; Ef. 2:12
- bEf. 2:13, 17
- aLuc. 16:28
- bDeut. 32:5; Mat. 17:17; Fil. 2:15
- aHech. 3:23; 7:14; 27:37; Rom. 13:1; 1 Ped. 3:20; Apoc. 16:3
- aHech. 1:14
- bLuc. 24:30; Hech. 2:46; 20:7; 1 Cor. 10:16
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation