Estudio bíblico Logos

Ezequiel 4–8

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Capitulo 4

Símbolos del sitio de Jerusalén

Y tú, hijo de hombre, toma una tableta de barroa, ponla delante de ti y graba en ella una ciudad, Jerusalén.

2Y pon sitio contra ella: edifica un muro de asedio contra ella, echa un terraplén contra ella, pon campamentos delante de ella, y coloca contra ella arietesa alrededor.

3Entonces toma una sartén de hierro y colócala como un muro de hierro entre ti y la ciudad, dirige tu rostro hacia ella y quedará bajo sitio: tú la sitiarása. Esta es una señal para la casa de Israelb.

4Y tú acuéstate sobre el lado izquierdo, y pon sobre él la iniquidad de la casa de Israel; por el número de días que estés acostado sobre él, llevarás su iniquidada.

5Porque yo te he asignado un número de días igual a los años de su iniquidad, trescientos noventa días; tú cargarás, pues, con la iniquidada de la casa de Israel.

6Cuando los hayas cumplido, te acostarás por segunda vez, pero sobre el lado derecho, y llevarás la iniquidad de la casa de Judá; te la he asignado por cuarenta días, un día por cada añoa.

7Entonces dirigirás tu rostro y tu brazo desnudo hacia el sitio de Jerusalén, y profetizarás contra ellaa.

8He aquí, te ataré con1 cuerdas para que no puedas volverte de un lado a otroa, hasta que hayas cumplido los días de tu sitio.

9Y tú toma trigo, cebadaa, habas, lentejas, millo y centeno; ponlos en una vasija y hazte con ellos pan; conforme al número de días que estés acostado sobre tu lado, trescientos noventa días, lo comerás.

10El alimento que comas será de veinte siclos1a de peso por día; lo comerás de tiempo en tiempo.

11Y beberás el agua por medida: la sexta parte de un hin1; la beberás de tiempo en tiempo.

12Comerás torta de cebada, habiéndola cocido sobre excrementos humanos a la vista de ellosa.

13Entonces el Señor dijo: Así comerán los hijos de Israel su pan inmundoa entre las naciones donde yo los arrojaré.

14Y yo dije: ¡Ah, Señor Dios1a! He aquí, nunca me he contaminado; porque desde mi juventud hasta ahora nunca he comido animal muertob o despedazadoc, ni jamás ha entrado en mi boca carne inmundad.

15Entonces Él me dijo: Mira, te concedo que prepares tu pan sobre estiércol de vaca en lugar de sobre excremento humano.

16Me dijo además: Hijo de hombre, he aquí, voy a romper la provisión1 de pan en Jerusalén, y comerán el pan por pesoa y con angustia, y beberán el agua por medida y con terrorb,

17para que al escasear el pan y el agua, se aterren unos a otros y se consuman en su iniquidada.

Capitulo 5

La destrucción de Jerusalén predicha

Y tú, hijo de hombre, toma una espada afilada; tómala y hazla pasar sobre tu cabeza y sobre tu barbaa como navaja de barbero. Toma luego una balanzab y divide el pelo cortado1.

2Una tercera parte quemarás a fuego en medio de la ciudad cuando terminen los días del sitioa. Otra tercera parte tomarás y golpearás con la espada alrededor de la ciudad1; y la otra tercera parte esparcirás al viento, y yo desenvainaré la espada detrás de ellosb.

3Toma también de allí unos pocos en número y átalos en la orla de tu manto1.

4Y toma otra vez algunos de ellos, échalos en medio del fuego, y quémalos en el fuego. De ahí saldrá el fuego hacia toda la casa de Israel.

5Así dice el Señor Dios1: «Esta es Jerusaléna; yo la coloqué en el centro de las nacionesb y de los territorios a su alrededor.

6»Pero ella se ha rebelado contra mis ordenanzas con más impiedad que las naciones, y contra mis estatutos más que los territorios alrededor de ella; porque ellos han desechado mis ordenanzas y no han andado en mis estatutos1a».

7Por tanto, así dice el Señor Dios: «Porque vuestra rebelión es mayor que la de las naciones que os rodean, y no habéis andado en mis estatutos ni observado mis ordenanzasa, ni tampoco observado las ordenanzas de las naciones que os rodean»,

8por eso, así dice el Señor Dios: «He aquí, yo, yo mismo, estoy contra ti, y yo ejecutaré juiciosa en medio de ti a la vista de las nacionesb.

9»Y yo haré en ti lo que no he hecho y lo que no volveré a hacer jamás a causa de todas tus abominacionesa.

10»Por eso, los padres se comerán a sus hijosa en medio de ti, y los hijos se comerán a sus padres; ejecutaré juicios en ti y esparciré cuantos te queden a todos los vientosb.

11»Por tanto, ¡vivo yo!—declara el Señor Dios—que por haber profanado mi santuario con todos tus ídolos detestables y con todas tus abominacionesa, yo me retiraré, mi ojo no tendrá piedad, y tampoco perdonaréb.

12»Una tercera parte de ti morirá de pestilencia o será consumida por el hambre en medio de ti, otra tercera parte caerá a espada alrededor de tia y la otra tercera parte esparciré a todos los vientos, y yo desenvainaré la espada tras ellosb.

13»Se desahogará mi ira, saciaré1 en ellos mi furor y me vengaré2a; entonces sabrán que yo, el Señor, he hablado en mi celo cuando desahogue mi furor contra ellosb.

14»Te haré desolación y oprobio entre las naciones que te rodean, a los ojos de todos los que pasena.

15»Y serás1 oprobio, escarnio, advertencia y objeto de horror para las naciones que te rodean, cuando haga juicios contra tia con ira, furor y terribles reprensiones. Yo, el Señor, he habladob.

16»Cuando envíe contra ellos las saetas mortíferas1 del hambre para destrucción, las cuales enviaré para destruiros, entonces también aumentaré el hambre sobre vosotros y romperé la provisión2 de pan.

17»Enviaré también sobre vosotros hambre y fieras, y te dejarán sin hijosa; y la plaga y la sangre pasarán por tib, y mandaré sobre ti la espada. Yo, el Señor, he hablado».

Capitulo 6

Condenación de la idolatría

Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:

2Hijo de hombre, pon tu rostro hacia los montes de Israela, profetiza contra ellos,

3y di: «Montes de Israel, escuchad la palabra del Señor Dios1. Así dice el Señor Dios1 a los montes, a las colinas, a las barrancas y a los valles: “He aquí, yo mismo traeré sobre vosotros la espada y destruiré vuestros lugares altosa.

4“Vuestros altares serán devastados, vuestros altares de incienso1 serán destrozados y haré que caigan vuestros muertos delante de vuestros ídolosa.

5“También pondré los cadáveres de los hijos de Israel delante de sus ídolos, y esparciré vuestros huesos alrededor de vuestros altaresa.

6“Dondequiera que tengáis vuestras moradas, las ciudades quedarán desoladas y los lugares altos devastados, para que queden desolados y devastados1 vuestros altaresa, rotos y eliminados vuestros ídolos, derribados vuestros altares de incienso2 y borradas vuestras obrasb.

7“Los muertos caerán en medio de vosotros, y sabréis que yo soy el Señor.

8“Sin embargo dejaré un remanentea, porque tendréis entre las naciones a los que escaparon de la espada cuando seáis esparcidos por las tierrasb.

9“Entonces los que de vosotros escapen me recordarán entre las naciones adonde serán llevados cautivosa, porque he sufrido a causa de1 sus corazones adúlteros que se apartaron de míb, y a causa de sus ojos que se prostituyeron tras sus ídolos; y se aborrecerán a sí mismos2 por los males que han cometido, por todas sus abominacionesc.

10“Y sabrán que yo soy el Señor; no en vano he dicho que les haría este mal”».

11Así dice el Señor Dios1: «Bate tus manos2, golpea con tu piea, y di: “¡Ay!, a causa de todas las graves abominaciones de la casa de Israelb, que a espada, de hambre y de pestilencia caeránc.

12“El que esté lejos morirá de pestilencia, el que esté cerca caerá a espadaa, y el que quede y esté sitiado de hambre morirá. Así desahogaré mi furor sobre ellosb.

13“Y sabréis que yo soy el Señor, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos alrededor de sus altares, en toda colina elevadaa, en todas las cumbres de los montes, bajo todo árbol verde y bajo toda encina frondosa, lugares donde ofrecían aroma agradable a todos sus ídolosb.

14‘Y por todas sus moradas extenderé mi mano contra ellos, y haré la tierra más desolada y devastada que el desierto hacia Diblat; y sabrán que yo soy el Señora”».

Capitulo 7

Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo:

2Y tú, hijo de hombre, di1: «Así dice el Señor Dios2 a la tierra de Israel: “¡El fin, el fin viene sobre los cuatro extremos de la tierra!a

3“Ahora viene el fin sobre ti y enviaré mi ira contra ti; te juzgaré conforme a tus caminos y traeré sobre ti todas tus abominaciones.

4‘Mi ojo no tendrá piedad de ti ni yo te perdonaré; sino que te pagaré1 conforme a tus caminos, y tus abominaciones en medio de ti quedarána; y sabréis que yo soy el Señorb”».

5Así dice el Señor Dios1: «¡Un desastre!, ¡he aquí que viene un desastre sin igual!a

6»El fin viene, viene el fin; se ha despertado contra tia; he aquí, ha venido.

7»Te ha llegado tu turno1, oh habitante de la tierra. Ha llegado el tiempo, se acerca el díaa; pánico, y no júbilo, en los montesb.

8»Ahora pronto derramaré mi furor sobre ti y descargaré mi ira contra tia; te juzgaré conforme a tus caminos y traeré sobre ti todas tus abominacionesb.

9»Mi ojo no tendrá piedad ni yo perdonaré. Te pagaré1 conforme a tus caminos, y tus abominaciones quedarán en medio de ti; y sabréis que soy yo, el Señor, el que hiere.

10»He aquí el día; he aquí que viene. Ha salido tu turno1, ha florecido la varaa, ha reverdecido la arrogancia.

11»Se ha levantado la violencia para hacerse vara de impiedada. Nada quedará de ellos, ni de su multitud, ni de su riqueza, ni gloria entre ellosb.

12»El tiempo ha venido, ha llegado el día. No se alegre el que compraa ni se lamente el que vende, porque el furor está sobre toda su multitudb.

13»Ciertamente el vendedor no recuperará lo vendido1a mientras ambos vivan2, porque la visión acerca de toda su multitud no será revocada3; y nadie, por su iniquidad, podrá conservar su vida.

14»Han tocado la trompetaa y lo han preparado todo, pero nadie va a la batalla; porque mi furor está contra toda su multitud.

15»La espada está afuera, y la plaga y el hambre están dentro. El que esté en el campo morirá a espada, y al que esté en la ciudad, la plaga y el hambre lo consumirána.

16»Aun cuando escapen los sobrevivientesa…

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Notas al pie

  1. 1, pondré sobre ti
  2. 1Un siclo equivale a 11.4 gramos
  3. 1Un hin equivale a 3.7 litros
  4. 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  5. 1, el cayado
  6. 1, y divídelos
  7. 1, ella
  8. 1, en tus bordes
  9. 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor; y así en el resto del cap.
  10. 1, en ellos, mis estatutos
  11. 1, haré descansar
  12. 2, me consolaré
  13. 1Así en algunas versiones antiguas; en el , será
  14. 1, malignas
  15. 2, el cayado
  16. 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  17. 1O, pilares del sol
  18. 1Así en algunas versiones antiguas; en heb., y sean culpables
  19. 2O, pilares del sol
  20. 1, he sido quebrantado por o he quebrantado
  21. 2, ante sus rostros
  22. 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  23. 2, tu palma
  24. 1Así en la versión gr. (sept.); el heb. omite: di
  25. 2Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  26. 1, daré
  27. 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  28. 1O, sentencia
  29. 1, daré
  30. 1O, sentencia
  31. 1, no volverá a la cosa vendida; i.e., a su tierra heredada
  32. 2, mientras sus vidas entre los vivientes
  33. 3, no volverá

Referencias cruzadas

  1. aIsa. 20:2; Jer. 13:1; 18:2; 19:1
  2. aJer. 6:6; Ezeq. 21:22
  3. aJer. 39:1, 2; Ezeq. 5:2
  4. bIsa. 8:18; 20:3; Ezeq. 12:6, 11; 24:24–27
  5. aLev. 10:17; 16:22; Núm. 18:1
  6. aNúm. 14:34
  7. aNúm. 14:34; Dan. 9:24–26; 12:11, 12; Apoc. 11:2, 3
  8. aEzeq. 21:2
  9. aEzeq. 3:25
  10. aEx. 9:32; Isa. 28:25
  11. aEzeq. 45:12
  12. aIsa. 36:12
  13. aDan. 1:8; Os. 9:3
  14. aJer. 1:6; Ezeq. 9:8; 20:49
  15. bHech. 10:14
  16. cLev. 17:15; 22:8; Ezeq. 44:31
  17. dDeut. 14:3; Isa. 65:4; 66:17
  18. aLev. 26:26; Isa. 3:1; Ezeq. 5:16; 14:13
  19. bLam. 5:4; Ezeq. 4:10, 11; 12:18, 19
  20. aLev. 26:39; Ezeq. 24:23; 33:10
  21. aLev. 21:5; Isa. 7:20; Ezeq. 44:20
  22. bDan. 5:27
  23. aJer. 39:1, 2; Ezeq. 4:2–8
  24. bLev. 26:33
  25. aJer. 6:6; Ezeq. 4:1
  26. bDeut. 4:6; Lam. 1:1; Ezeq. 16:14
  27. a2 Rey. 17:8–20; Neh. 9:16, 17; Sal. 78:10; Jer. 11:10; Ezeq. 16:47, 48, 51; Zac. 7:11
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  29. aJer. 21:5, 13; Ezeq. 15:7; 21:3; Zac. 14:2
  30. bJer. 24:9; Ezeq. 5:15; 11:9
  31. aDan. 9:12; Amós 3:2; Mat. 24:21
  32. aLev. 26:9; Jer. 19:9; Lam. 4:10
  33. bSal. 44:11; Ezeq. 5:2, 12; 6:8; 12:14; Amós 9:9; Zac. 2:6; 7:14
  34. aJer. 7:9–11; Ezeq. 8:5, 6, 16
  35. bJer. 16:18; Ezeq. 7:20
  36. aJer. 15:2; 21:9; Ezeq. 5:17; 6:11, 12
  37. bJer. 43:10, 11; 44:27; Ezeq. 5:2, 10; 12:14; Amós 9:9; Zac. 2:6
  38. aIsa. 1:24
  39. bIsa. 59:17; Ezeq. 36:5, 6; 38:19
  40. aSal. 74:3–10; 79:1–4; Ezeq. 22:4
  41. aIsa. 26:9; Jer. 22:8, 9; 1 Cor. 10:11
  42. bIsa. 66:15, 16; Ezeq. 5:8; 25:17
  43. aLev. 26:22; Apoc. 6:8
  44. bEzeq. 38:22
  45. aEzeq. 36:1
  46. aLev. 26:30
  47. aLev. 26:30; 2 Crón. 14:5; Isa. 27:9; Ezeq. 6:6
  48. a2 Rey. 23:14, 16, 20; Jer. 8:1, 2
  49. aLev. 26:31; Isa. 6:11; Ezeq. 5:14
  50. bEzeq. 6:4; Miq. 1:7; Zac. 13:2
  51. aIsa. 6:13; Jer. 30:11
  52. bJer. 44:14, 28; Ezeq. 7:16; 14:22
  53. aDeut. 4:29; 30:2; Jer. 51:50
  54. bSal. 78:40; Isa. 7:13; 43:24; Os. 11:8
  55. cJob 42:6; Ezeq. 20:43; 36:31
  56. aEzeq. 25:6
  57. bEzeq. 9:4
  58. cEzeq. 5:12; 7:15
  59. aDan. 9:7
  60. bLam. 4:11, 22; Ezeq. 5:13
  61. aEzeq. 6:4–7
  62. b1 Rey. 14:23; 2 Rey. 16:4; Isa. 57:5–7; Ezeq. 20:28; Os. 4:13
  63. aIsa. 5:25; 9:12; Ezeq. 14:13; 20:33, 34
  64. aEzeq. 7:3, 5, 6; 11:13; Amós 8:2, 10
  65. aEzeq. 11:21; 22:31; Os. 9:7
  66. bEzeq. 6:7, 14; 7:27
  67. a2 Rey. 21:12, 13; Nah. 1:9
  68. aZac. 13:7
  69. aEzeq. 7:12; 12:23–25, 28
  70. bIsa. 22:5
  71. aIsa. 42:25; Ezeq. 9:8; 14:19; Nah. 1:6
  72. bEzeq. 7:3; 33:20; 36:19
  73. aSal. 89:32; Isa. 10:5
  74. aSal. 73:8; 125:3; Isa. 59:6–8
  75. bSof. 1:18
  76. aProv. 20:14; Ezeq. 7:5–7, 10; 1 Cor. 7:29–31; Sant. 5:8, 9
  77. bIsa. 5:13, 14; Ezeq. 6:11, 12; 7:14
  78. aLev. 25:24–28, 31
  79. aNúm. 10:9; Jer. 4:5
  80. aJer. 14:18; Ezeq. 5:12; 6:11, 12; 12:16
  81. aEsd. 9:15; Isa. 37:31; 38:14; Ezeq. 6:8; 14:22