Logos Bible Study

Deuteronomio 18–21

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Capitulo 18

Provisión para los levitas

Los sacerdotes levitas, toda la tribu de Leví, no tendrán porción ni heredad con el resto de Israela; comerán de las ofrendas encendidas al Señor y de su porción1.

2Y no tendrán heredad entre sus hermanos1; el Señor es su heredad, como les ha prometido2a.

3Y este será el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrecen como sacrificio buey u oveja: darán para el sacerdote la espaldilla, las quijadas y el cuajara.

4Le darás las primicias de tu grano, de tu mosto, de tu aceitea y del primer esquileo de tus ovejas.

5Porque el Señor tu Dios le ha escogido a él y a sus hijosa de entre todas tus tribus, para que esté allí y sirva1 en el nombre del Señor, para siempreb.

6Y si un levita sale de alguna de tus ciudades1, de cualquier parte de Israel en que residaa, y llega con todo el deseo de su alma al lugar que el Señor escoja,

7él ministrará en el nombre del Señor su Dios, como todos sus hermanos levitas que están allí delante del Señor.

8Comerán porciones iguales1a, excepto lo que reciban de la venta de sus patrimoniosb.

Prohibición de las costumbres paganas

9Cuando entres en la tierra que el Señor tu Dios te da, no aprenderás a hacer1 las cosas abominables de esas nacionesa.

10No sea hallado en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuegoa, ni quien practique adivinación, ni hechicería, o sea agorero, o hechicerob,

11o encantador, o médium, o espiritistaa, ni quien consulte a los muertos.

12Porque cualquiera que hace estas cosas es abominable al Señor; y por causa de estas abominaciones el Señor tu Dios expulsará a esas naciones1 de delante de tia.

13Serás intachable1a delante del Señor tu Dios.

14Porque esas naciones que vas a desalojar escuchan a los que practican hechicería y a los adivinosa, pero a ti el Señor tu Dios no te lo ha permitido.

15Un profeta de en medio de tia, de tus hermanos, como yo, te levantará el Señor tu Dios; a él oiréis.

16Esto es conforme a todo lo que pediste al Señor tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: «No vuelva yo a oír la voz del Señor mi Dios, no vuelva a ver este gran fuego, no sea que mueraa».

17Y el Señor me dijo: «Bien han hablado1 en lo que han dichoa.

18»Un profeta como tú levantaré de entre sus hermanos, y pondré mis palabras en su bocaa, y él les hablará todo lo que yo le mandeb.

19»Y sucederá que a cualquiera que no oiga mis palabras que él ha de hablar en mi nombrea, yo mismo le pediré cuenta.

20»Pero el profeta que hable con presunción en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar, o que hable en el nombre de otros diosesa, ese1 profeta moriráb».

21Y si dices en tu corazón: «¿Cómo conoceremos la palabra que el Señor no ha hablado?».

22Cuando un profeta hable en el nombre del Señor, si la cosa no acontece ni se cumple, esa es la palabra que el Señor no ha hablado; con presunción la ha hablado el profetaa; no tendrás temor de élb.

Capitulo 19

Ciudades de refugio

aCuando el Señor tu Dios destruya las naciones cuya tierra el Señor tu Dios te da, y las desalojes, y habites en sus ciudades y en sus casasb,

2te reservarás tres ciudadesa en medio de tu tierra que el Señor tu Dios te da en posesión1.

3Prepararás los caminos1, y dividirás en tres partes el territorio de tu tierra que el Señor tu Dios te dé en posesión, para que huya allí todo homicida2.

4Y este será el caso del homicida que huya allí y vivaa: cuando mate1 a su amigo sin querer2, sin haberlo odiado3 anteriormente

5(como cuando un hombre va al bosque con su amigo para cortar leña, y su mano blande el hacha para cortar el árbol, y el hierro salta del mango1 y golpea2 a su amigo, y este muere), él puede huir a una de estas ciudades y vivir;

6no sea que el vengador de la sangre en el furor de su ira1 persiga al homicida, y lo alcance porque el camino es largo, y le quite la vida2 aunque él no merecía la muerte, porque no lo había odiado anteriormente.

7Por tanto, te mando, diciendo: Reservarás para ti tres ciudades.

8Y si el Señor tu Dios ensancha tu territorio, como ha jurado a tus padres, y te da toda la tierra que ha prometido1 dar a tus padresa

9(si guardas cuidadosamente1 todos estos mandamientos que te mando hoy, de amar al Señor tu Diosa y de andar siempre en sus caminos), entonces te añadirás tres ciudades más, además de estas tresb.

10Para que no se derrame sangre inocente en medio de tu tierra que el Señor tu Dios te da por heredad, y seas culpable de derramar sangre1a.

11Pero si hay un hombre que odia a su prójimo, y acechándolo, se levanta contra él, lo hiere1, y este muere, y después él huye a una de estas ciudades,

12entonces los ancianos de su ciudad enviarán a sacarlo de allí, y lo entregarán en mano del vengador de la sangre para que mueraa.

13No tendrás1 piedad de éla; mas limpiarás de Israel la sangre del inocenteb, para que te vaya bien.

Ley de límites y de testigos

14No moverás los linderos de tu prójimo, fijados por los antepasadosa, en la herencia que recibirás en la tierra que el Señor tu Dios te da en posesión1.

15No se levantará un solo testigo contra un hombre por cualquier iniquidad o por cualquier pecado que haya cometido1; el caso será confirmadoa por el testimonio de dos o tres2 testigos.

16Si un testigo falsoa se levanta contra un hombre para acusarle1 de transgresión2,

17los dos litigantes se presentarán delante del Señor, delante de los sacerdotes y de los jueces que haya en esos díasa.

18Y los jueces investigarán minuciosamentea; y si el testigo es un testigo falso y ha acusado a1 su hermano falsamente,

19entonces le haréis a él lo que él intentaba hacer a su hermanoa. Así quitarás el mal de en medio de ti.

20Los demás oirán y temerána, y nunca más volverán a hacer una maldad semejante en medio de ti.

21Y no tendrás1 piedada: vida por vidab, ojo por ojo, diente por dientec, mano por mano, pie por pie.

Capitulo 20

Leyes sobre la guerra

Cuando salgas a la batalla contra tus enemigos y veas caballos y carros, y pueblo más numeroso que tú, no tengas temor de ellos; porque el Señor tu Dios que te sacó de la tierra de Egipto está contigoa.

2Y sucederá que cuando os acerquéis a la batalla, el sacerdote se llegará y hablará al pueblo,

3y les dirá: «Oye, Israel, hoy os acercáis a la batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón; no temáis ni os alarméis, ni os aterroricéis delante de ellosa,

4porque el Señor vuestro Dios es el que va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvarosa».

5Y los oficiales hablarán al pueblo, diciendo: «¿Quién es el hombre que ha edificado una casa nueva y no la ha estrenado1? Que salga y regrese a su casa, no sea que muera en la batalla y otro la estrene2a.

6»¿Quién es el hombre que ha plantado una viña y no ha tomado aún de su fruto1? Que salga y regrese a su casa, no sea que muera en la batalla y otro goce de su fruto2.

7»¿Y quién es el hombre que está comprometido con una mujer y no se ha casado1? Que salga y regrese a su casaa, no sea que muera en la batalla y otro se case con ella».

8Entonces los oficiales hablarán otra vez al pueblo, y dirán: «¿Quién es hombre medroso y de corazón apocado? Que salga y regrese a su casaa para que no haga desfallecer1 el corazón de sus hermanos como desfallece el corazón suyo».

9Y sucederá que cuando los oficiales acaben de hablar al pueblo, nombrarán capitanes de tropas a la cabeza del pueblo.

10Cuando te acerques a una ciudad para pelear contra ella, le ofrecerás primero la paz1.

11Y sucederá que si ella está de acuerdo en hacer la paz contigo1 y te abre sus puertas, entonces todo el pueblo que se encuentra en ella estará sujeto a ti para trabajos forzadosa y te servirá.

12Sin embargo, si no hace la paz contigo, sino que emprende la guerra contra ti, entonces la sitiarás.

13Cuando el Señor tu Dios la entregue en tu mano, herirás a filo de espada a todos sus hombres1a.

14Solo las mujeres y los niños, los animales y todo lo que haya en la ciudad, todos sus despojos, tomarás para ti como botína. Comerás del botín de tus enemigos, que el Señor tu Dios te ha dado.

15Así harás a todas las ciudades que están muy lejos de ti, que no sean de las ciudades de estas naciones cercanas1.

16Pero en las ciudades de estos pueblos que el Señor tu Dios te da en heredad, no dejarás con vida nada que respirea,

17sino que los destruirás por completo1: a los heteos, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos, tal como el Señor tu Dios te ha mandado,

18para que ellos no os enseñen a imitar todas las abominaciones que ellos han hecho con sus dioses y no pequéis contra el Señor vuestro Diosa.

19Cuando sities una ciudad por muchos días, peleando contra ella para tomarla, no destruirás sus árboles metiendo el hacha contra ellos; no los talarás, pues de ellos puedes comer. Porque, ¿es acaso el árbol del campo un hombre para que le pongas1 sitio?2

20Solo los árboles que sabes que no dan fruto1 podrás destruir y talar, para construir máquinas de sitio2 contra la ciudad que está en guerra contigo, hasta que caiga.

Capitulo 21

Expiación en caso de asesinato

Si en la tierra que el Señor tu Dios te da para que la poseas, fuera encontrado alguien asesinado, tendido en el campo, y no se sabe quién lo mató1,

2entonces tus ancianos y tus jueces irán y medirán la distancia a las ciudades que están alrededor del muerto.

3Y sucederá que los ancianos de la ciudad más próxima al lugar donde fue hallado el muerto, tomarán de la manada una novilla que no haya trabajado y que no haya llevado yugo;

4y los ancianos de esa ciudad traerán la novilla a un valle de aguas perennes, el cual no haya sido arado ni sembrado, y quebrarán la cerviz de la novilla allí en el valle.

5Entonces se acercarán los sacerdotes, hijos de Leví, porque el Señor tu Dios los ha escogido para servirle y para bendecir en el nombre del Señor, y ellos decidirán1 todo litigio y toda ofensa2a;

6y todos los ancianos de la ciudad más cercana1 al lugar donde fue hallado el muerto, lavarán sus manosa sobre la…

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Footnotes

  1. 1O, heredad
  2. 1O, conciudadanos, y así en el resto del cap.
  3. 2, ha hablado
  4. 1, para servir
  5. 1, puertas
  6. 1, porción igual a porción
  7. 1, hacer conforme a
  8. 1, Dios las desposeerá
  9. 1, perfecto o con integridad
  10. 1, hecho
  11. 1, y ese
  12. 1, para poseerla
  13. 1, el camino para ti
  14. 2, y será para huir allí todo homicida
  15. 1, hiera
  16. 2, sin saber
  17. 3, y no estaba odiándole
  18. 1, de la madera
  19. 2, encuentra
  20. 1, mientras su corazón esté encendido
  21. 2, lo hiera en el alma
  22. 1, ha hablado
  23. 1, para hacerlo
  24. 1, haya sobre ti sangre
  25. 1, lo hiere en el alma
  26. 1, Tu ojo no tendrá
  27. 1, para poseerla
  28. 1, pecado que él peca
  29. 2, en la boca de dos testigos o por la boca de tres
  30. 1, para testificar contra él
  31. 2, desviarse
  32. 1, testificado contra
  33. 1, tu ojo no tendrá
  34. 1, dedicado
  35. 2, dedique
  36. 1, no la ha considerado como algo común
  37. 2, la considere como algo común
  38. 1, y no la ha tomado
  39. 1Así en algunas versiones antiguas; en el , para que no desfallezca
  40. 1, la llamarás a la paz
  41. 1, si te responde paz
  42. 1, todo varón suyo
  43. 1, aquí
  44. 1O, ciertamente los dedicarás al anatema
  45. 1, para que venga delante de ti en el
  46. 2Esta oración es interrogativa en algunas versiones antiguas, pero no en el
  47. 1, que no son árboles para comer
  48. 2O, baluartes
  49. 1, hirió
  50. 1, será de acuerdo con su boca
  51. 2, todo golpe
  52. 1, que están más cerca

Cross references

  1. aDeut. 10:9; 1 Cor. 9:13
  2. aNúm. 18:20
  3. aLev. 7:32–34; Núm. 18:11, 12
  4. aNúm. 18:12
  5. aEx. 29:9
  6. bDeut. 10:8
  7. aNúm. 35:2, 3
  8. a2 Crón. 31:4; Neh. 12:44
  9. bLev. 27:30–33; Núm. 18:21–24
  10. aDeut. 9:5
  11. aDeut. 12:31
  12. bEx. 22:18; Lev. 19:26, 31; 20:6; Jer. 27:9, 10; Mal. 3:5
  13. aLev. 19:31
  14. aLev. 18:24
  15. aGén. 6:9; 17:1; Mat. 5:48
  16. a2 Rey. 21:6
  17. aMat. 21:11; Luc. 2:25–34; 7:16; 24:19; Juan 1:21, 25; 4:19; Hech. 3:22; 7:37
  18. aEx. 20:18, 19; Deut. 5:23–27
  19. aDeut. 5:28
  20. aIsa. 51:16; Juan 17:8
  21. bJuan 4:25; 8:28; 12:49, 50
  22. aHech. 3:23; Heb. 12:25
  23. aDeut. 13:1, 2; Jer. 14:14
  24. bDeut. 13:5; 17:12; Zac. 13:3
  25. aJer. 28:9
  26. bDeut. 18:20
  27. aDeut. 19:2–13; Núm. 35:9–28; Jos. 20:2–9
  28. bDeut. 6:10, 11
  29. aDeut. 4:41; Jos. 20:2
  30. aNúm. 35:9–34
  31. aGén. 15:18
  32. aDeut. 6:5
  33. bJos. 20:7
  34. aNúm. 35:33; Deut. 21:1–9
  35. aEx. 21:12; Núm. 35:16; 1 Jn. 3:15
  36. aDeut. 7:2
  37. b1 Rey. 2:31
  38. aDeut. 27:17; Job 24:2; Prov. 22:28; Os. 5:10
  39. aNúm. 35:30; Deut. 17:6; Mat. 18:16; Juan 8:17; 2 Cor. 13:1; 1 Tim. 5:19; Heb. 10:28
  40. aEx. 23:1; Sal. 27:12
  41. aDeut. 17:9
  42. aDeut. 25:1
  43. aProv. 19:5
  44. aDeut. 17:13; 21:21
  45. aDeut. 19:13
  46. bEx. 21:23
  47. cLev. 24:20; Mat. 5:38
  48. aDeut. 3:22; 7:18; 31:6, 8; 2 Crón. 32:7, 8; Sal. 20:7; 23:4; Isa. 31:1; 41:10
  49. aDeut. 20:1
  50. aDeut. 1:30; 3:22; Jos. 23:10
  51. aNeh. 12:27
  52. aDeut. 24:5
  53. aJue. 7:3
  54. a1 Rey. 9:21
  55. aNúm. 31:7
  56. aJos. 8:2
  57. aEx. 23:31–33; Núm. 21:2, 3; Deut. 7:1–5; Jos. 11:14
  58. aEx. 23:33; 34:12–16; Deut. 7:4; 9:5; 12:30, 31; 2 Rey. 21:3–15; Sal. 106:34–41
  59. aDeut. 17:9–11; 19:17; 1 Crón. 23:13
  60. aMat. 27:24