Logos Bible Study

Daniel 7–9

La Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Capitulo 7

Visión de las cuatro bestias

En el año primero del rey Belsasar de Babilonia, Daniel tuvo un sueño y visionesa en su mente1, estando en su cama. Entonces escribió el sueño y relató el resumen2 de él3b.

2Habló Daniel, y dijo: Miraba yo en mi visión nocturnaa, y he aquí, los cuatro vientos del cielo agitaban el gran marb;

3y cuatro bestias enormes, diferentes unas de otras, subían del mara.

4La primera era como un leóna y tenía alas de águila. Mientras yo miraba, sus alas le fueron arrancadas, fue levantada del suelo y puesta sobre dos pies, como un hombre, y le fue dado corazón de hombre.

5Y he aquí, otra segunda bestia, semejante a un oso, estaba levantada de un costado, y en su boca, entre sus dientes, tenía tres costillas; y le dijeron así: «Levántate, y devora mucha carne».

6Después de esto seguí mirando, y he aquí, otra más, semejante a un leopardo que tenía sobre su dorso1 cuatro alas de ave; la bestia tenía cuatro cabezas, y le fue dado dominioa.

7Después de esto seguí mirando en las visiones nocturnas, y he aquí, una cuarta bestia, terrible, espantosa y en gran manera fuerte que tenía enormes dientes de hierro; devoraba, desmenuzaba y hollaba los restos con sus pies. Era diferente de todas las bestias que le antecedieron y tenía diez cuernosa.

8Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí, otro cuerno, uno pequeño, surgió entre ellosa, y tres de los primeros cuernos fueron arrancados delante de él; y he aquí, este cuerno tenía ojos1 como los ojos de un hombre, y una boca que hablaba con mucha arrogancia2b.

9Seguí mirando

hasta que se establecieron tronosa,

y el Anciano de Días se sentó.

Su vestidura era blanca como la nieveb,

y el cabello de su cabeza como lana pura,

su trono, llamas de fuegoc,

y sus ruedas, fuego abrasadord.

10Un río de fuego corría,

saliendo de delante de Éla.

Miles de millares le servían,

y miríadas de miríadas estaban en pie delante de Élb.

El tribunal se sentóc,

y se abrieron los librosd.

11Entonces yo seguí mirando a causa del ruido de las palabras arrogantes1 que el cuerno decía; seguí mirando hasta que mataron a la bestia, destrozaron su cuerpo y lo echaron a las llamas del fuegoa.

12A las demás bestias, se les quitó el dominio, pero les fue concedida una prolongación de la vida por un tiempo determinado.

13Seguí mirando en las visiones nocturnas,

y he aquí, con las nubes del cielo

venía uno como un Hijo de Hombrea,

que se dirigió al Anciano de Días

y fue presentado ante Él.

14Y le fue dado dominio,

gloria y reino1a,

para que todos los pueblos, naciones y lenguas

le sirvieranb.

Su dominio es un dominio eternoc

que nunca pasarád,

y su reino uno

que no será destruidoe.

15A mí, Daniel, se me angustió por dentro1 el espíritu, y las visiones de mi mente2a seguían turbándomeb.

16Me acerqué a uno de los que estaban allí de pie y le pedí que me dijera la verdad acerca de todo esto. Y me respondió, dándome a conocera la interpretación de estas cosasb:

17«Estas bestias enormes, que son cuatro, son cuatro reyes que se levantarán de la tierra.

18»Pero los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre, por los siglos de los siglosa».

19Entonces quise saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que era diferente de todas las demás1, y en gran manera terrible, con sus dientes de hierro y sus garras de bronce, y que devoraba, desmenuzaba y hollaba los restos con sus piesa,

20y la verdad acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y del otro cuerno que había surgido, delante del cual cayeron tres de ellos, es decir, el cuerno que tenía ojos y una boca que hablaba con mucha arrogancia1, y cuya apariencia era mayor que la de sus compañeros.

21Mientras yo miraba, este cuerno hacía guerra contra los santos y prevalecía sobre ellosa,

22hasta que vino el Anciano de Días y se hizo1 justicia a favor de los santos del Altísimo, y llegó el tiempo cuando los santos tomaron posesión del reinoa.

23Dijo así: «La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, que será diferente de todos los otros reinos; devorará toda la tierra, la hollará y la desmenuzará.

24»Y los diez cuernos de este reino son diez reyes que se levantarána, y otro se levantará después de ellos; él será diferente de los anteriores y subyugará a tres reyes.

25»Y él proferirá palabras contra el Altísimoa y afligirá a los santos del Altísimob, e intentará cambiar los tiempos y la ley; y le serán entregados en sus manos por un tiempo1, por tiempos1 y por medio tiempo1c.

26»Pero el tribunal se sentará para juzgara, y su dominio le será quitado, aniquilado y destruido para siempre1.

27“Y la soberanía1, el dominio y la grandeza de todos los reinos debajo de todo el cielo serán entregados al pueblo de los santos del Altísimo. Su reino será un reino eternoa, y todos los dominios le serviránb y le obedeceránc».

28Hasta aquí la revelación1. En cuanto a mí, Daniel, mis pensamientos me turbaron en gran manera y mi rostro palideció2a, pero guardé el asunto en mi corazónb.

Capitulo 8

Visión del carnero y del macho cabrío

En el año tercero del reinado del rey Belsasar, se me apareció a mí, Daniel1, una visión, después de aquella que se me había aparecido anteriormente2.

2Cuando miré en la visión, sucedió que al mirar, yo me encontraba en la ciudadela de Susaa, que está en la provincia de Elamb, y vi en la visión que yo estaba junto al río1c Ulai.

3Alcé, pues, mis ojos y miré, y he aquí que un carnero estaba delante del río1. Tenía dos cuernosa, y los dos cuernos eran altos, pero uno era más alto que el otro, y el más alto creció2 el último.

4Vi al carnero dando cornadas al oeste, al norte y al sur, y ninguna bestia podía mantenerse en pie delante de él, y nadie podía librarse de su poder1a. Hacía lo que quería, y se engrandeciób.

5Estando yo observando, he aquí, un macho cabrío venía del occidente sobre la superficie de toda la tierra sin tocar el suelo; el macho cabrío tenía un cuerno prominente entre los ojosa.

6Se dirigió al carnero que tenía los dos cuernos, que yo había visto parado delante del río1, y lo acometió con la furia de su poder.

7Lo vi venir junto al carnero, y enfurecido contra él, hirió al carnero y le rompió los dos cuernos, y el carnero no tenía fuerza para mantenerse en pie delante de él; lo arrojó en tierra y lo pisoteó, y no hubo nadie que librara al carnero de su poder1.

8El macho cabrío se engrandeció sobremanera, pero en cuanto llegó a ser poderoso, el gran cuernoa se le rompió, y en su lugar le salieron cuatro cuernosb prominentes hacia los cuatro vientos del cieloc.

9Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, que creció muchoa hacia el sur, hacia el oriente y hacia la Tierra Hermosa1b.

10Creció hasta el ejército del cielo, e hizo caer a la tierra parte del ejército y de las estrellasa, y las pisoteób.

11Se engrandeció hasta igualarse con el Jefe1a del ejército, le quitó su sacrificio continuob y fue derribado el lugar de su santuario.

12Y el ejército será entregado al cuerno junto con el sacrificio continuo a causa de la transgresión; arrojará por tierra la verdada y hará su voluntad y prosperará.

13Oí entonces hablar a un santoa, y otro santo dijo al que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visiónb del sacrificio continuo, de la transgresión que espanta, y de que el lugar santo y el ejército sean pisoteadosc?

14Y le1 respondió: Por dos mil trescientas tardes y mañanas; entonces el lugar santo será restaurado2a.

15Y sucedió que después que yo, Daniel, había visto la visióna, y trataba de comprenderla1, he aquí, vi de pie, ante mí, uno con apariencia de hombreb.

16Y oí una voz de hombre entre las márgenes del Ulai, que gritaba y decía: Gabriel, explícale a este la visióna.

17Él se acercó adonde yo estaba, y cuando llegó, me aterroricé y caí sobre mi rostroa, pero él me dijo: Entiende, hijo de hombre, que la visión se refiere al tiempo del finb.

18Mientras él hablaba conmigo, caí en un sueño profundo con mi rostro en tierraa; él me tocó y me hizo incorporarb donde yo estaba.

19Y dijo: He aquí, te voy a dar a conocer lo que sucederá al final de la ira, porque se refiere al tiempo señalado del fina.

20El carnero que viste, con los dos cuernosa, representa a los reyes de Media y de Persia.

21Y el macho cabrío peludo representa al reino1 de Grecia, y el cuerno grande que está entre sus ojos es el primer rey.

22Y el cuerno roto y los cuatro cuernosa que salieron en su lugar representan cuatro reinos que se levantarán de su nación, pero no con su poder.

23Y al final de su reinado1,

cuando los transgresores se acaben,

se levantará un rey,

insolente2 y hábil en intrigas3.

24Su poder será grande, pero no por su propio poder;

destruirá1 en forma extraordinaria,

prosperará y hará su voluntad;

destruirá1 a los poderosos y al pueblo santo2a.

25Y por su astucia

hará que el engaño prospere por su influencia1;

él se engrandecerá en su corazón,

y destruirá2 a muchos que están confiados3.

Aun se levantará contra el4 Príncipe de los príncipesa,

pero será destruido sin intervención humana5b.

26Y la visión de las tardes y de las mañanas

que ha sido relatada, es verdadera;

pero tú, guarda en secreto la visióna,

porque se refiere a muchos días aún lejanosb.

27Yo Daniel, me sentí agotado y enfermo algunos días. Después me levanté y atendí los asuntos del reya; pero yo estaba espantado a causa de la visiónb, y no había nadie que la interpretara1.

Capitulo 9

Oración de Daniel por su pueblo

En el año primero de Daríoa, hijo de Asuero, descendiente1 de los medos, que fue constituido rey sobre el reino de los caldeos,

2en el año primero de su reinado, yo, Daniel, pude entender en los libros el número de los años en que, por palabra del Señor que fue revelada al profeta Jeremías, debían cumplirse las desolaciones de Jerusalén: setenta añosa.

3Volví1 mi rostro a Dios el Señor para buscarle en oración y súplicas, en ayuno, cilicio y ceniza.

4Y oré al Señor mi Dios e hice confesión y dije: Ay, Señor, el Dios grande y temible, que guarda el pacto y la misericordiaa para los que le…

Read in Logos

This passage has been shortened. Keep reading Daniel 7–9 in Logos

Footnotes

  1. 1, de su cabeza
  2. 2O, el principio
  3. 3, las palabras
  4. 1O, costado
  5. 1, en este cuerno había ojos
  6. 2, hablaba grandes cosas
  7. 1, grandes
  8. 1O, soberanía
  9. 1, en medio de su envoltura; i.e., del cuerpo
  10. 2, cabeza
  11. 1, todas ellas
  12. 1, grandes cosas
  13. 1, se dio
  14. 1I.e., año(s)
  15. 1, para aniquilar y destruir hasta el fin
  16. 1O, el reino
  17. 1, el fin de la palabra
  18. 2, mi brillantez cambió sobre mí
  19. 1, yo, Daniel
  20. 2, al principio
  21. 1O, canal
  22. 1O, canal
  23. 2, subió
  24. 1, mano
  25. 1O, canal
  26. 1, mano
  27. 1I.e., Palestina
  28. 1O, Príncipe
  29. 1Así en algunas versiones antiguas; en el , me
  30. 2, justificado
  31. 1, busqué entendimiento
  32. 1, rey
  33. 1O, soberanía
  34. 2, fuerte de rostro
  35. 3O, en hablar ambiguo
  36. 1O, corromperá
  37. 2, de los santos
  38. 1, mano
  39. 2O, corromperá
  40. 3O, seguros
  41. 4O, se opondrá el
  42. 5, sin mano
  43. 1, la diera a conocer
  44. 1, de la simiente
  45. 1, Puse

Cross references

  1. aJob 33:14–16; Dan. 1:17; 2:1, 26–28; 4:5–9; Joel 2:28
  2. bJer. 36:4, 32
  3. aDan. 7:7, 13
  4. bApoc. 7:1
  5. aDan. 7:17; Apoc. 13:1; 17:8
  6. aJer. 4:7
  7. aDan. 8:22; Apoc. 13:2
  8. aDan. 7:19, 20, 23; Apoc. 12:3; 13:1
  9. aDan. 8:9
  10. bApoc. 13:5, 6
  11. aApoc. 20:4
  12. bMar. 9:3
  13. cApoc. 1:14
  14. dEzeq. 1:13, 26; 10:2, 6
  15. aSal. 18:8; 50:3; 97:3; Isa. 30:27, 33
  16. bDeut. 33:2; 1 Rey. 22:19; Apoc. 5:11
  17. cSal. 96:11–13; Dan. 7:22, 26
  18. dDan. 12:1; Apoc. 20:11–15
  19. aApoc. 19:20; 20:10
  20. aMat. 24:30; 26:64; Mar. 13:26; 14:62; Luc. 21:27; Apoc. 1:7, 13; 14:14
  21. aDan. 2:37
  22. bSal. 72:11; 102:22
  23. cDan. 7:27; Juan 3:35; 1 Cor. 15:27; Ef. 1:20–22; Fil. 2:9–11; Apoc. 1:6; 11:15
  24. dMiq. 4:7; Luc. 1:33
  25. eHeb. 12:28
  26. aDan. 7:1
  27. bDan. 4:19; 7:28
  28. aDan. 8:16, 17; 9:22
  29. bZac. 1:9, 19; Apoc. 5:5; 7:13, 14
  30. aSal. 149:5–9; Isa. 60:12–14; Dan. 7:14, 22, 25, 27; Apoc. 2:26, 27; 20:4; 22:5
  31. aDan. 7:7, 8
  32. aApoc. 11:7; 13:7
  33. aDan. 7:10; 1 Cor. 6:2, 3
  34. aDan. 7:7; Apoc. 17:12
  35. aDan. 3:26; 4:2, 17, 34; Apoc. 13:7; 18:24
  36. bDan. 11:36; Apoc. 13:6
  37. cDan. 2:21; 12:7; Apoc. 12:14
  38. aApoc. 17:14; 19:2
  39. aIsa. 54:3; Dan. 7:14, 18, 22; Apoc. 20:4
  40. bSal. 145:13; Isa. 9:7; Dan. 2:44; 4:34; 7:14; Luc. 1:33; Apoc. 11:15; 22:5
  41. cSal. 2:6–12; 22:27; 72:11; 86:9; Isa. 60:12; Apoc. 11:1
  42. aDan. 4:19
  43. bLuc. 2:19, 51
  44. aNeh. 1:1; Est. 1:2; 2:8
  45. bGén. 10:22; 14:1; Isa. 11:11; Jer. 25:25; Ezeq. 32:24
  46. cNúm. 12:6; Dan. 7:2, 15; 8:3
  47. aDan. 8:20
  48. aDeut. 33:17; 1 Rey. 22:11; Ezeq. 34:21
  49. bDan. 11:3
  50. aDan. 8:8, 21; 11:3
  51. a2 Crón. 26:16; Dan. 5:20
  52. bDan. 8:22
  53. cDan. 7:2; Apoc. 7:1
  54. aDan. 8:23
  55. bSal. 48:2; Dan. 11:16, 41
  56. aIsa. 14:13; Jer. 48:26; Apoc. 12:4
  57. bDan. 7:7; 8:7
  58. a2 Rey. 19:22, 23; 2 Crón. 32:15–17; Isa. 37:23; Dan. 8:25; 11:36, 37
  59. bEzeq. 46:14; Dan. 11:31; 12:11
  60. aIsa. 59:14
  61. aDan. 4:13, 23; 1 Ped. 1:12
  62. bSal. 74:10; 79:5; Isa. 6:11; Dan. 12:6, 8; Apoc. 6:10
  63. cIsa. 63:18; Jer. 12:10; Luc. 21:24; Heb. 10:29; Apoc. 11:2
  64. aDan. 7:25; 12:7, 11; Apoc. 11:2, 3; 12:14; 13:5
  65. aDan. 8:1
  66. bDan. 7:13; 10:16, 18
  67. aDan. 9:21; Luc. 1:19, 26
  68. aEzeq. 1:28; 44:4; Dan. 2:46; Apoc. 1:17
  69. bDan. 8:19; 11:35, 40
  70. aDan. 10:9; Luc. 9:32
  71. bEzeq. 2:2; Dan. 10:10, 16, 18
  72. aDan. 8:15–17
  73. aDan. 8:3
  74. aDan. 8:8
  75. aDan. 8:11–13; 11:36; 12:7
  76. aDan. 8:11
  77. bJob 34:20; Dan. 2:34, 45
  78. aDan. 10:1
  79. bEzeq. 12:27; Dan. 10:14; 12:4, 9; Apoc. 22:10
  80. aDan. 2:48
  81. bDan. 7:28; 8:17; Hab. 3:16
  82. aDan. 5:31; 11:1
  83. a2 Crón. 36:21; Esd. 1:1; Jer. 25:11, 12; 29:10; Zac. 7:5
  84. aDeut. 7:21; Neh. 9:32