Logos Bible Study

Apocalipsis 8–11

La Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Greek

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Capitulo 8

El séptimo sello

Cuando el Cordero abrió el séptimo selloa, hubo silencio en el cielo como por media hora.

2Y vi a los siete ángelesa que están de pie delante de Dios, y se les dieron siete trompetasb.

3Otro ángela vino y se paró ante el altarb con1 un incensario de oroc, y se le dio mucho inciensod para que lo añadiera2 a las oraciones de todos los santosd sobre el altar de oroe que estaba delante del trono.

4Y de la mano del ángel subió ante Dios el humo del incienso con1 las oraciones de los santosa.

5Y el ángel tomó el incensario, lo llenó con el fuego del altara y lo arrojó a la tierrab, y hubo truenosc, ruidos1, relámpagos y un terremotod.

Las primeras cuatro trompetas

6Entonces los siete ángeles que tenían las siete trompetasa se prepararon para tocarlas.

7El primero tocó la trompeta, y vino granizo y fuegoa mezclados con sangre, y fueron arrojados a la tierra; y se quemó la tercera parte de la tierrab, se quemó la tercera parteb de los árbolesc y se quemó toda la hierba verdec.

8El segundo ángel tocó la trompeta, y algo como una gran montaña ardiendo en llamasa fue arrojado al mar, y la tercera parteb del mar se convirtió en sangrec.

9Y murió la tercera parte de los seresa que estaban en el mar y que1 tenían vida; y la tercera parte de los barcos fue destruidab.

10El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cieloa una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parteb de los ríos y sobre los manantiales de las aguasc.

11Y el nombre de la estrella es Ajenjo; y la tercera partea de las aguas se convirtió en ajenjob, y muchos hombres murieron por causa de las aguas, porque se habían vuelto amargas.

12El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera partea del solb, la tercera parte de la lunab y la tercera partea de las estrellasb, para que la tercera partea de ellos se oscureciera y el día no resplandeciera en su tercera partea, y asimismo la noche.

13Entonces miré, y oí volar a un águila1 en medio del cieloa, que decía a gran voz: ¡Ay, ay, ayb, de los que habitan en la tierrac, a causa de los toques de trompeta que faltan, que los otros tres ángeles están para tocard!

Capitulo 9

La quinta trompeta

El quinto ángel tocó la trompetaa, y vi una estrella que había caído del cielob a la tierra, y se le dio la llavec del pozo del abismod.

2Cuando abrió el pozo del abismo, subió humoa del pozo como el humo de un gran horno, y el sol y el aireb se oscurecieron por el humo del pozo.

3Y del humo salieron langostas sobre1 la tierraa, y se les dio poder como tienen poder2 los escorpiones de la tierrab.

4Se les dijo que no dañarana la hierba de la tierrab, ni ninguna cosa verde, ni ningún árbol, sino solo a los hombres que no tienen el sello de Dios en la frentec.

5No se les permitió matar a nadie1, sino atormentarlos por cinco mesesa; y su tormento era como el tormento de un escorpión cuando pica2 al hombreb.

6En aquellos días los hombres buscarán la muerte y no la hallarána; y ansiarán morir, y la muerte huirá1 de ellos.

7Y el aspecto1 de las langostas era semejante al de caballos dispuestos para la batallaa, y sobre sus cabezas tenían como coronas que parecían de oro, y sus caras eran como rostros humanos.

8Tenían cabellos como cabellos de mujer, y sus dientes eran como de leonesa.

9También tenían corazas como corazas de hierro; y el ruido de sus alas era como el estruendo de carros, de muchos caballos que se lanzan a la batallaa.

10Tienen colas parecidas a escorpionesa, y aguijones; y en sus colas está su poder para hacer daño a los hombresb por cinco mesesc.

11Tienen sobre ellos por rey al ángel del abismoa, cuyo nombre en hebreob es Abadón1c, y en griego se llama Apolión2.

12El primer ¡aya! ha pasado; he aquí, aún vienen dos ayes después de estas cosas.

La sexta trompeta

13El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz que salía de los cuatro1 cuernosa del altar de orob que está delante de Dios,

14y decía al sexto ángel que tenía la trompeta: Suelta a los cuatro ángelesa que están atados junto al gran río Eufratesb.

15Y fueron desatados los cuatro ángeles que habían sido preparados para la hora, el día, el mes y el añoa, para matar a la tercera parte de la humanidad1b.

16Y el número de los ejércitos de los jinetes era de doscientos millonesa; yo escuché su númerob.

17Y así es como vi1 en la visióna los caballos y a los que los montaban: los jinetes tenían corazas color de fuego, de jacinto2 y de azufreb; las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones, y de sus bocas salía fuegoc, humo y azufreb.

18La tercera partea de la humanidad1 fue muerta por estas tres plagas: por el fuegob, el humo y el azufre que salían de sus bocas.

19Porque el poder de los caballos está en su boca y en sus colas; pues sus colas son semejantes a serpientes, tienen cabezas y con ellas hacen daño.

20Y el resto de la humanidad1, los que no fueron muertos por estas plagas, no se arrepintierona de las obras de sus manosb ni dejaron de2 adorar a los demoniosc y a los ídolos de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, que no pueden ver ni oír ni andard;

21y no se arrepintieron de sus homicidiosa ni de sus hechiceríasb ni de su inmoralidad1c ni de sus robos.

Capitulo 10

El ángel y el librito

Y vi a otro ángel poderoso1a que descendía del cielob, envuelto en una nube; y el arco iris estaba sobre su cabezac, y su rostro era como el sold, y sus pies como columnas de fuegoe;

2y tenía en su mano un libritoa abierto. Y puso el pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierrab;

3y gritó a gran voz, como ruge un leóna; y cuando gritó, los siete truenos emitieron1 sus vocesb.

4Después que los siete truenos hablaron, iba yo a escribira, cuando1 oí una voz del cielob que decía: Sella las cosas que los siete truenos han dicho y no las escribasc.

5Entonces el ángel que yo había visto de pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano derecha al cieloa,

6y juró por el que vive por los siglos de los siglosa, quien creó el cielo y las cosas que en él hay, y la tierra y las cosas que en ella hay, y el mar y las cosas que en él hayb, que ya no habrá dilación1c,

7sino que en los días de la voz del séptimo ángela, cuando esté para tocar la trompeta, entonces el misterio de Dios será1 consumadob, como Él lo anunció2 a sus siervos los profetas.

8Y la voz que yo había oído del cieloa, la oí de nuevo hablando conmigo, y diciendo: Ve, toma el libro1 que está abierto en la mano del ángel que está de pie sobre el mar y sobre la tierrab.

9Entonces fui al ángel y le dije que me diera el librito. Y él me dijo*: Tómalo y devóraloa; te amargará las entrañas, pero en tu boca será dulce como la miel.

10Tomé el librito de la mano del ángel y lo devoré, y fue en mi boca dulce como la miel; y cuando lo comí, me amargó las entrañas.

11Y me dijeron*1a: Debes profetizar otra vezb acerca de muchos pueblos, naciones, lenguasc y reyesd.

Capitulo 11

Los dos testigos

Me fue dada una caña de medir1 semejante a una varaa, y alguien dijo2b: Levántate y mide el templo3 de Dios y el altar, y a los que en él adoran.

2Pero excluye1 el patio2a que está fuera del templo3, no lo midas, porque ha sido entregado a las nacionesb, y estas hollaránb la ciudad santac por cuarenta y dos mesesd.

3Y otorgaré autoridad a mis dos testigosa, y ellos profetizarán por mil doscientos sesenta díasb, vestidos de cilicio1c.

4Estos son los dos olivosa y los dos candeleros que están delante del Señor de la tierra.

5Y si alguno quiere hacerles daño, de su boca sale fuegoa y devora a sus enemigos; así debe morirb cualquiera que quisiera hacerles daño.

6Estos tienen poder para cerrar el cieloa a fin de que no llueva durante los días en que ellos profeticen1b; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangrec, y para herir la tierra con toda suerte de plagas todas las veces que quierand.

7Cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestiaa que subeb del abismoc hará guerra contra ellosd, los vencerá y los matará.

8Y sus cadáveres yacerán1 en la calle de la gran ciudada, que simbólicamente2 se llama Sodomab y Egiptoc, donde también su Señor fue crucificado.

9Y gente de todos los pueblos, tribus, lenguas y nacionesa, contemplarán1 sus cadáveres2 por tres días y medio, y no permitirán3 que sus cadáveres sean sepultadosb.

10Y los que moran en la tierraa se regocijarán1 por2 ellos y se alegrarán3, y se enviarán regalos unos a otrosb, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierraa.

11Pero después de los tres días y medio, el aliento de vida de parte de Dios vino a ellosa y se pusieron en pie, y gran temor cayó sobre quienes los contemplaban.

12Entonces oyeron una gran voz del cielo que les decía: Subid acáa. Y subieron al cielo en la nubeb, y sus enemigos los vieron.

13En aquella misma hora hubo un gran terremotoa y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y siete mil personas1 murieron en el terremoto, y los demás, aterrorizados, dieron gloriab al Dios del cieloc.

14El segundo ¡ay! ha pasadoa; he aquí, el tercer ¡ay! viene pronto.

La séptima trompeta

15El séptimo ángel tocó la trompetaa, y se levantaron grandes voces en el cielob, que decían:

El reino del mundo ha venido a ser el reino de nuestro Señorc y de su Cristo1d; y Él reinará por los siglos de los siglose.

16Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronosa, se postraron sobre sus rostros y adoraron a Diosb,

17diciendo:

Te damos gracias, oh Señor Dios Todopoderosoa, el que eres y el que eras1, porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinar2b.

18Y las nacionesa se enfurecieron, y vino tu ira y llegó el tiempo de juzgar a los muertosb y de dar la recompensa a tus siervos los profetasc, a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandesd, y de destruir a los que destruyen la tierra.

19El templo1 de Diosa que está en el cielo fue abierto; y el arca de su pactob se veía2 en su templo1, y hubo relámpagosc, voces3 y truenos, y un terremoto y una fuerte…

Read in Logos

This passage has been shortened. Keep reading Apocalipsis 8–11 in Logos

Footnotes

  1. 1, teniendo
  2. 2, diera
  3. 1O, para
  4. 1O, voces
  5. 1, los que
  6. 1Algunos posteriores dicen: ángel
  7. 1, hacia
  8. 2O, como el poder que tienen
  9. 1, Y se les concedió no matarlos
  10. 2, hiere
  11. 1, huye
  12. 1, las apariencias
  13. 1I.e., Destrucción
  14. 2I.e., Destructor
  15. 1Algunos antiguos no incluyen: cuatro
  16. 1, los hombres
  17. 1, así vi
  18. 2O, zafiro
  19. 1, los hombres
  20. 1, los hombres
  21. 2, para no
  22. 1O, fornicación
  23. 1O, fuerte
  24. 1O, hablaron
  25. 1, y
  26. 1, el tiempo no será más
  27. 1, es
  28. 2, anunció el evangelio
  29. 1O, rollo
  30. 1, dicen
  31. 1, caña
  32. 2, diciendo
  33. 3O, santuario
  34. 1, echa fuera
  35. 2O, atrio
  36. 3O, santuario
  37. 1I.e., vestidura áspera usada para penitencia
  38. 1, los días de su profecía
  39. 1Algunos antiguos dicen: Y su cadáver yacerá
  40. 2, espiritualmente
  41. 1, contemplan
  42. 2, su cadáver
  43. 3, no permiten
  44. 1, regocijan
  45. 2, sobre
  46. 3, se alegran
  47. 1, nombres de hombres, siete mil
  48. 1I.e., el Mesías
  49. 1Algunos posteriores agregan: y el que has de venir
  50. 2, reinaste
  51. 1O, santuario
  52. 2O, apareció
  53. 3O, ruidos

Cross references

  1. aApoc. 5:1; 6:1, 3, 5, 7, 9, 12
  2. aApoc. 1:4; 8:6–13; 9:1, 13; 11:15
  3. b1 Cor. 15:52; 1 Tes. 4:16
  4. aApoc. 7:2
  5. bAmós 9:1; Apoc. 6:9
  6. cHeb. 9:4
  7. dApoc. 5:8
  8. eEx. 30:3; Núm. 4:11; Apoc. 8:5; 9:13
  9. aSal. 141:2
  10. aLev. 16:12
  11. bEzeq. 10:2
  12. cApoc. 4:5
  13. dEx. 19:16; Apoc. 6:12; 11:19; 16:18
  14. aApoc. 8:2
  15. aEx. 9:23 y sig.; Isa. 28:2; Ezeq. 38:22; Joel 2:30
  16. bZac. 13:8, 9; Apoc. 8:7–12; 9:15, 18; 12:4
  17. cApoc. 9:4
  18. aJer. 51:25
  19. bZac. 13:8, 9; Apoc. 8:7–12; 9:15, 18; 12:4
  20. cEx. 7:17 y sig.; Apoc. 11:6; 16:3
  21. aZac. 13:8, 9; Apoc. 8:7–12; 9:15, 18; 12:4
  22. bIsa. 2:16
  23. aIsa. 14:12; Apoc. 6:13; 9:1
  24. bZac. 13:8, 9; Apoc. 8:7–12; 9:15, 18; 12:4
  25. cApoc. 14:7; 16:4
  26. aZac. 13:8, 9; Apoc. 8:7–12; 9:15, 18; 12:4
  27. bJer. 9:15; 23:15
  28. aZac. 13:8, 9; Apoc. 8:7–12; 9:15, 18; 12:4
  29. bEx. 10:21 y sig.; Isa. 13:10; Ezeq. 32:7; Joel 2:10, 31; 3:15; Apoc. 6:12, 13
  30. aApoc. 14:6; 19:17
  31. bApoc. 9:12; 11:14; 12:12
  32. cApoc. 3:10
  33. dApoc. 8:2
  34. aApoc. 8:2
  35. bApoc. 8:10
  36. cApoc. 1:18
  37. dLuc. 8:31; Apoc. 9:2, 11
  38. aGén. 19:28; Ex. 19:18
  39. bJoel 2:2, 10
  40. aEx. 10:12–15; Apoc. 9:7
  41. b2 Crón. 10:11, 14; Ezeq. 2:6; Apoc. 9:5, 10
  42. aApoc. 6:6
  43. bApoc. 8:7
  44. cEzeq. 9:4; Apoc. 7:2, 3
  45. aApoc. 9:10
  46. b2 Crón. 10:11, 14; Ezeq. 2:6; Apoc. 9:3, 10
  47. aJob 3:21; 7:15; Jer. 8:3; Apoc. 6:16
  48. aJoel 2:4
  49. aJoel 1:6
  50. aJer. 47:3; Joel 2:5
  51. a2 Crón. 10:11, 14; Ezeq. 2:6; Apoc. 9:3, 5
  52. bApoc. 9:19
  53. cApoc. 9:5
  54. aLuc. 8:31; Apoc. 9:1, 2
  55. bJuan 5:2; Apoc. 16:16
  56. cJob 26:6; 28:22; 31:12; Sal. 88:11; Prov. 15:11
  57. aApoc. 8:13; 11:14
  58. aEx. 30:2, 3, 10
  59. bApoc. 8:3
  60. aApoc. 7:1
  61. bGén. 15:18; Deut. 1:7; Jos. 1:4; Apoc. 16:12
  62. aApoc. 20:7
  63. bApoc. 8:7; 9:18
  64. aApoc. 5:11
  65. bApoc. 7:4
  66. aDan. 8:2; 9:21
  67. bApoc. 9:18; 14:10; 19:20; 20:10; 21:8
  68. cApoc. 11:5
  69. aApoc. 8:7; 9:15
  70. bApoc. 9:17
  71. aApoc. 2:21
  72. bDeut. 4:28; Jer. 1:16; Miq. 5:13; Hech. 7:41
  73. c1 Cor. 10:20
  74. dSal. 115:4–7; 135:15–17; Dan. 5:23
  75. aApoc. 9:20
  76. bIsa. 47:9, 12; Apoc. 18:23
  77. cApoc. 17:2, 4, 5
  78. aApoc. 5:2
  79. bApoc. 18:1; 20:1
  80. cApoc. 4:3
  81. dMat. 17:2; Apoc. 1:16
  82. eApoc. 1:15
  83. aApoc. 5:1; 10:8–10
  84. bApoc. 10:5, 8
  85. aIsa. 31:4; Os. 11:10
  86. bSal. 29:3–9; Apoc. 4:5
  87. aApoc. 1:11, 19
  88. bApoc. 10:8
  89. cDan. 8:26; 12:4, 9; Apoc. 22:10
  90. aDan. 12:7
  91. aApoc. 4:9
  92. bApoc. 4:11
  93. cApoc. 6:11; 12:12; 16:17; 21:6
  94. aApoc. 11:15
  95. bAmós 3:7; Rom. 16:25
  96. aApoc. 10:4
  97. bApoc. 10:2
  98. aJer. 15:16; Ezeq. 2:8; 3:1–3
  99. aApoc. 11:1
  100. bEzeq. 37:4, 9
  101. cApoc. 5:9
  102. dApoc. 17:10, 12
  103. aEzeq. 40:3–42:20; Zac. 2:1; Apoc. 21:15, 16
  104. bApoc. 10:11
  105. aEzeq. 40:17, 20
  106. bLuc. 21:24
  107. cIsa. 52:1; Mat. 4:5; 27:53; Apoc. 21:2, 10; 22:19
  108. dDan. 7:25; 12:7; Apoc. 12:6; 13:5
  109. aApoc. 1:5; 2:13
  110. bDan. 7:25; 12:7; Apoc. 12:6; 13:5
  111. cGén. 37:34; 2 Sam. 3:31; 1 Rey. 21:27; 2 Rey. 19:1, 2; Neh. 9:1; Est. 4:1; Sal. 69:11; Joel 1:13; Jon. 3:5, 6, 8
  112. aSal. 52:8; Jer. 11:16; Zac. 4:3, 11, 14
  113. a2 Rey. 1:10–12; Jer. 5:14; Apoc. 9:17, 18
  114. bNúm. 16:29, 35
  115. aLuc. 4:25
  116. b1 Rey. 17:1; Apoc. 11:3
  117. cEx. 7:17 y sig.; Apoc. 8:8
  118. d1 Sam. 4:8
  119. aApoc. 13:1 y sig.; 17:8
  120. bApoc. 13:1
  121. cApoc. 9:1
  122. dDan. 7:21; Apoc. 13:7
  123. aApoc. 14:8; 16:19; 17:18; 18:2, 10, 16, 18, 19, 21
  124. bIsa. 1:9, 10; 3:9; Jer. 23:14; Ezeq. 16:46, 49
  125. cEzeq. 23:3, 8, 19, 27
  126. aApoc. 5:9; 10:11
  127. b1 Rey. 13:22; Sal. 79:2, 3
  128. aApoc. 3:10
  129. bNeh. 8:10, 12; Est. 9:19, 22
  130. aEzeq. 37:5, 9, 10, 14
  131. aApoc. 4:1
  132. b2 Rey. 2:11; Hech. 1:9
  133. aApoc. 6:12; 8:5; 11:19; 16:18
  134. bJuan 9:24; Apoc. 14:7; 16:9; 19:7
  135. cApoc. 16:11
  136. aApoc. 8:13; 9:12
  137. aApoc. 8:2; 10:7
  138. bApoc. 16:17; 19:1
  139. cApoc. 12:10
  140. dSal. 2:2; Hech. 4:26
  141. eEx. 15:18; Dan. 2:44; 7:14, 27; Luc. 1:33
  142. aMat. 19:28; Apoc. 4:4
  143. bApoc. 4:10
  144. aApoc. 1:8
  145. bApoc. 19:6
  146. aSal. 2:1
  147. bSal. 2:5; 110:5; Dan. 7:10; Apoc. 20:12
  148. cApoc. 10:7; 16:6
  149. dSal. 115:13; Apoc. 13:16; 19:5
  150. aApoc. 4:1; 15:5
  151. bHeb. 9:4
  152. cApoc. 4:5; 8:5; 16:18