Nehemías 2
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 2
Nehemías enviado a Jerusalén
Aconteció que en el mes de Nisán, en el año veintea del rey Artajerjesb, estando ya el vino delante de él, tomé el vino y se lo di al reyc. Yo nunca había estado triste en su presencia,
2y el rey me dijo: ¿Por qué está triste tu rostro? Tú no estás enfermo; eso no es más que tristeza de corazóna. Entonces tuve mucho temor,
3y dije al rey: Viva para siempre el reya. ¿Cómo no ha de estar triste mi rostro cuando la ciudad, lugar1 de los sepulcros de mis padres, está desolada y sus puertas han sido consumidas por el fuegob?
4El rey me dijo: ¿Qué es lo que pides? Entonces oré al Dios del cieloa,
5y respondí al rey: Si le place al rey, y si tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, para que yo la reedifique.
6Entonces el rey me dijo, estando la reina sentada junto a él: ¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás? Y le agradó al rey enviarme, y yo le di un plazo fijoa.
7Y dije al rey: Si le agrada al rey, que se me den cartas para los gobernadores de las provincias más allá del río1a, para que me dejen pasar hasta que llegue a Judá,
8y una carta para Asaf, guarda del bosque del reya, a fin de que me dé madera para hacer las vigas de las puertas de la fortalezab que está junto al templo1, para la muralla de la ciudad y para la casa a la cual iré. Y el rey me lo concedió, porque la mano bondadosa de mi Dios estaba sobre míc.
9Fui entonces a los gobernadores de más allá del ríoa y les entregué las cartas del rey. Y el rey había enviado conmigo oficiales del ejército y hombres de a caballob.
10Cuando se enteraron Sanbalat horonita y Tobías el oficial1 amonitaa, les disgustó mucho que alguien hubiera venido a procurar el bienestar de los hijos de Israel.
11Y llegué a Jerusalén y estuve allí tres díasa.
12Y me levanté de noche, yo y unos pocos hombres conmigo, pero no informé a nadie lo que mi Dios había puesto en mi corazón que hiciera por Jerusalén, y no había ningún animal conmigo excepto el animal sobre el cual iba yo montado.
13Salí de noche por la puerta del Vallea hacia la fuente del Dragón y hacia la puerta del Muladar1, inspeccionando las murallas de Jerusalén que estaban derribadas y sus puertas que estaban consumidas por el fuegob.
14Pasé luego hacia la puerta de la Fuentea y hacia el estanque del Reyb, pero no había lugar para que pasara mi cabalgadura1.
15Y subí de noche por el torrentea e inspeccioné la muralla. Entonces entré de nuevo por la puerta del Valle y regresé.
16Los oficiales no sabían adónde yo había ido ni qué había hecho, ni tampoco se lo había hecho saber todavía a los judíos, ni a los sacerdotes, ni a los nobles, ni a los oficiales, ni a los demás que hacían la obra.
17Entonces les dije: Vosotros veis la mala situación en que estamos, que Jerusalén está desolada y sus puertas quemadas a fuegoa. Venid, reedifiquemos la muralla de Jerusalén para que ya no seamos un oprobio.
18Y les conté cómo la mano de mi Dios había sido bondadosa conmigo, y también las palabras que el rey me había dicho. Entonces dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Y esforzaron sus manosa en la buena obra.
19Pero cuando se enteraron Sanbalat horonita, Tobías el oficial1 amonita y Gesem el árabea, se burlaron de nosotrosb, nos despreciaron y dijeron: ¿Qué es esto que estáis haciendo? ¿Os rebeláis contra el reyc?
20Y yo les respondí1, y les dije: El Dios del cieloa nos dará éxito; por tanto, nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos, pero vosotros no tenéis parte ni derechob ni memorial en Jerusalén.
Footnotes
Cross references
- aNeh. 1:1
- bEsd. 7:1
- cNeh. 1:11
- aProv. 15:13
- aDan. 2:4
- b2 Rey. 25:8–10; 2 Crón. 36:19; Neh. 1:3; Jer. 52:12–14
- aNeh. 1:4
- aNeh. 13:6
- aEsd. 7:21; 8:36
- aEcl. 2:5, 6
- bNeh. 7:2
- cEsd. 7:6; Neh. 2:18
- aNeh. 2:7
- bEsd. 8:22
- aNeh. 2:19; 4:1
- aEsd. 8:32
- aNeh. 3:13
- bNeh. 1:3; 2:3, 17
- aNeh. 3:15; 12:37
- b2 Rey. 20:20
- aJuan 18:1
- aNeh. 1:3
- a2 Sam. 2:7
- aNeh. 6:6
- bNeh. 4:1
- cNeh. 6:6
- aEsd. 4:3; Neh. 2:4
- bHech. 8:21
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation