Mateo 19:16–30
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
El joven rico
16aY he aquí se le acercó uno y dijo: Maestro, ¿qué bien haré para obtener la vida eternab?
17Y Él le dijo: ¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Solo Uno es bueno; pero si deseas entrar en la vidaa, guarda los mandamientos.
18Él le dijo*: ¿Cuáles? Y Jesús respondió: No matarás; no cometerás adulterio; no hurtarás; no darás falso testimonioa;
19honra a tu padre y a tu madrea; y amarás a tu prójimo como a ti mismob.
20El joven le dijo*: Todo esto lo he guardado; ¿qué me falta todavía?
21Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, ve y vende lo que poseesa y da a los pobres, y tendrás tesoro en los cielosb; y ven, sígueme.
22Pero al oír el joven estas palabras1, se fue triste, porque era dueño de muchos bienes.
Peligro de las riquezas
23Y Jesús dijo a sus discípulos: En verdad os digo que es difícil que un rico entre en el reino de los cielosa.
24Y otra vez os digo que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de Diosa.
25Al oír esto, los discípulos estaban llenos de asombro, y decían: Entonces, ¿quién podrá salvarse?
26Pero Jesús, mirándolos, les dijo: Para los hombres eso es imposible, pero para Dios todo es posiblea.
27Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué, pues, recibiremos1?
28Y Jesús les dijo: En verdad os digo que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del Hombrea se siente en el trono de su gloria, os sentaréis también sobre doce tronosb para juzgar a las doce tribus de Israel.
29Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre1, o hijos o tierras por mi nombrea, recibirá cien2 veces más, y heredará la vida eterna.
30Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primerosa.
Footnotes
Cross references
- aMat. 19:16–29; Mar. 10:17–30; Luc. 18:18–30; Luc. 10:25–28
- bMat. 25:46
- aLev. 18:5; Neh. 9:29; Ezeq. 20:21
- aEx. 20:13–16; Deut. 5:17–20
- aEx. 20:12; Deut. 5:16
- bLev. 19:18
- aLuc. 12:33; 16:9; Hech. 2:45; 4:34, 35
- bMat. 6:20
- aMat. 13:22; Mar. 10:23, 24; Luc. 18:24
- aMar. 10:25; Luc. 18:25
- aGén. 18:14; Job 42:2; Jer. 32:17; Zac. 8:6; Mar. 10:27; Luc. 1:37; 18:27
- aMat. 25:31
- bLuc. 22:30; Apoc. 3:21; 4:4; 11:16; 20:4
- aMat. 6:33; Mar. 10:29, 30; Luc. 18:29, 30
- aMat. 20:16; Mar. 10:31; Luc. 13:30
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation