Deuteronomio 5–6
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Capitulo 5
Los Diez Mandamientos
Entonces llamó Moisés a todo Israel y les dijo: Oye, oh Israel, los estatutos y ordenanzas que hablo hoy a vuestros oídos, para que los aprendáis y pongáis por obra1.
2El Señor nuestro Dios hizo un pacto con nosotros en Horeba.
3No hizo el Señor este pacto con nuestros padres, sino con nosotrosa, con todos aquellos de nosotros1 que estamos vivos aquí hoy.
4Cara a cara habló el Señora con vosotros en el monte de en medio del fuegob,
5mientras yo estaba en aquella ocasión entre el Señor y vosotros para declararos la palabra del Señora, porque temíais a causa del fuego y no subisteis al monteb. Y Él dijo1:
6«aYo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre1.
7»No tendrás otros dioses delante de1 mía.
8»No te harás ningún ídolo1, ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierraa.
9»No los adorarás ni los servirás; porque yo, el Señor tu Dios, soy Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos, y sobre la tercera y la cuarta generación de los que me aborrecena,
10pero que muestro misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientosa.
11»No tomarás en vano el nombre del Señor tu Diosa, porque el Señor no tendrá por inocente a quien tome su nombre en vano.
12»Guardarás el día de reposo para santificarlo, como el Señor tu Dios lo ha mandadoa.
13»Seis días trabajarás y harás todo tu trabajo,
14mas el séptimo día es día de reposo para el Señor tu Diosa; no harás en él ningún trabajo, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguno de tus animales, ni el forastero que está contigo1, para que tu siervo y tu sierva también descansen como tú.
15»Y acuérdate que fuiste esclavo en la tierra de Egipto, y que el Señor tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y brazo extendido; por lo tanto, el Señor tu Dios te ha ordenado que guardes el día de reposoa.
16»Honra a tu padre y a tu madrea, como el Señor tu Dios te ha mandado, para que tus días sean prolongados y te vaya bien en la tierra que el Señor tu Dios te dab.
18»No cometerás adulterioa.
19»No hurtarása.
20»No darás falso testimonio contra tu prójimoa.
21»No codiciarás la mujer de tu prójimo, y no desearása la casa de tu prójimo, ni su campo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo».
22Estas palabras el Señor habló a toda vuestra asamblea en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de las densas tinieblas con una gran voz, y no añadió más. Y las escribió en dos tablas de piedra y me las dioa.
23Y aconteció que cuando oísteis la voz de en medio de las tinieblas, mientras el monte ardía con fuego, os acercasteis a mí, todos los jefes1 de vuestras tribus y vuestros ancianos,
24y dijisteis: «He aquí, el Señor nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su grandeza, y hemos oído su voz de en medio del fuego; hoy hemos visto que Dios habla con el hombre, y este aún vive.
25»Ahora pues, ¿por qué hemos de morir? Porque este gran fuego nos consumirá; si seguimos oyendo la voz del Señor nuestro Dios, entonces moriremosa.
26»Porque, ¿qué hombre1 hay que haya oído la voz del Dios vivo hablando de en medio del fuego, como nosotros, y haya sobrevividoa?
27»Acércate tú, y oye lo que el Señor nuestro Dios dice; entonces dinos todo lo que el Señor nuestro Dios te diga, y lo escucharemos y lo haremos».
28Y el Señor oyó la voz de vuestras palabras cuando me hablasteis y el Señor me dijo: «He oído la voz de las palabras de este pueblo, que ellos te han hablado. Han hecho bien en todo lo que han dichoa.
29»¡Oh si ellos tuvieran tal corazón que me temierana, y guardaran siempre todos mis mandamientosb, para que les fuera bien a ellos y a sus hijos para siemprec!
30»Ve y diles: “Volved a vuestras tiendas”.
31»Pero tú, quédate aquí conmigo, para que yo te diga todos los mandamientos, los estatutos y los juicios que les enseñarása, a fin de que los practiquen en la tierra que les doy en posesión».
32Y cuidad de hacer tal como el Señor vuestro Dios os ha mandado; no os desviéis a la derecha ni a la izquierdaa.
33Andad en todo el camino que el Señor vuestro Dios os ha mandadoa, a fin de que viváis y os vaya bien, y prolonguéis vuestros días en la tierra que vais a poseerb.
Capitulo 6
Exhortaciones y advertencias
Estos, pues, son los mandamientos, los estatutos y los juicios que el Señor vuestro Dios me ha mandado que os enseñe, para que los pongáis por obra en la tierra que vais a poseer,
2para que temas al Señor tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te ordenoa, tú y tus hijos y tus nietos, todos los días de tu vidab, para que tus días sean prolongados.
3Escucha, pues, oh Israel, y cuida1 de hacerlo, para que te vaya bien y te multipliques en gran maneraa, en una tierra que mana leche y mielb, tal como el Señor, el Dios de tus padres, te ha prometido.
4Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Diosa, el Señor uno esb.
5Amarás al Señor tu Diosa con todo tu corazón, con toda tu almab y con toda tu fuerza.
6aY estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;
7y diligentemente las enseñarás a tus hijosa, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.
8Y las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias1 entre tus ojosa.
9Y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertasa.
10Y sucederá que cuando el Señor tu Dios te traiga a la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te daría, una tierra con grandes y espléndidas ciudades que tú no edificastea,
11y casas llenas de toda buena cosa que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivos que tú no plantaste, y comas y te saciesa;
12entonces ten cuidado, no sea que te olvidesa del Señor que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre1.
13Temerás1 solo al Señor tu Dios; y a Él adorarás2a, y jurarás por su nombreb.
14No seguiréis a otros diosesa, a ninguno de los dioses de los pueblos que os rodean,
15porque el Señor tu Dios, que está en medio de ti, es Dios celosoa, no sea que se encienda la ira del Señor tu Dios contra ti, y Él te borre1 de la faz de la tierra.
16No tentaréis al Señor vuestro Diosa, como le tentasteis en Masahb.
17Debéis guardar diligentemente los mandamientos del Señor vuestro Dios, y sus testimonios y estatutos que te ha mandadoa.
18Y harás lo que es justo y bueno a los ojos del Señor, para que te vaya bien, y para que entres y tomes posesión de la buena tierra que el Señor juró que daría a tus padresa,
19echando fuera a todos tus enemigos de delante de ti, como el Señor ha dicho.
20Cuando en el futuro tu hijo te pregunte, diciendo: «¿Qué significan los testimonios y los estatutos y los juicios que el Señor nuestro Dios os ha mandado?»,
21entonces dirás a tu hijo: «Eramos esclavos de Faraón en Egipto, y el Señor nos sacó de Egipto con mano fuertea.
22»Además, el Señor hizo grandes y temibles señales y maravillas delante de nuestros ojos contra Egipto, contra Faraón y contra toda su casa;
23y nos sacó de allí para traernos y darnos la tierra que Él había jurado dar a nuestros padres».
24Y el Señor nos mandó que observáramos todos estos estatutos, y que temiéramos siempre al Señor nuestro Diosa para nuestro bien y para preservarnos la vidab, como hasta hoy.
25Y habrá justicia para nosotros si nos cuidamos en1 observar todos estos mandamientos delante del Señor nuestro Diosa, tal como Él nos ha mandado.
Footnotes
- 1, y observéis para hacerlos
- 1, nosotros mismos
- 1, Diciendo
- 1, esclavos
- 1O, además de, o, junto a
- 1O, ninguna imagen tallada
- 1, tu peregrino que está en tus puertas
- 1O, No asesinarás
- 1, todas las cabezas
- 1, carne
- 1, y guarda
- 1O, frontales
- 1, esclavos
- 1O, Reverenciarás
- 2O, servirás
- 1, destruya
- 1, guardamos para
Cross references
- aEx. 19:5; Mal. 4:4
- aJer. 31:32; Heb. 8:9
- aNúm. 14:14; Deut. 34:10
- bDeut. 4:33
- aGál. 3:19
- bEx. 19:16, 21–24; 20:18; Heb. 12:18–21
- aDeut. 5:6–21; Ex. 20:2–17; Lev. 26:1; Deut. 6:4; Sal. 81:10
- aEx. 20:3
- aEx. 20:4–6; Lev. 26:1; Deut. 4:15–18; 27:15; Sal. 97:7
- aEx. 34:7; Núm. 14:18; Deut. 7:10
- aNúm. 14:18; Deut. 7:9; Jer. 32:18
- aEx. 20:7; Lev. 19:12; Deut. 6:13; 10:20; Mat. 5:33
- aEx. 16:23–30; 20:8–11; 31:13, 14; Mar. 2:27, 28
- aGén. 2:2; Heb. 4:4
- aEx. 20:11
- aEx. 20:12; Lev. 19:3; Deut. 27:16; Mat. 15:4; 19:19; Mar. 7:10; 10:19; Luc. 18:20; Ef. 6:2, 3; Col. 3:20
- bDeut. 4:40
- aGén. 9:6; Ex. 20:13; Lev. 24:17; Mat. 5:21, 22; 19:18; Mar. 10:19; Rom. 13:9; Sant. 2:11
- aEx. 20:14; Lev. 20:10; Mat. 5:27, 28; 19:18; Mar. 10:19; Luc. 18:20; Rom. 13:9; Sant. 2:11
- aEx. 20:15; Lev. 19:11
- aEx. 20:16; 23:1; Mat. 19:18
- aEx. 20:17; Rom. 7:7; 13:9
- aEx. 24:12; 31:18; Deut. 4:13
- aEx. 20:18, 19; Deut. 18:16
- aDeut. 4:33
- aDeut. 18:17
- aSal. 81:13; Isa. 48:18
- bDeut. 11:1
- cDeut. 5:16, 33
- aEx. 24:12
- aDeut. 17:20; 28:14; Jos. 1:7; 23:6; Prov. 4:27
- aDeut. 10:12; Jer. 7:23; Luc. 1:6
- bDeut. 4:1, 40; 12:25, 28; 22:7; Ef. 6:3
- aEx. 20:20; Deut. 10:12; Sal. 111:10; 128:1; Ecl. 12:13
- bDeut. 4:9
- aDeut. 5:33
- bEx. 3:8, 17
- aMat. 22:37; Mar. 12:29, 30; Luc. 10:27
- bDeut. 4:35, 39; Juan 10:30; 1 Cor. 8:4; Ef. 4:6
- aMat. 22:37; Mar. 12:30; Luc. 10:27
- bDeut. 4:29; 10:12
- aDeut. 11:18–20
- aDeut. 4:9; 11:19; Ef. 6:4
- aEx. 12:14; 13:9, 16; Deut. 11:18; Prov. 3:3; 6:21; 7:3
- aDeut. 11:20
- aDeut. 9:1; 19:1; Jos. 24:13; Sal. 105:44
- aDeut. 8:10; 11:15; 14:29
- aDeut. 4:9
- aDeut. 13:4; Mat. 4:10; Luc. 4:8
- bDeut. 5:11; 10:20; Sal. 63:11; Mat. 5:33
- aJer. 25:6
- aDeut. 4:24; 5:9
- aMat. 4:7; Luc. 4:12
- bEx. 17:7
- aDeut. 11:22; Sal. 119:4
- aDeut. 4:40
- aEx. 13:8, 14
- aDeut. 10:12; Jer. 32:39
- bSal. 41:2; Luc. 10:28
- aDeut. 24:13; Rom. 10:3
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