2 Pedro 2
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 2
Profetas y maestros falsos
Pero se levantaron falsos profetasa entre el pueblo, así como habrá también falsos maestrosb entre vosotrosc, los cuales encubiertamente introduciránd herejías destructorase, negando incluso al Señorf que los compró1g, trayendo sobre sí una destrucción repentina.
2Muchos seguirán su sensualidada, y por causa de ellos, el camino de la verdadb será blasfemadoc;
3y en su avariciaa os explotaránb con palabras falsasc. El juicio de ellos, desde hace mucho tiempo no está ociosod, ni su perdición dormida.
4Porque si Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al infiernoa y los entregó a fosos de tinieblasb, reservados para juicio;
5si1 no perdonó al mundo antiguoa, sino que guardó a Noé, un predicador2 de justicia, con otros siete3b, cuando trajo el diluvio sobre el mundoc de los impíos;
6si condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizasa, poniéndolas de ejemplob para los que habrían de vivir impíamente despuésc;
7si rescató al justo Lota, abrumado por la conducta sensualb de hombres libertinos1c
8(porque ese justoa, por lo que veía y oía mientras vivía entre ellos, diariamente sentía su alma justa atormentada por sus hechos inicuos),
9el Señor, entonces, sabe rescatar de tentación1 a los piadososa, y reservar a los injustos bajo castigo para el día del juiciob,
10especialmente a los que andan tras la carne en sus deseos corrompidosa y desprecian la autoridad. Atrevidos y obstinadosb, no tiemblan cuando blasfeman de las majestades angélicas1c,
11cuando los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio injurioso contra ellosa delante del Señor.
12Pero estos, como animales irracionalesa, nacidos como criaturas de instinto para ser capturados y destruidos1b, blasfemando de lo que ignoran, serán también destruidos con la destrucción de esas criaturas2,
13sufriendo el mal como pago de su iniquidada. Cuentan por deleite andar en placeres disolutos durante el díab; son manchas e inmundicias, deleitándosec en sus engaños1 mientras banquetean con vosotrosd.
14Tienen los ojos llenos de adulterio y nunca cesan de pecar; seducena a las almas inestablesb; tienen un corazón ejercitado en la avariciac; son hijos de maldiciónd.
15Abandonando el camino recto, se han extraviadoa, siguiendo el camino de Balaam, el hijo de Beorb, quien amó el pago de la iniquidadc,
16pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profetaa.
17Estos son manantiales sin aguaa, bruma impulsada por una tormenta, para quienes está reservada la oscuridad de las tinieblasb.
18Pues hablando con arroganciaa y vanidadb, seducenc mediante deseos carnales, por sensualidadd, a los que hace poco escaparone de los que viven en el error.
19Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencidoa.
20Porque si después de haber escapadoa de las contaminaciones del mundo por el conocimientob de nuestro Señor y Salvador Jesucristoc, de nuevo son enredados en ellasd y vencidos, su condición postrera viene a ser peor que la primerae.
21Pues hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia, que habiéndolo conocido, apartarsea del santo mandamientob que les fue dadoc.
22Les ha sucedido a ellos según el proverbio verdadero: El perro vuelve a su propio vómitoa, y: La puerca lavada, vuelve a revolcarse en el cieno.
Footnotes
Cross references
- aDeut. 13:1 y sig.; Jer. 6:13
- b2 Cor. 11:13
- cMat. 7:15; 1 Tim. 4:1
- dGál. 2:4; Jud. 4
- e1 Cor. 11:19; Gál. 5:20
- fJud. 4; Apoc. 6:10
- g1 Cor. 6:20
- aGén. 19:5 y sig.; 2 Ped. 2:7, 18; Jud. 4
- bHech. 16:17; 22:4; 24:14
- cRom. 2:24; 1 Tim. 6:1
- a1 Tim. 6:5; 2 Ped. 2:14; Jud. 16
- b2 Cor. 2:17; 1 Tes. 2:5
- cRom. 16:18; 2 Ped. 1:16
- dDeut. 32:35
- aJud. 6
- bApoc. 20:1, 2
- aEzeq. 26:20; 2 Ped. 3:6
- bGén. 6:8, 9; 1 Ped. 3:20
- c2 Ped. 3:6
- aGén. 19:24; Jud. 7
- bIsa. 1:9; Mat. 10:15; 11:23; Rom. 9:29; Jud. 7
- cJud. 15
- aGén. 19:16, 29
- bGén. 19:5 y sig.; 2 Ped. 2:2, 18; Jud. 4
- c2 Ped. 3:17
- aHeb. 11:4
- a1 Cor. 10:13; Apoc. 3:10
- bMat. 10:15; Jud. 6
- aEx. 22:28; 2 Ped. 3:3; Jud. 16, 18
- bTito 1:7
- cJud. 8
- aJud. 9
- aJud. 10
- bJer. 12:3; Col. 2:22
- a2 Ped. 2:15
- bRom. 13:13
- c1 Tes. 5:7
- d1 Cor. 11:21; Jud. 12
- a2 Ped. 2:18
- bSant. 1:8; 2 Ped. 3:16
- c2 Ped. 2:3
- dEf. 2:3
- aHech. 13:10
- bNúm. 22:5, 7; Deut. 23:4; Neh. 13:2; Jud. 11; Apoc. 2:14
- c2 Ped. 2:13
- aNúm. 22:21, 23, 28, 30 y sig.
- aJud. 12
- bJud. 13
- aJud. 16
- bEf. 4:17
- c2 Ped. 2:14
- d2 Ped. 2:2
- e2 Ped. 1:4; 2:20
- aJuan 8:34; Rom. 6:16
- a2 Ped. 2:18
- b2 Ped. 1:2
- c2 Ped. 1:11; 3:18
- d2 Tim. 2:4
- eMat. 12:45; Luc. 11:26
- aEzeq. 18:24; Heb. 6:4 y sig.; 10:26, 27; Sant. 4:17
- bGál. 6:2; 1 Tim. 6:14; 2 Ped. 3:2
- cJud. 3
- aProv. 26:11
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation