1 Corintios 12:14–27
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14Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchosa.
15Si el pie dijera: Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo.
16Y si el oído dijera: Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo.
17Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del1 oído? Si todo fuera oído, ¿qué sería del1 olfato?
18Ahora bien, Dios ha colocadoa a cada uno de los miembros1 en el cuerpo según le agradób.
19Y si todos fueran un solo miembro, ¿qué sería del1 cuerpo?
20Sin embargo, hay muchos miembros, pero un solo cuerpoa.
21Y el ojo no puede decir a la mano: No te necesito; ni tampoco la cabeza a los pies: No os necesito.
22Por el contrario, la verdad es que los miembros1 del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios;
23y las partes del cuerpo que estimamos1 menos honrosas, a estas las vestimos con2 más honra; de manera que las partes que consideramos más íntimas3, reciben un trato más honroso,
24ya que nuestras partes presentables no lo necesitan. Mas así formó1 Dios el cuerpo, dando mayor honra a la parte que carecía de ella,
25a fin de que en el cuerpo no haya división1, sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por otros.
26Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado1, todos los miembros se regocijan con él.
27Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristoa, y cada uno individualmente un miembro de élb.
Footnotes
Cross references
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