Proverbios 31:10–27
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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CONCLUSIÓN: LA MUJER IDEAL
¿Quién encontrará a una mujer ideal?
Vale mucho más que las piedras preciosas.
Su marido confía plenamente en ella
y no le faltan ganancias.
Le da beneficios sin mengua
todos los días de su vida.
Adquiere lana y lino
y los trabaja con finas manos.
Es como un barco mercante
que de lejos trae provisiones.
Se levanta cuando aún es de noche
para dar de comer a su familia
y organizar a sus criadas.
Examina y compra tierras,
con sus ganancias planta viñas.
Se arremanga con decisión
y trabaja con energía.
Comprueba si sus negocios van bien
y de noche no apaga su lámpara.
Sus manos se aplican al telar
y sus dedos manejan la aguja.
Tiende sus manos al necesitado
y ofrece su ayuda al indigente.
No teme por su familia cuando nieva,
pues todos los suyos van bien abrigados.
Fabrica sus propias mantas
y se viste con las telas más finas.
Su marido es conocido en la ciudad
y se sienta con los ancianos del lugar.
Teje y vende prendas de lino
y provee de cinturones al comerciante.
Va vestida de fuerza y dignidad
y mira con optimismo el porvenir.
Abre su boca con sabiduría
y su lengua instruye con cariño.
Vigila la marcha de su casa
y no come el pan de balde.
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