Proverbios 8–9
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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PREGÓN DE LA SABIDURÍA
La Sabiduría está pregonando,
la inteligencia levanta su voz.
Sobre los promontorios
al borde del camino,
de pie en las encrucijadas,
junto a las puertas de la ciudad,
a la entrada de los patios está gritando:
“A ustedes, seres humanos, los llamo,
a ustedes dirijo mi pregón.
Inexpertos, adquieran prudencia;
y ustedes, necios, sean sensatos.
Escuchen, que mis labios
proclaman cosas rectas,
cosas excelentes comunican.
Mi boca paladea la verdad,
pues la maldad repugna a mis labios.
Todos mis discursos son sinceros,
ninguno es hipócrita ni retorcido;
todos son claros para el inteligente,
irreprochables para los que adquieren saber.
Prefieran mi instrucción a la plata
y el conocimiento al oro puro;
pues la sabiduría es más valiosa que las perlas,
ninguna joya se le puede comparar.
Yo, la Sabiduría, convivo con la prudencia
y he encontrado el arte de la discreción.
(Respetar al Señor es odiar el mal).
Aborrezco la soberbia y la arrogancia,
el mal proceder y la mentira.
Tengo buen juicio y competencia,
me pertenecen la inteligencia y el poder.
Gracias a mí reinan los reyes
y los soberanos administran la justicia.
Gracias a mí gobiernan los príncipes
y los magistrados juzgan con justicia*.
Yo amo a los que me aman
y los que me buscan me encuentran.
Me acompañan riquezas y honores,
fortuna duradera y justicia.
Mi fruto es mejor que oro de ley,
mi cosecha es mejor que plata fina.
Camino por sendas justas
y voy por senderos rectos;
así legaré mis bienes a los que me aman
y los colmaré de riqueza.
El Señor me creó al principio de mi actividad,
antes de sus obras primeras;
desde el comienzo del tiempo fui fundada,
antes de los orígenes de la tierra.
Aún no había océanos cuando fui engendrada,
aún no existían manantiales ricos en agua;
antes de que estuvieran formados los montes,
antes que existieran las colinas fui engendrada.
Aún no había creado la tierra y los campos,
ni las primeras partículas del mundo.
Yo estaba allí cuando colocaba los cielos,
cuando extendía el firmamento sobre el océano;
cuando sujetaba las nubes en lo alto,
cuando fijaba las fuentes subterráneas;
cuando imponía al mar sus límites
para que las aguas no se desbordasen.
Cuando echaba los cimientos de la tierra,
yo estaba junto a él, como aprendiz;
yo era su alegría cotidiana
y jugaba en su presencia a todas horas;
jugaba en su mundo habitado,
compartiendo con los humanos mi alegría.
Y ahora, hijos, escúchenme:
felices quienes siguen mis caminos.
Acepten la corrección,
no la rechacen y serán sabios.
Felices aquellos que me escuchan
velando a mis puertas cada día,
vigilando los dinteles de mi entrada.
Quien me encuentra, encuentra la vida
y obtiene el favor del Señor.
Mas quien me ofende, se daña a sí mismo;
los que me odian, aman la muerte”.
LA FIESTA DE LA SABIDURÍA
La Sabiduría edificó su casa,
talló sus siete columnas,
sacrificó las víctimas, mezcló su vino
y hasta preparó su mesa.
Después mandó a sus criadas a pregonar
por los lugares dominantes de la ciudad:
“Que los inexpertos vengan aquí”.
A los insensatos, por su parte, les decía:
“Vengan a compartir mi comida
y a beber el vino que he preparado.
Dejen de ser insensatos y vivirán,
sigan rectos el camino de la inteligencia”.
CONTRA LOS CÍNICOS
Quien corrige al cínico recibe insultos,
quien reprende al malvado, desprecio.
No reprendas al cínico, que te odiará;
corrige al sabio y te amará.
Dale al sabio y será más sabio;
enseña al justo y aprenderá más.
El comienzo de la sabiduría
es el respeto del Señor,
conocer al Santo es inteligencia.
Gracias a mí vivirás muchos días,
prolongarás los años de tu vida.
Si eres sabio, te aprovechará el serlo;
si eres cínico, sufrirás las consecuencias.
LA FIESTA DE DOÑA NECEDAD
Doña Necedad es chismosa,
simplona e ignorante.
Se sienta a la puerta de su casa
en una silla desde donde domina la ciudad;
desde allí grita a los transeúntes,
a los que van derechos por su camino:
“Que los inexpertos vengan aquí”;
y a los insensatos les dice:
“El agua robada es dulce,
el alimento prohibido es exquisito”.
Pero ignora que allí habitan los fantasmas
y que sus huéspedes están en el fondo del abismo.
Footnotes
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