Mateo 4
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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JESÚS PUESTO A PRUEBA EN EL DESIERTO
Después de esto, el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo pusiera a prueba. Jesús ayunó cuarenta días y cuarenta noches, y al final sintió hambre. Entonces se le acercó el diablo y le dijo:
— Si de veras eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.
Jesús le contestó:
— Las Escrituras dicen: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra pronunciada por Dios.
El diablo lo llevó luego a la ciudad santa, lo subió al alero del Templo y le dijo:
— Si de veras eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque dicen las Escrituras: Dios ordenará a sus ángeles que cuiden de ti y te tomen en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra.
Jesús le contestó:
— También dicen las Escrituras: No pondrás a prueba al Señor tu Dios.
De nuevo el diablo lo llevó a un monte muy alto y, mostrándole todas las naciones del mundo y su esplendor, le dijo:
— Yo te daré todo esto si te arrodillas ante mí y me adoras.
Pero Jesús le replicó:
— Vete de aquí, Satanás, pues dicen las Escrituras: Al Señor tu Dios adorarás y sólo a él darás culto.
El diablo se apartó entonces de Jesús, y llegaron los ángeles para servirle.
III.— ANUNCIO DEL REINO EN GALILEA (4:12–18:35)
PRIMERA ACTIVIDAD DE JESÚS (4:12–25)
JESÚS INICIA SU ACTIVIDAD
Al enterarse Jesús de que Juan había sido encarcelado, se retiró a Galilea. Pero no fue a Nazaret sino que fijó su residencia en Cafarnaún, junto al lago, en los términos de Zabulón y Neftalí, en cumplimiento de lo dicho por medio del profeta Isaías:
¡Tierra de Zabulón y Neftalí,
camino del mar, al oriente del Jordán,
Galilea de los paganos!
El pueblo sumido en las tinieblas
vio una luz resplandeciente;
a los que vivían en país de sombra de muerte,
una luz los alumbró.
A partir de aquel momento, Jesús comenzó a predicar diciendo:
— Conviértanse, porque ya está cerca el reino de los cielos.
LLAMAMIENTO DE LOS PRIMEROS DISCÍPULOS
Iba Jesús paseando por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a dos hermanos: Simón, también llamado Pedro, y su hermano Andrés. Eran pescadores, y estaban echando la red en el lago. Jesús les dijo:
— Vengan conmigo y los haré pescadores de hombres.
Ellos dejaron de inmediato punto sus redes y se fueron con él. Más adelante vio a otros dos hermanos: Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, que estaban en la barca con su padre, reparando las redes. Los llamó, y ellos, dejando en seguida la barca y a su padre, lo siguieron.
JESÚS ENSEÑA Y CURA
Jesús recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas judías. Anunciaba la buena noticia del Reino y curaba toda clase de enfermedades y dolencias de la gente. Su fama se extendió por toda Siria, y le traían a todos los que padecían algún mal: a los que sufrían diferentes enfermedades y dolores, y también a endemoniados, lunáticos y paralíticos. Y Jesús los curaba. Así que lo seguía una enorme muchedumbre procedente de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la orilla oriental del Jordán.
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