Estudio bíblico Logos

Salmo 64:1–11

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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DIOS, ESCUCHA MI CLAMOR

Al maestro del coro. Salmo de David.

Escucha, oh Dios, mi amargo clamor,

guarda mi vida del terror del enemigo;

protégeme de la conjura de los malvados,

de la conspiración de los malhechores.

Ellos afilan su lengua como espada,

lanzan como flechas palabras envenenadas;

disparan a escondidas contra el inocente,

le disparan por sorpresa sin temer nada.

Entre ellos se animan a hacer el mal,

hablan de tender trampas ocultas

diciendo: “¿Quién se dará cuenta?”.

Andan maquinando crímenes:

“Llevemos a cabo nuestro plan,

que el interior del ser humano

y su corazón son insondables”.

Pero Dios les lanza una flecha

y caen heridos de repente;

su lengua se vuelve contra ellos,

cuantos los ven agitan la cabeza.

Todos, entonces, sienten miedo

y pregonan la obra de Dios,

comprendiendo su proceder.

Que el justo se alegre en el Señor,

que en él ponga su confianza,

que se enorgullezcan los rectos.

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