Estudio bíblico Logos

Salmo 12:1–9

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Hebreo

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

SÁLVANOS, SEÑOR, QUE HA DESAPARECIDO EL FIEL

Al maestro del coro; en octava. Salmo de David.

Sálvanos, Señor, que ha desaparecido el fiel,

no queda lealtad entre los seres humanos.

Se mienten unos a otros,

conversan con lengua aduladora y corazón doble.

Que el Señor extirpe la palabra aduladora,

la lengua que habla con arrogancia;

que aniquile a quienes dicen:

“Con nuestra lengua nos hacemos fuertes,

en nuestras palabras confiamos,

¿quién podrá dominarnos?”.

Por la opresión de los humildes,

por los gritos de los desvalidos

estoy decidido a actuar —dice el Señor—

y daré la salvación a quien suspira por ella.

Las palabras del Señor son palabras puras,

plata aquilatada en un crisol de barro,

que ha sido refinada siete veces.

Tú, Señor, nos protegerás,

nos librarás de esta generación por siempre.

Los malvados vagan errantes por todas partes,

la vileza humana llega al colmo.

Leer en Logos
Salmo 12:5: POR LA DESOLACIÓN DEL AFLIGIDO, POR LOS GEMIDOS DEL MENESTEROSO, ME LEVANTARÉ AHORA, DICE EL SEÑOR; “LO PONDRÉ EN LA SEGURIDAD QUE ANHELA.”