Estudio bíblico Logos

Salmo 15–16

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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SALMO 15

SEÑOR, ¿QUIÉN PODRÁ HABITAR EN TU TIENDA?

Salmo de David.

Señor, ¿quién podrá habitar en tu Tienda?,

¿quién podrá morar en tu monte santo?

El que camina con rectitud,

practica la justicia

y es sincero en su interior;

el que no calumnia con su lengua,

ni hace mal a su prójimo,

ni humilla al que tiene cerca;

aquel que desprecia al perverso

y respeta al que es fiel al Señor;

aquel que, jurando en su perjuicio, no se retracta;

el que no presta su dinero a usura,

ni acepta soborno contra el inocente.

El que así se comporta, jamás sucumbirá.

SALMO 16

TÚ ME MUESTRAS EL CAMINO DE LA VIDA

Poema de David.

Dios, protégeme, que en ti confío.

Dijiste al Señor: “Tú eres mi dueño,

mi felicidad está en ti”.

En cuanto a las divinidades de esta tierra:

esos poderes que tanto me complacían,

esos muchos ídolos tras los que corren,

yo no les ofreceré sacrificios

ni pronunciaré su nombre con mis labios.

El Señor es la parte de mi herencia y mi copa,

tú eres quien diriges mi destino.

Me ha tocado una buena porción,

mi heredad me deleita.

Bendeciré al Señor que me aconseja,

aún de noche me remuerde mi conciencia.

Tengo siempre presente al Señor,

con él a mi derecha no sucumbiré.

Por eso se alegra mi corazón,

mi interior se regocija,

todo mi ser descansa tranquilo,

pues no me abandonarás

en el reino de los muertos,

no permitirás que tu fiel vea la tumba.

Tú me muestras el camino de la vida,

junto a ti abunda la alegría,

a tu lado el gozo no tiene fin.

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