Números 14:29–45
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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En este desierto caerán sus cadáveres. De todos los que fueron censados de entre ustedes, mayores de veinte años y que han murmurado contra mí, ninguno entrará en la tierra en la que juré solemnemente establecerlos; con la única excepción de Caleb, hijo de Jefuné, y de Josué, hijo de Nun. A los hijos pequeños de ustedes, de quienes dijeron que serían botín del enemigo, sí les permitiré entrar; ellos conocerán la tierra que ustedes han rechazado. Así pues, los cadáveres de ustedes caerán en este desierto y sus hijos vagarán por él como nómadas durante cuarenta años, sufriendo el castigo de la infidelidad de ustedes, hasta que el último de ustedes se consuma en el desierto. Cargarán con las consecuencias de su culpa durante cuarenta años, conforme al número de los cuarenta días que estuvieron explorando la tierra, un año por cada día; así sabrán lo que significa enfrentarse a mí”. Yo, el Señor, he hablado; así trataré a toda esta multitud perversa que se ha confabulado contra mí: en este desierto serán aniquilados.
En cuanto a los hombres que Moisés envió a explorar la tierra y que al volver incitaron a toda la comunidad a murmurar contra él, desacreditando aquella tierra y dando falsos informes sobre ella, todos ellos perecieron fulminados ante el Señor. Sólo Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefuné, sobrevivieron.
DERROTA EN JORMÁ
Cuando Moisés transmitió estas cosas a todos los israelitas, el pueblo se afligió mucho. Se levantaron temprano por la mañana para encaminarse a lo más alto de la zona montañosa, diciendo:
— Estamos dispuestos a subir al lugar del que nos ha hablado el Señor; porque verdaderamente hemos incurrido en pecado.
Pero Moisés les dijo:
— ¿Por qué van a quebrantar el mandamiento del Señor? Eso no les saldrá bien. No suban, pues el Señor no está con ustedes y serían derrotados por sus enemigos. Los amalecitas y los cananeos les harán frente y ustedes morirán a espada porque han rehusado seguir al Señor y, por tanto, el Señor no estará con ustedes.
Subieron, sin embargo, desafiantes a la cima del monte, aunque ni el Arca de la alianza del Señor ni Moisés se movieron de en medio del campamento. Y los amalecitas y los cananeos, que habitaban en aquella montaña, descendieron, los atacaron y los derrotaron, persiguiéndolos hasta Jormá.
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