Logos Bible Study

Jeremías 30:10–17

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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No temas, siervo mío, Jacob

—oráculo del Señor—,

no tengas miedo, Israel.

Te traeré ya libre, de lejos,

traeré a tus hijos del destierro;

Jacob volverá y descansará,

tranquilo y sin sobresaltos,

pues estoy contigo para salvarte

—oráculo del Señor—.

Acabaré con todas las naciones

por donde los había dispersado;

pero contigo no acabaré,

sólo te corregiré como conviene

para que no quede impune tu pecado.

Así dice el Señor:

Tu fractura es incurable,

tu herida está infectada;

tu llaga no tiene remedio,

no hay medicina que la cierre.

Tus amantes te olvidaron,

ya no andarán tras de ti.

Te herí por medio del enemigo

(sin duda un escarmiento cruel),

a causa de tus muchas culpas,

de la gran cantidad de tus pecados.

¿Por qué gritas por tu herida?

¿Porque es tu llaga incurable?

Si te traté de esa manera,

ha sido a causa de tus muchas culpas,

de la gran cantidad de tus pecados.

Pero los que te comen serán comidos,

tus enemigos irán desterrados;

tus saqueadores serán saqueados,

los que te despojan, serán despojados.

Haré que se cierre tu herida,

curaré todas tus llagas

—oráculo del Señor—.

Te llamaban Repudiada,

Sión, a quien nadie busca.

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