Logos Bible Study

Isaías 56:3–12

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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Que no diga el extranjero

que se ha entregado al Señor:

“El Señor me excluye de su pueblo”;

y que no diga el eunuco:

“Aquí estoy, como árbol seco”.

Porque así dice el Señor:

A los eunucos que observan mis sábados,

que deciden cumplir mis deseos

y se aferran con fuerza a mi alianza,

les concedo en mi Templo y mi ciudad

un apellido memorable,

mejor que hijos e hijas;

les daré un renombre perpetuo,

que nadie podrá destruir.

A los extranjeros entregados al Señor,

que le rinden culto y aman su nombre,

que quieren entregarse a su servicio,

que observan el sábado sin profanarlo,

que se aferran con fuerza a mi alianza,

los traeré a mi monte santo,

tomarán parte en las fiestas

celebradas en mi casa de oración.

Sus holocaustos y sus sacrificios

serán bien recibidos en mi altar,

pues mi Templo es casa de oración,

así lo llamarán todos los pueblos.

Oráculo del Señor Dios,

que reúne a los dispersos de Israel:

Todavía volveré a reunir a otros

con los que están ya reunidos.

DIATRIBA CONTRA LOS JEFES DE ISRAEL

¡Fieras del campo, vengan a comer;

[vengan[ fieras todas de la selva!

Sus guardianes están ciegos,

no se dan cuenta de nada;

todos, como perros mudos,

ya no saben ni ladrar;

los vigilantes se tumban,

habituados a dormir;

son también perros voraces,

que no conocen la hartura.

Y hasta sus mismos pastores

no saben ni entienden nada;

todos siguen su camino,

todos van tras su provecho:

“Vengan, que voy por vino,

vamos a hartarnos de licor;

mañana será como hoy,

habrá provisión de sobra”.

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Footnotes

  1. [Signo de que el texto comprendido entre corchetes nopertenece con absoluta seguridad al texto original hebreo o griego, o de que dicho texto no figura explícitamente en el hebreo o griego llegado hasta nosotros.