Logos Bible Study

Isaías 53:5–12

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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Pero fue herido por nuestras faltas,

triturado por nuestros pecados;

aguantó el castigo que nos salva,

con sus heridas fuimos curados.

Todos íbamos errantes como ovejas,

cada cual por su propio camino,

y el Señor cargó sobre él

las culpas de todos nosotros.

Era maltratado, humillado,

pero él no abría su boca:

era como cordero arrastrado al sacrificio,

como oveja que va a ser esquilada.

Detenido sin defensa ni juicio,

¿quién se ocupó de su suerte?

Fue arrancado de la tierra de los vivos,

herido por la rebeldía de mi pueblo.

Dispusieron su tumba entre malvados,

lo enterraron entre ricos.

Aunque nunca cometió violencia

ni su boca profirió mentiras,

el Señor quiso machacarlo con males.

Por entregar su vida como ofrenda expiatoria,

verá su descendencia, vivirá muchos años,

por su mano triunfará el designio del Señor.

Después del sufrimiento verá la luz,

el justo se saciará de su conocimiento.

Mi siervo hará justos a muchos,

pues cargó con los pecados de ellos.

Le daré a todos en posesión,

tendrá como botín una multitud,

pues expuso su vida a la muerte

y fue contado entre los rebeldes,

cargó con las culpas de muchos

e intercedió por los rebeldes.

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Isaías 53:11: Después de su sufrimiento, verá la luz y quedará satisfecho; por su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos, y cargará con las iniquidades de ellos.