Gálatas 2:11–16
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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ENFRENTAMIENTO CON PEDRO EN ANTIOQUÍA
Pero cuando Pedro vino a Antioquía, me encaré abiertamente con él, porque no procedía como es debido. El caso es que al principio no tenía reparo en comer con los cristianos de origen no judío. Pero llegaron algunos pertenecientes al círculo de Santiago, y entonces Pedro comenzó a distanciarse y a evitar el trato con los no judíos, como si tuviera miedo a los partidarios de la circuncisión. Semejante actitud de fingimiento arrastró tras sí a los demás judíos e incluso al mismo Bernabé. Viendo, pues, que su proceder no se ajustaba a la verdad del mensaje evangélico, eché en cara a Pedro delante de todos: “Tú, que eres judío, te has comportado como si no lo fueras adaptándote a los paganos; ¿cómo quieres ahora obligar a los no judíos a comportarse como judíos?”.
PABLO RESUME SU EVANGELIO
Nosotros somos judíos de nacimiento, no pecadores venidos del paganismo. Estamos convencidos, sin embargo, de que Dios restablece en su amistad* al ser humano por medio de la fe en Jesucristo y no por el mero cumplimiento de la ley. Así que hemos puesto nuestra fe en Cristo Jesús, a fin de que Dios nos restablezca en su amistad por medio de esa fe y no por cumplir la ley. Pues, por el mero cumplimiento de la ley, nadie será restablecido por Dios en su amistad.
Footnotes
- *Signo indicativo de nota
- *Dios restablece en su amistad: Con este giro traducimos en este pasaje, y en general en toda la carta, los términos griegos dikaió, dikaiosine que aparecen varias veces en este pasaje y en el cp. Siguiente (2:16–17, 21 y 3:8, 11) y que equivaldrían a los tradicionales: justificar, justicia. Unos términos que, según se explica en nota a , deben entenderse no en el ámbito de la justicia, sino en el ámbito de la salvación.
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