Ezequiel 10:14–21
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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Cada uno tenía cuatro caras: la primera de querubín, la segunda de hombre, la tercera de león y la cuarta de águila. Los querubines se levantaron: era el ser viviente que yo había visto a orillas del río Quebar. Cuando los querubines andaban, avanzaban las ruedas junto a ellos. Y cuando desplegaban sus alas para elevarse sobre la tierra, tampoco las ruedas se desviaban de su lado. Cuando ellos se paraban, se paraban ellas; y cuando ellos se elevaban, se elevaban ellas también, pues el espíritu del ser viviente estaba en ellas.
LA GLORIA DEL SEÑOR ABANDONA EL TEMPLO
La gloria del Señor salió por el umbral del Templo y se posó sobre los querubines. Estos desplegaron sus alas y vi cómo se elevaban sobre la tierra, y las ruedas seguían junto a ellos. Se detuvieron a la entrada de la puerta oriental del Templo del Señor, mientras la gloria del Dios de Israel seguía encima de ellos. Era el ser viviente que había visto debajo del Dios de Israel a orillas del río Quebar; y supe que eran querubines. Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas, y las manos que les salían debajo de las alas parecían humanas.
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