2º Reyes 11:12–16
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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Entonces Joyadá sacó al hijo del rey, le entregó la corona y el testimonio, lo ungió y lo proclamó rey; finalmente aplaudieron, aclamándolo:
— ¡Viva el rey!
Al oír Atalía el griterío de los guardias y del pueblo, se acercó a la gente que estaba en el Templo del Señor. Cuando vio al rey de pie sobre el estrado, según la costumbre, a los oficiales y a los que tocaban las trompetas junto al rey, y a todo el pueblo de fiesta, mientras sonaban las trompetas, se rasgó las vestiduras y gritó:
— ¡Traición! ¡Traición!
El sacerdote Joyadá ordenó a los centuriones que estaban al mando del ejército:
— Sáquenla de las filas y maten a cuchillo al que la siga.
Como el sacerdote había ordenado que no la matasen en el Templo, le echaron mano cuando entraba en el palacio por la puerta de las caballerías y la mataron allí.
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