2º Reyes 10:15–27
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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JEHÚ Y JONADAB CONTRA LOS ADORADORES DE BAAL
Se fue de allí y se encontró con Jonadab, el hijo de Recab que había ido a visitarlo. Lo saludó y le preguntó:
— ¿Estás de acuerdo conmigo, como yo lo estoy contigo?
Jonadab respondió:
— Sí, lo estoy.
Jehú le dijo:
— Entonces dame la mano.
Le dio la mano y Jehú lo hizo subir con él en su carro. Luego le dijo:
— Ven conmigo y comprobarás cómo defiendo la causa del Señor.
Cuando llegó a Samaría mató a todos los supervivientes de la familia de Ajab que había allí hasta exterminarlos, como el Señor había anunciado a Elías.
Luego convocó a toda la gente y les dijo:
— Si Ajab rindió culto a Baal, Jehú lo superará. Así que, llámenme a todos los profetas de Baal y a todos sus fieles y sacerdotes sin excepción, porque quiero ofrecer a Baal un gran sacrificio. El que falte morirá.
Jehú actuaba con astucia para exterminar a los fieles de Baal. A continuación ordenó:
— Anuncien una celebración solemne en honor de Baal.
La anunciaron. Luego envió mensajeros por todo Israel y llegaron todos los fieles de Baal, sin faltar ninguno. Entraron al templo de Baal y lo llenaron por completo. Entonces Jehú ordenó al encargado del vestuario:
— Saca vestiduras para todos los fieles de Baal.
Él se las sacó. Jehú y Jonadab, el hijo de Recab, entraron en el templo, y Jehú dijo a los fieles de Baal:
— Comprueben que aquí entre ustedes sólo hay fieles de Baal y que no hay fieles del Señor.
Luego entraron a ofrecer sacrificios y holocaustos. Jehú había dejado apostados fuera ochenta hombres con estas órdenes:
— El que deje escapar a alguno de los hombres que yo les entregue, lo pagará con su vida.
Y cuando concluyó el holocausto, Jehú ordenó a los guardias y oficiales:
— Entren y mátenlos. Que no escape ninguno.
Los guardias y oficiales los pasaron a cuchillo y los arrojaron fuera. Luego fueron al camarín del templo de Baal, sacaron de allí la estatua de Baal y la quemaron. Finalmente derribaron las columnas y el templo de Baal y convirtieron el lugar en una cloaca hasta el día de hoy.
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