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Éxodo 35:25–36:5

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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Las mujeres con habilidad para tejer traían sus tejidos hechos a mano de color violeta, escarlata o carmesí y también lino fino; y otras mujeres, que conocían bien el oficio, se ofrecieron voluntariamente a tejer el pelo de cabra. Los principales del pueblo aportaron piedras de ónice y otras piedras preciosas para el engaste del efod y el pectoral; aportaron también especias, aceite para las lámparas y para la unción e incienso aromático.

Tanto los hombres como las mujeres que sintieron el impulso de ayudar libremente en la obra que el Señor había ordenado a Moisés, trajeron su ofrenda voluntariamente al Señor.

LOS ARTESANOS BESALEL Y OHOLIAB

Moisés les dijo a los israelitas:

— Miren, el Señor ha escogido a Besalel, hijo de Urí y nieto de Jur, de la tribu de Judá, y lo ha dotado de habilidades extraordinarias, de destreza, talento y pericia en toda clase de trabajos, para idear proyectos y realizarlos en oro, plata y bronce, para tallar y engastar piedras preciosas, para trabajar la madera y realizar cualquier otra labor de artesanía. También lo ha dotado de talento para transmitir sus enseñanzas a otros. A él y a Oholiab, hijo de Ajisamac, de la tribu de Dan, el Señor los ha dotado de manos habilidosas para realizar toda clase de trabajos: de tallado y de diseño, de recamado de telas de púrpura violeta, escarlata o carmesí y de lino fino. Sabrán diseñar proyectos artísticos y ejecutarlos.

Así pues, Besalel, Oholiab y aquellos a quienes el Señor había dotado de talento y habilidad especial para realizar los distintos trabajos del santuario, llevaron a cabo todo lo que había ordenado el Señor.

LA SUSPENSIÓN DE LAS OFRENDAS

Moisés reunió a Besalel, a Oholiab y a todos los artesanos a quienes el Señor había dotado de habilidad y estaban dispuestos a colaborar en la realización de esa tarea, y personalmente les entregó todas las ofrendas que los israelitas habían donado para la realización del santuario. Pero como día tras día el pueblo seguía llevando ofrendas voluntarias, todos los artesanos que trabajaban en el santuario suspendieron su labor para ir a decirle a Moisés:

— La gente está trayendo más de lo que se necesita para acabar lo que el Señor ha ordenado.

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