Logos Bible Study

Salmo 11:título–12:8

Reina Valera Revisada (1960)Other versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

El refugio del justo

Al músico principal. Salmo de David.

En Jehová he confiado;

¿Cómo decís a mi alma,

Que escape al monte cual ave?

2Porque he aquí, los malos tienden el arco,

Disponen sus saetas sobre la cuerda,

Para asaetear en oculto a los rectos de corazón.

3Si fueren destruidos los fundamentos,

¿Qué ha de hacer el justo?

4Jehová está en su santo templo;

Jehová tiene en el cielo su trono;

Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.

5Jehová prueba al justo;

Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.

6Sobre los malos hará llover calamidades;

Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.

7Porque Jehová es justo, y ama la justicia;

El hombre recto mirará su rostro.

SALMO 12

Oración pidiendo ayuda contra los malos

Al músico principal; sobre Seminit. Salmo de David.

Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos;

Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.

2Habla mentira cada uno con su prójimo;

Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.

3Jehová destruirá todos los labios lisonjeros,

Y la lengua que habla jactanciosamente;

4A los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos;

Nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros?

5Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos,

Ahora me levantaré, dice Jehová;

Pondré en salvo al que por ello suspira.

6Las palabras de Jehová son palabras limpias,

Como plata refinada en horno de tierra,

Purificada siete veces.

7Tú, Jehová, los guardarás;

De esta generación los preservarás para siempre.

8Cercando andan los malos,

Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres.

Read in Logos
Salmo 12:5: POR LA DESOLACIÓN DEL AFLIGIDO, POR LOS GEMIDOS DEL MENESTEROSO, ME LEVANTARÉ AHORA, DICE EL SEÑOR; “LO PONDRÉ EN LA SEGURIDAD QUE ANHELA.”