Logos Bible Study

Zacarías 14

Nueva Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Reino universal de Dios

Viene el día del Señora en el cual serán repartidos tus despojos en medio de tib.

Porque Yo reuniré a todas las naciones en batalla contra Jerusalén; y será tomada la ciudada y serán saqueadas las casas y violadas las mujeresb. La mitad de la ciudad será desterrada, pero el resto del pueblo no será cortado de la ciudad.

Entonces saldrá el Señor y peleará contra aquellas nacionesa, como cuando Él peleó el día de la batalla.

Sus pies se posarán aquel día en el monte de los Olivos, que está frente a Jerusalén, al orientea; y el monte de los Olivos se hendirá por el medio, de oriente a occidenteb, formando un enorme valle, y una mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur.

Ustedes huirán al valle de Mis montes, porque el valle de los montes llegará hasta Azal. Huirán tal como huyeron a causa del terremoto en los días de Uzías, rey de Judáa. Entonces vendrá el Señor mi Dios, y todos los santos con Élb.

Y sucederá que en aquel día no habrá luz; las luminarias se oscurecerána.

Será un día único, conocido solo del Señora, ni día ni nocheb; y sucederá que a la hora de la tarde habrá luzc.

En aquel día brotarán aguas vivas de Jerusalén, una mitad hacia el mar oriental y la otra mitad hacia el mar occidental, será lo mismo en verano que en inviernoa.

El Señor será Rey sobre toda la tierraa. En aquel día el Señor será uno, y uno Su nombreb.

Toda la tierra se volverá como una llanura desde Gebaa hasta Rimónb, al sur de Jerusalénc. Pero esta se levantará y será habitada en su lugard desde la puerta de Benjamíne hasta el lugar de la puerta Primera, hasta la puerta del Ángulof, y desde la torre de Hananeel hasta los lagares del reyg.

Y habitarán en ella y no habrá más maldicióna; y Jerusalén habitará en seguridadb.

Esta será la plaga con que el Señor herirá a todos los pueblos que han hecho guerra contra Jerusalén: se pudrirá su carne estando ellos aún de pie, y se pudrirán sus ojos en sus cuencas, y su lengua se pudrirá en su bocaa.

Y sucederá que en aquel día habrá entre ellos un gran pánico del Señor; y cada uno agarrará la mano de su prójimoa, y la mano de uno se levantará contra la mano de su prójimo.

También Judá peleará en Jerusaléna; y se amontonarán las riquezas de todas las naciones circunvecinas: oro, plata y vestidos en gran abundanciab.

Como aquella plagaa así será la plaga del caballo, del mulo, del camello, del asno y de todos los animales que haya en aquellos campamentos.

Y sucederá que todo sobreviviente de todas las naciones que fueron contra Jerusalén subirán de año en año para adorar al Reya, Señor de los ejércitos, y para celebrar la Fiesta de los Tabernáculo1b.

Y sucederá que los de las familias de la tierra que no suban a Jerusalén para adorar al Rey, Señor de los ejércitosa, no recibirán lluvia sobre ellosb.

Y si la familia de Egipto no sube ni viene, entonces sobre ellos no habrá lluvia; será la plaga con la cual el Señor herirá a las nacionesa que no suban a celebrar la Fiesta de los Tabernáculos.

Este será el castigo de Egipto y el castigo de todas las naciones que no suban a celebrar la Fiesta de los Tabernáculos.

En aquel día estará grabado en los cascabeles de los caballos: «Santidad al Señora». Y serán las ollas en la casa del Señor como los tazones delante del altarb.

Toda olla en Jerusalén y en Judá será consagrada al Señor de los ejércitos. Todos los que ofrezcan sacrificios vendrán y tomarán de ellas y en ellas cocerána. Y no habrá más mercaderb en la casa del Señor de los ejércitos en aquel día.

Read in Logos

Footnotes

  1. 1O de las enramadas.

Cross references

  1. aIsa. 13:6, 9; Joel 2:1; Mal. 4:1
  2. bZac. 14:14
  3. aZac. 12:2, 3
  4. bIsa. 13:16
  5. aZac. 9:14, 15
  6. aEzq. 11:23
  7. bIsa. 64:1, 2; Ezq. 47:1–10; Miq. 1:3, 4; Hab. 3:6; Zac. 4:7; 14:8
  8. aIsa. 29:6; Amós 1:1
  9. bSal. 96:13; Isa. 66:15, 16; Mat. 16:27; 25:31
  10. aIsa. 13:10; Jer. 4:23; Ezq. 32:7, 8; Joel 2:30, 31; Hech. 2:16, 19
  11. aJer. 30:7; Amós 8:9
  12. bIsa. 45:21; Hech. 15:18
  13. cIsa. 58:10; Apoc. 22:5
  14. aEzq. 47:1–12; Joel 3:18; Juan 7:38; Apoc. 22:1, 2
  15. aIsa. 2:2–4; 45:23; Zac. 9:9; 14:16, 17
  16. bDt. 6:4; Isa. 45:21–24
  17. a1 Rey. 15:22
  18. bJos. 15:32; Jue. 20:45, 47
  19. cIsa. 2:2; Amós 9:11
  20. dJer. 30:18; Zac. 12:6
  21. eJer. 37:13; 38:7
  22. f2 Rey. 14:13
  23. gJer. 31:28
  24. aZac. 8:13; Apoc. 22:3
  25. bJer. 23:5, 6; Ezq. 34:25–28
  26. aLev. 26:16; Dt. 28:21, 22
  27. aZac. 11:6
  28. aZac. 12:2, 5
  29. bIsa. 23:18; Zac. 14:1
  30. aZac. 14:12
  31. aIsa. 60:6–9; 66:18–21, 23
  32. bLev. 23:34–44
  33. aZac. 14:9, 16
  34. bJer. 14:3–6; Amós 4:7
  35. aZac. 14:12, 15
  36. aEx. 28:36–38
  37. bEzq. 46:20
  38. aNeh. 8:10; Rom. 14:6, 7; 1 Cor. 10:31
  39. bSof. 1:11