The Future of Bible Study Is Here.
Salmo 71–73
1 aEn Ti, oh Señor, me refugio;
Jamás sea yo avergonzado.
2 Líbrame en Tu justicia, y rescátamea;
Inclina a mí Tu oídob, y sálvame.
3 Sé para mí una roca de refugioa, a la cual pueda ir continuamente;
Tú has dado mandamiento para salvarmeb,
Porque Tú eres mi roca y mi fortalezac.
4 Dios mío, rescátame de la mano del impíoa,
De la mano del malhechor y del implacable,
5 Porque Tú eres mi esperanzaa;
Oh Señor Dios, Tú eres mi confianzab desde mi juventud.
6 De Ti he recibido apoyo desde mi nacimientoa;
Tú eres el que me sacó del seno de mi madreb;
Para Ti es de continuo mi alabanzac.
7 He llegado a ser el asombro de muchosa,
Porque Tú eres mi refugio fuerteb.
8 Llena está mi boca de Tu alabanzaa
Y de Tu gloria todo el díab.
9 No me rechaces en el tiempo de la vejeza;
No me desampares cuando me falten las fuerzas.
10 Porque mis enemigos han hablado de mí;
Y los que acechan mi vidaa han consultado entre síb,
11 Diciendo: «Dios lo ha desamparadoa;
Persíganlo y aprésenlo, pues no hay quien lo libreb».
12 Oh Dios, no estés lejos de mía;
Dios mío, apresúrate a socorrermeb.
13 Sean avergonzados y consumidos los enemigos de mi almaa;
Sean cubiertos de afrenta y de ignominiab los que procuran mi malc.
14 Pero yo esperaré continuamentea,
Y aún te alabaré más y másb.
15 Todo el día contará mi bocaa
De Tu justicia y de Tu salvaciónb,
Porque son innumerablesc.
16 Vendré con los hechos poderosos de Diosa el Señor;
Haré mención de Tu justiciab, de la Tuya sola.
17 Oh Dios, Tú me has enseñado desde mi juventuda,
Y hasta ahora he anunciado Tus maravillasb.
18 Y aun en la vejez y las canasa, no me desampares, oh Dios,
Hasta que anuncie Tu poder1 a esta generación,
Tu poderío a todos los que han de venirb.
19 Porque Tu justicia, oh Dios, alcanza hasta los cielos1a,
Tú que has hecho grandes cosasb;
Oh Dios, ¿quién como Túc?
20 Tú que me has hecho ver muchas angustias y afliccionesa,
Me volverás a dar vidab,
Y me levantarás de nuevo de las profundidades de la tierrac.
21 Aumenta Tú mi grandezaa
Y vuelve a consolarmeb.
22 Y yo te daré gracias con el arpaa,
Cantaré Tu verdad1, Dios mío;
A Ti cantaré alabanzas con la lirab,
Oh Santo de Israelc.
23 Darán voces de júbilo mis labios, cuando te cante alabanzasa,
Y mi alma, que Tú has redimidob.
24 También mi lengua hablará de Tu justicia todo el díaa,
Porque han sido avergonzados, porque han sido humillados, los que procuran mi malb.
Salmo a Salomón.
1 Oh Dios, da Tus juicios al reya,
Y Tu justicia al hijo del reyb.
2 Juzgue él a Tu pueblo con justiciaa,
Y a Tus afligidos con equidadb.
3 Traigan paz los montes al pueblo,
Y justiciaa los collados.
4 Haga el rey justicia a los afligidos del pueblo,
Salve a los hijos de los pobres,
Y aplaste al opresora.
5 Que te teman mientras duren el sol y la lunaa,
Por todas las generaciones.
6 Descienda el rey como la lluvia sobre la hierba cortadaa,
Como aguaceros que riegan la tierrab.
7 Florezca la justicia en sus díasa,
Y abundancia de pazb hasta que no haya luna.
Y desde el Río Éufrates hasta los confines de la tierraa.
9 Dobléguense ante éla los moradores del desiertob,
Y sus enemigos laman el polvoc.
10 Los reyes de Tarsisa y de las islasb traigan presentes;
Los reyes de Sabác y de Sebad ofrezcan tributoe;
11 Y póstrense ante él todos los reyes de la tierraa;
Sírvanle todas las nacionesb.
12 Porque él librará al necesitado cuando clame,
También al afligido y al que no tiene quien lo auxiliea.
13 Tendrá compasión del pobre y del necesitadoa,
Y la vida de los necesitados salvará.
14 Rescatará su vidaa de la opresión y de la violencia,
Y su sangre será preciosa ante sus ojosb.
15 Que viva, pues, y se le dé del oro de Sabáa,
Y que se ore por él continuamente;
Que todo el día se le bendiga.
16 Haya abundancia de grano en la tierra, en las cumbres de los montes;
Su fruto se mecerá como los cedros del Líbanoa;
Que los de la ciudad florezcan como la hierba de la tierrab.
17 Sea su nombre para siemprea;
Que su nombre se engrandezca mientras dure el solb,
Y sean benditos por él los hombresc;
Llámenlo bienaventurado todas las nacionesd.
18 Bendito sea el Señor Dios, el Dios de Israela,
El único que hace maravillasb.
19 Bendito sea Su glorioso nombrea para siempre,
Sea llena de Su gloria toda la tierrab.
Amén y aménc.
20 Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí.
Salmo 73
El fin de los malos en contraste con el de los justos
Salmo de Asaf.
1 Ciertamente Dios es bueno para con Israela,
Para con los puros de corazónb.
2 En cuanto a mí, mis pies estuvieron a punto de tropezar,
Casi resbalaron mis pasosa.
3 Porque tuve envidia de los arrogantesa
Al ver la prosperidad de los impíosb.
4 Porque no hay dolores en su muerte,
Y su cuerpo es robusto.
5 No sufren penalidadesa como los mortales,
Ni son azotados como los demás hombresb.
6 Por tanto, el orgullo es su collara;
El manto de la violencia los cubreb.
7 Los ojos se les saltan de gorduraa;
Se desborda su corazón con sus antojos.
8 Se burlana, y con maldad hablan de opresión;
Hablanb desde su encumbrada posición.
9 Contra el cielo han puesto su bocaa,
Y su lengua se pasea por la tierra.
10 Por eso el pueblo de Dios vuelve a este lugar,
Y beben las aguas de la abundanciaa.
11 Y dicen: «¿Cómo lo sabe Diosa?
¿Hay conocimiento en el Altísimo?».
12 Miren, estos son los impíos,
Y, siempre desahogadosa, han aumentado sus riquezasb.
13 Ciertamente en vano he guardado puro mi corazóna
Y lavado mis manos en inocenciab,
14 Pues he sido azotado todo el díaa
Y castigado cada mañanab.
15 Si yo hubiera dicho: «Así hablaré»,
Habría traicionado a la generación de Tus hijosa.
16 Cuando pensaba, tratando de entender estoa,
Fue difícil para mí,
17 Hasta que entré en el santuario de Diosa;
Entonces comprendí el fin de ellosb.
18 Ciertamente Tú los pones en lugares resbaladizosa;
Los arrojas a la destrucciónb.
19 ¡Cómo son destruidos en un momentoa!
Son totalmente consumidos por terrores repentinosb.
20 Como un sueño del que despiertaa,
Oh Señor, cuando te levantesb, despreciarás su aparienciac.
21 Cuando mi corazón se llenó de amarguraa,
Y en mi interior sentía punzadasb,
22 Entonces era yo torpe y sin entendimientoa;
Era como una bestiab delante de Ti.
23 Sin embargo, yo siempre estoy contigo;
Tú me has tomado de la mano derechaa.
24 Con Tu consejo me guiarása,
Y después me recibirás en gloriab.
25 ¿A quién tengo yo en los cielosa sino a Ti?
Fuera de Ti, nada deseo en la tierra.
26 Mi carne y mi corazón pueden desfallecera,
Pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempreb.
27 Porque los que están lejos de Ti perecerána;
Tú has destruido a todos los que te son infielesb.
28 Pero para mí, estar cerca de Dios es mi biena;
En Dios el Señor he puesto mi refugiob
Para contar todas Tus obrasc.
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Lit. brazo. |
| b | |
| 1 | Lit. las alturas. |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | O fidelidad. |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| e | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c |
Regístrese para utilizar nuestro
Herramientas gratuitas de estudio de la Biblia
|
Al registrarse para obtener una cuenta, usted acepta que Logos Términos del servicio y Política de privacidad.
|