Rut 1:6–22
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Entonces se levantó con sus nueras para regresar de la tierra de Moab, porque ella había oído en la tierra de Moab que el Señor había visitado a Su puebloa dándole alimentob.
Salió, pues, del lugar donde estaba, y sus dos nueras con ella, y se pusieron en camino para volver a la tierra de Judá.
Y Noemí dijo a sus dos nueras: «Vayan, regrese cada una a la casa de su madre. Que el Señor tenga misericordiaa de ustedes como ustedes la han tenido con los que murieron y conmigo.
»Que el Señor les conceda que hallen descanso, cada una en la casa de su marido». Entonces las besó, y ellas alzaron sus voces y lloraron,
y le dijeron: «No, sino que ciertamente volveremos contigo a tu pueblo»
Pero Noemí dijo: «Vuélvanse, hijas mías. ¿Por qué quieren ir conmigo? ¿Acaso tengo aún hijos en mis entrañas para que sean sus maridosa?
»Vuélvanse, hijas mías. Váyanse, porque soy demasiado vieja para tener marido. Si dijera que tengo esperanza, y si aun tuviera un marido esta noche y también diera a luz hijos,
¿esperarían por eso hasta que fueran mayores? ¿Dejarían ustedes de casarse por eso? No, hijas mías, porque eso es más difícil1 para mí que para ustedes, pues la mano del Señor se ha levantado2 contra mía».
Y ellas alzaron sus voces y lloraron otra vez; y Orfa besó a su suegra, pero Rut se quedó con ella.
Entonces Noemí dijo: «Mira, tu cuñada ha regresado a su pueblo y a sus diosesa; vuelve tras tu cuñada».
Pero Rut le respondió: «No insistas en que te deje o que deje de seguirte; porque adonde tú vayas, yo iré, y donde tú mores, moraré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.
»Donde tú mueras, allí moriré, y allí seré sepultada. Así haga el Señor conmigo, y aún peor1a, si algo, excepto la muerte, nos separa».
Al ver Noemí que Rut estaba decidida a ir con ella, no le insistió más1a.
Caminaron, pues, las dos hasta que llegaron a Belén. Cuando llegaron a Belén, toda la ciudad se conmovióa a causa de ellas, y las mujeres decían: «¿No es esta Noemí?».
Ella les dijo: «No me llamen Noemí1, llámenme Mara2, porque el trato del Todopoderoso3 me ha llenado de amargura4a.
»Llena me fui, pero vacía me ha hecho volver el Señora. ¿Por qué me llaman Noemí, ya que el Señor ha dado testimonio contra mí y el Todopoderoso1 me ha afligido?».
Y volvió Noemí, y con ella su nuera Rut la moabita, regresando así de los campos de Moab. Llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebadaa.
Notas al pie
Referencias cruzadas
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