Logos Bible Study

Rut 2–3

Nueva Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Rut en el campo de Booz

Noemí tenía un pariente1 de su marido, un hombre de mucha riqueza2, de la familia de Elimeleca, el cual se llamaba Booz.

Y Rut la moabita dijo a Noemí: «Te ruego que me dejes ir al campo a recoger espigasa en pos de aquel a cuyos ojos halle gracia». Ella le respondió: «Ve, hija mía».

Partió, pues, y espigó en el campo en pos de los segadores; y fue a1 la parte del campo que pertenecía a Booz, que era de la familia de Elimelec.

En ese momento vino Booz de Belén, y dijo a los segadores: «El Señor sea con ustedesa». «Que el Señor te bendiga», le respondieron ellos.

Entonces Booz dijo a su siervo que estaba a cargo de1 los segadores: «¿De quién es esta joven?».

Y el siervo a cargo de los segadores respondió: «Es la joven moabita que volvió con Noemí de la tierra de Moab.

»Y ella me dijo: “Te ruego que me dejes espigar y recoger tras los segadores entre las gavillas”. Y vino y ha permanecido desde la mañana hasta ahora; solo se ha sentado en la casa por un momento».

Rut y Booz

Entonces Booz dijo a Rut: «Oye1, hija mía. No vayas a espigar a otro campo; tampoco pases de aquí, sino quédate con mis criadas.

»Fíjate en el campo donde ellas siegan y síguelas, pues he ordenado a los siervos que no te molesten1. Cuando tengas sed, ve a las vasijas y bebe del agua que sacan los siervos»

Ella bajó su rostro, se postró en tierraa y le dijo: «¿Por qué he hallado gracia ante sus ojos para que se fije en mí, siendo yo extranjera?».

Booz le respondió: «Todo lo que has hecho por tu suegra después de la muerte de tu esposo me ha sido informado en detalle, y cómo dejaste a tu padre, a tu madre y tu tierra natal, y viniste a un pueblo que antes no conocías.

»Que el Señor recompense tu obraa y que tu pago sea completo de parte del Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarteb».

Entonces ella dijo: «Señor mío, he hallado gracia ante sus ojos, porque me ha consolado y en verdad ha hablado con bondad a su1 sierva, aunque yo no soy ni como una de sus criadas».

A la hora de comer, Booz le dijo a Rut: «Ven acá1 para que comas del pan y mojes tu pedazo de pan en el vinagre». Así pues ella se sentó junto a los segadores. Booz le sirvió2 grano tostado, y ella comió hasta saciarse y aún le sobróa.

Cuando ella se levantó para espigar, Booz ordenó a sus siervos y les dijo: «Déjenla espigar aun entre las gavillas y no la avergüencen.

»También sacarán a propósito para ella un poco de grano de los manojos y lo dejarán para que ella lo recoja. No la reprendan»

Rut espigó en el campo hasta el anochecer, y desgranó lo que había espigado, y fue como 22 litros de cebada.

Ella lo tomó y fue a la ciudad, y su suegra vio lo que había recogido. Rut sacó también lo que le había sobrado después de haberse saciado1 y se lo dio a Noemí2a.

Entonces su suegra le dijo: «¿Dónde espigaste y dónde trabajaste hoy? Bendito sea aquel que se fijó en tia». Y ella informó a su suegra con quién había trabajado, y dijo: «El hombre con quien trabajé hoy se llama Booz».

Noemí dijo a su nuera: «Sea él bendito del Señor, porque no ha rehusado su bondad ni a los vivos ni a los muertosa». Le dijo también Noemí: «El hombre es nuestro pariente1; es uno de nuestros parientes más cercanos».

Entonces Rut la moabita dijo: «Además1, él me dijo: “Debes estar cerca de mis siervos hasta que hayan terminado toda mi cosecha”».

Noemí dijo a Rut su nuera: «Es bueno, hija mía, que salgas con sus criadas, no sea que en otro campo te maltraten1».

Y Rut se quedó cerca de las criadas de Booz espigando hasta que se acabó la cosechaa de cebada y de trigo. Y ella vivía con su suegra.

Rut pide a Booz que sirva de redentor

Después su suegra Noemí le dijo: «Hija mía, ¿no he de buscar seguridad1 para ti, para que te vaya bien?

»Ahora pues, ¿no es Booz nuestro pariente1a, con cuyas criadas estabas? Mira, él va a aventar cebada en la era esta noche.

»Lávate, pues, perfúmate y ponte tu mejor vestido y baja a la era; pero no te des a conocer al hombre hasta que haya acabado de comer y beber.

»Y sucederá que cuando él se acueste, notarás1 el lugar donde se acuesta; irás, descubrirás sus pies y te acostarás; entonces él te dirá lo que debes hacer».

Ella respondió: «Todo lo que me dices, haréa».

Descendió, pues, Rut a la era e hizo todo lo que su suegra le había mandado.

Cuando Booz hubo comido y bebido, y su corazón estaba contentoa, fue a acostarse al pie1 del montón de grano; y ella vino calladamente, le destapó los pies y se acostó.

A medianoche Booz se sorprendió, y al voltearse1 notó que una mujer estaba acostada a sus pies.

Booz le preguntó: «¿Quién eres?». Y ella respondió: «Soy Rut, su sierva. Extienda, pues, su manto sobre su sierva, por cuanto es pariente cercano».

Entonces él dijo: «Bendita seas del Señora, hija mía. Has hecho tu última bondad mejor que la primera, al no ir en pos de los jóvenes, ya sean pobres o ricos.

»Ahora, hija mía, no temas. Haré por ti todo lo que me pidas1, pues todo mi pueblo en la ciudad2 sabe que eres una mujer virtuosaa.

»Ahora bien, es verdad que soy pariente cercano1, pero hay un pariente1 más cercano que yo.

»Quédate esta noche, y cuando venga la mañana, si él quiere redimirte1, bien, que te redimaa. Pero si no quiere redimirte1, entonces, como que el Señorb vive, yo te redimiré. Acuéstate hasta la mañana».

Ella se acostó a sus pies hasta la mañana, y se levantó antes que una persona pudiera reconocer a otra; y él dijo: «Que no se sepa que ha venido mujer a la eraa».

Luego Booz le dijo: «Dame el manto que tienes puesto y sujétalo». Y ella lo sujetó, y él midió seis porciones de cebada y se las puso encima. Entonces ella1 entró en la ciudad.

Cuando llegó a donde estaba su suegra, esta le preguntó: «¿Cómo te fue1, hija mía?». Y Rut le contó todo lo que Booz había hecho por ella.

Y añadió: «Me dio estas seis porciones de cebada, pues dijo: “No vayas a tu suegra con las manos vacías”».

Entonces Noemí dijo: «Espera, hija mía, hasta que sepas cómo se resolverá1 el asunto; porque este hombre no descansará hasta que lo haya arreglado2 hoy mismo».

Read in Logos

Footnotes

  1. 1O un conocido.
  2. 2U hombre poderoso y valiente.
  3. 1 su suerte cayó sobre.
  4. 1 puesto sobre.
  5. 1 ¿No has oído.
  6. 1 toquen.
  7. 1 al corazón de tu.
  8. 1 Acércate.
  9. 2 extendió.
  10. 1 su saciedad.
  11. 2 a ella.
  12. 1 cercano a nosotras.
  13. 1 También que.
  14. 1 caigan sobre ti.
  15. 1 reposo.
  16. 1O conocido.
  17. 1 sabrás.
  18. 1 extremo.
  19. 1 y se torció.
  20. 1 digas.
  21. 2 puerta.
  22. 1O redentor.
  23. 1O actuar como pariente cercano.
  24. 1Así en muchos y versiones antiguas; en el , él.
  25. 1 ¿Quién eres tú.
  26. 1 caerá.
  27. 2 termine el asunto.

Cross references

  1. aRut 1:2
  2. aLev. 19:9, 10; 23:22; Dt. 24:19; Rut 2:7
  3. aJue. 6:12; Sal. 129:8; Luc. 1:28; 2 Tes. 3:16
  4. a1 Sam. 25:23
  5. a1 Sam. 24:19
  6. bRut 1:16; Sal. 17:8; 36:7; 57:1; 61:4; 63:7; 91:4
  7. aRut 2:18
  8. aRut 2:14
  9. aSal. 41:1
  10. a2 Sam. 2:5
  11. aDt. 16:9
  12. aDt. 25:5–10
  13. aEf. 6:1; Col. 3:20
  14. aJue. 19:6, 9; 2 Sam. 13:28; 1 Rey. 21:7; Est. 1:10
  15. aRut 2:20
  16. aPrv. 12:4; 31:10
  17. aDt. 25:5; Mat. 22:24
  18. bJue. 8:19; Jer. 4:2; 12:16
  19. aRom. 14:16; 2 Cor. 8:21