Logos Bible Study

Números 11:1–35

Nueva Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

El pueblo comenzó a quejarse en la adversidada a oídos del Señorb; y cuando el Señor lo oyó, se encendió Su ira, y el fuego del Señor ardió entre ellos y consumió un extremo del campamento.

Entonces el pueblo clamó a Moisésa, y Moisés oró al Señor y el fuego se apagó.

Y se le dio a aquel lugar el nombre de Tabera1a, porque el fuego del Señor había ardido entre ellos.

El populachoa que estaba entre ellos tenía un deseo insaciableb; y también los israelitas volvieron a llorar, y dijeron: «¿Quién nos dará carne para comerc?

»Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egiptoa, de los pepinos, de los melones, los puerros, las cebollas y los ajos;

pero ahora no tenemos apetito. Nada hay para nuestros ojos excepto este manáa».

Y el maná era como una semilla de cilantroa, y su aspecto como el del bedeliob.

El pueblo iba, lo recogía y lo molía entre dos piedras de molino, o lo machacaba en el mortero, y lo hervía en el caldero y hacía tortas con él; y tenía el sabor de tortas cocidas con aceite.

Cuando el rocío caía en el campamento por la noche, con él caía el manáa.

Y Moisés oyó llorar al pueblo, por sus familias, cada uno a la puerta de su tienda; y la ira del Señor se encendió en gran manera, y a Moisés no le agradó.

Entonces Moisés dijo al Señor: «¿Por qué has tratado tan mal a Tu siervo? ¿Y por qué no he hallado gracia ante Tus ojos para que hayas puesto la carga de todo este pueblo sobre mía?

»¿Acaso concebí yo a todo este pueblo? ¿Fui yo quien lo dio a luz para que me dijeras: “Llévalo en tu seno, como la nodrizaa lleva al niño de pecho, a la tierra que Yo juré a sus padresb”?

»¿De dónde he de conseguir carne para dar a todo este puebloa? Porque claman a mí, diciendo: “Danos carne para que comamos”

»Yo solo no puedo llevar a todo este pueblo, porque es mucha carga para mía.

»Y si así me vas a tratar, te ruego que me matesa si he hallado gracia ante Tus ojos, y no me permitas ver mi desventura».

Entonces el Señor dijo a Moisés: “Reúneme a setenta hombres de los ancianos de Israel, a quienes tú conozcas como los ancianos del pueblo y a sus oficialesa, y tráelos a la tienda de reunión y que permanezcan allí contigo.

»Entonces descenderé y hablaré contigo allí, y tomaré del Espíritu que está sobre ti y lo pondré sobre ellosa, y llevarán contigo la carga del pueblo para que no la lleves tú solob.

»Y dile al pueblo: “Conságrensea para mañana, y comerán carne, pues han llorado a oídos del Señorb, diciendo: ‘¡Quién nos diera de comer carne! Porque nos iba mejor en Egipto.’ El Señor, pues, les dará carne y comerán.

”No comerán un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días,

sino todo un mes, hasta que les salga por las narices y les sea aborrecible, porque han rechazado al Señora, que está entre ustedes, y han llorado delante de Él, diciendo: ‘¿Por qué salimos de Egipto?’ ”».

Pero Moisés dijo: «El pueblo, en medio del cual estoy, llega a 600,000 de a pie; y Tú has dicho: “Les daré carne a fin de que coman, por todo un mes”

»¿Sería suficiente degollar para ellos las ovejas y los bueyes? ¿O sería suficiente juntar para ellos todos los peces del mar?».

Y el Señor dijo a Moisés: «¿Está limitado el poder del Señora? Ahora verás si Mi palabra se te cumpleb o no».

Salió Moisés y dijo al pueblo las palabras del Señor. Reunió después a setenta hombresa de los ancianos del pueblo y los colocó alrededor de la tienda.

Entonces el Señor descendió en la nubea y le habló; y tomó del Espíritu que estaba sobre él y lo colocó sobre los setenta ancianosb. Y sucedió que cuando el Espíritu reposó sobre ellos, profetizaron; pero no volvieron a hacerlo más.

Pero dos hombres habían quedado en el campamento; uno se llamaba Eldad, y el otro se llamaba Medad. Y el Espíritu reposó sobre ellosa, (ellos estaban entre los que se habían inscrito, pero no habían salido a la tienda), y profetizaron en el campamento.

Y un joven corrió y avisó a Moisés: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento».

Entonces respondió Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde su juventuda: «Moisés, señor mío, detenlosb».

Pero Moisés le dijo: «¿Tienes celos por causa mía? ¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profetaa, que el Señor pusiera Su Espíritu sobre ellos!».

Después Moisés volvió al campamento, y con él los ancianos de Israel.

Y salió de parte del Señor un viento que trajo codornices desde el mar y las dejó caer junto al campamentoa, como un día de camino de este lado, y un día de camino del otro lado, por todo alrededor del campamento, y como 2 codos (90 centímetros) de espesor sobre la superficie de la tierra.

Y el pueblo estuvo levantado todo el día, toda la noche, y todo el día siguiente, y recogieron las codornices, y las tendieron para sí por todos los alrededores del campamento; el que recogió menos, recogió diez montones (homeres: 2 toneladas)a.

Pero mientras la carne estaba aún entre sus dientes, antes que la masticaran, la ira del Señor se encendió contra el pueblo, y el Señor hirió al pueblo con una plaga muy malaa.

Por eso llamaron a aquel lugar Kibrot Hataava1a, porque allí sepultaron a los que habían sido codiciosos.

Y de Kibrot Hataava el pueblo salió para Hazerot, y permaneció en Hazerota.

Read in Logos

Footnotes

  1. 1 Encendido.
  2. 1 Tumbas de la Codicia.

Cross references

  1. aNúm. 14:2; 16:11; 17:5
  2. bNúm. 11:18; 14:28
  3. aNúm. 12:11, 13; 21:7
  4. aDt. 9:22
  5. aEx. 12:38
  6. b1 Cor. 10:6
  7. cSal. 78:20
  8. aEx. 16:3
  9. aNúm. 21:5
  10. aEx. 16:31
  11. bGn. 2:12
  12. aEx. 16:13, 14
  13. aEx. 5:22; Dt. 1:12
  14. a2 Rey. 10:1, 5; Isa. 49:23
  15. bGn. 24:7; Ex. 13:5, 11; 33:1
  16. aNúm. 11:21, 22; Juan 6:5–9
  17. aEx. 18:18; Dt. 1:12
  18. aEx. 32:32
  19. aEx. 18:25; 24:1, 9
  20. aNúm. 11:25
  21. b1 Sam. 10:6; Joel 2:28
  22. aEx. 19:10, 22
  23. bNúm. 11:1
  24. aJos. 24:27; 1 Sam. 10:19
  25. aIsa. 50:2; 59:1
  26. bEzq. 12:25; 24:14
  27. aNúm. 11:16
  28. aNúm. 12:5
  29. bNúm. 11:17
  30. aNúm. 24:2; 1 Sam. 10:6; 2 Crón. 15:1; Neh. 9:30
  31. aEx. 33:11; Jos. 1:1
  32. bMar. 9:38–40
  33. a1 Cor. 14:5
  34. aEx. 16:13; Sal. 78:26–28; 105:40
  35. aEzq. 45:11
  36. aSal. 78:29–31; 106:15
  37. aDt. 9:22
  38. aNúm. 33:17