Mateo 27:3–9
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Muerte de Judas
Entonces Judasa, el que lo había entregado, viendo que Jesús había sido condenado, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata (30 siclos: 432 gramos de plata)b a los principales sacerdotes y a los ancianos,
«He pecado entregando sangre inocente», dijo Judas. «A nosotros, ¿qué? ¡Allá tú1a!», dijeron ellos.
Y arrojando las monedas de plata en el santuarioa, Judas se marchó; y fue y se ahorcób.
Los principales sacerdotes tomaron las monedas de plata, y dijeron: «No es lícito ponerlas en el tesoro del templo, puesto que es precio de sangre»
Y después de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para sepultura de los extranjeros.
Por eso ese campo se ha llamado Campo de Sangrea hasta hoy.
Entonces se cumplió lo anunciado1 por medio del profeta Jeremías, cuando dijo: «aY tomaron2 las treinta monedas de plata, el precio de aquel cuyo precio había sido fijado por los israelitas;
Notas al pie
Referencias cruzadas
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